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Consumir lo mínimo, invertir bien y jubilarnos a los 40 gracias a las rentas. Así somos los FIRE

Consumir lo mínimo, invertir bien y jubilarnos a los 40 gracias a las rentas. Así somos los FIRE
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FIRE es una palabra que poco a poco se está poniendo de moda. Es el acrónimo del concepto en inglés Financial Independence, Retire Early (independencia financiera, jubilación temprana) que aboga por acumular capital a base de ahorrar lo máximo posible y lograr jubilarse cuanto antes viviendo de las rentas. El movimiento está cobrando cada vez más relevancia en Estados Unidos, donde abundan los sueldos altos y fuera de las grandes ciudades es posible vivir con mucho menos dinero. Pero se está extendiendo por todo el mundo.

Y hace unos años mi pareja y yo nos dimos cuenta de que esta filosofía era bastante adecuada para nosotros y ahora somos fieles seguidores (e incluso evangelizadores de la misma, tenemos un blog sobre el tema).

Retirarse a los 40, ¿es una utopía?

La clave del movimiento FIRE no es retirarse a los 40 sino lo antes posible. Para ello hay que hacer unos cuantos números y llevar unos hábitos de vida que permitan llegar al objetivo cuanto antes. Pero esta es simplemente la estrategia, que comentaré más adelante. Lo importantes es el por qué. La sociedad empuja a llevar un estilo de vida estándar que implica estudiar hasta los 16-22 (depende del nivel que se quiera alcanzar), trabajar hasta los 65 (o 67 y seguramente en el futuro los 70), jubilarse y disfrutar del ocio de ahí en adelante.

Es cierto que para algunos la jubilación es un trauma, no saben que hacer con el tiempo libre. Pero la realidad es que mucha más gente ansía llegar a ese momento en el que no tendrán que pasar 40 horas a la semana (y muchas veces más) dedicándose a tareas que no les satisfacen por completo. Pero si esa es la situación, ¿por qué no intentar hacer una jubilación anticipada, incluso cuando no es posible con el sistema público de pensiones? A mi personalmente me dejó marcado una frase que me dijo uno de mis primeros jefes: "¿Sabes lo que nunca nadie dijo en su lecho de muerte? Tendría que haber trabajado más".

Jubilado Te puedes jubilar antes. (Bruno Martins/Unsplash)

Por tanto el objetivo FIRE es lograr jubilarse cuanto antes. Tener tiempo libre para disfrutar de las cosas que realmente nos llenan en la vida, como la familia, hacer deporte, dedicarnos a los hobbies y llevar una existencia plena y completa. Esto incluso podría incluir trabajar a tiempo parcial o en un proyecto motivante: la libertad financiera permite trabajar pero con la ventaja de no estar obligado a hacerlo. Personalmente creo que el objetivo es muy loable, pero seguramente algunos lo critiquen. No es raro que cualquiera que se desvíe de la trayectoria del 99% de la población reciba críticas.

Pero vivimos en un momento en el que incluso un 1% de la población puede salirse del camino marcado y, gracias a Internet, lograr apoyo, consejo e información. Ya sabemos el por qué del movimiento FIRE. Ahora vamos a ver el cómo.

¿Cómo lograrlo? Control de gastos

Lo principal para planificar la independencia financiera es identificar los gastos que hacemos a lo largo del año. Para ello lo mejor es llevar un control pormenorizado de los gastos, ya sea con una aplicación del móvil o con un simple excel que se rellene cada mes. Llevar un control de gastos es la mejor forma para determinar qué es lo superfluo y lo realmente imprescindible. Es una herramienta fundamental para saber si hay gastos excesivos en ciertos aspectos de la vida que realmente ni son necesarios ni proporcionan felicidad verdadera, como tecnología o ropa.

Para poder llegar al momento de jubilación es necesario maximizar el ahorro. Es por ello que muchas veces el movimiento FIRE encaja bien con el minimalismo: para ser feliz no hace falta tener muchas cosas sino simplemente tener tiempo libre para disfrutar de la vida. Tener menos objetos supone menos gastos, más calma mental y estar más cerca de ser libres.

Para maximizar el ahorro hay muchas estrategias. Para mí la mejor es claramente tener identificados los gastos y, antes de comprar, pensar si realmente es necesario. Para ello es fundamental evaluar el coste total, que no es solo el precio sino también el coste de la oportunidad por no invertir dicha cantidad gastada. Si esto no es suficiente hay otras herramientas disponibles. Por ejemplo, hay quien prefiere hacer un presupuesto anual y no salirse de él. De algo parecido nos habló recientemente Javier Lacort en estas mismas páginas.

Me centro fundamentalmente en el control de gastos, aunque se puede ahorrar más simplemente ingresando más dinero. Sin embargo, los gastos contenidos tiene otras ventajas como veremos más adelante. Aún así, incrementar ingresos y reducir gastos no son estrategias mutuamente excluyentes y se puede incidir en ambas.

Un problema de vivir en España para los seguidores del movimiento FIRE es que los sueldos medios son muy bajos. Es muy posible que incluso reduciendo los gastos al máximo el ahorro sea insignificante. Aún así, solo por salud mental, hay que intentar ahorrar algo, de lo contrario ante cualquier eventualidad el desastre puede ser mayúsculo, aunque el objetivo de la jubilación anticipada sea inviable.

Inversión

Una vez que que se ha conseguido capacidad de ahorro el siguiente paso es la inversión. Vivimos en una época de tipos de interés muy bajos y tener los ahorros en una cuenta corriente es dejar que la inflación se coma el esfuerzo. Además, el dinero tiene que crecer para que el objetivo de la jubilación anticipada sea una realidad. Para ello, como comento en el libro que publicamos desde El Blog Salmón, la mejor estrategia es usar fondos de inversión, ya que permiten invertir sin ser un experto y con una diversificación adecuada.

El movimiento FIRE tiene prelidección por los fondos indexados, debido a que tienen menores costes y los estudios más recientes dicen que a la larga hacen crecer más el dinero. En España, por ejemplo, Indexa Capital ofrece esta posibilidad.

Rabajo (Dylan Gillis/Unsplash)

Hay gente que tiene miedo a invertir por el pánico a las bajadas de la bolsa. Pero lo cierto es que en el largo plazo la bolsa sube. De hecho hay un famoso gráfico que indica cómo desde 1800 hasta la actualidad, la rentabilidad media anual de la bolsa ha sido de casi el 7% (en EEUU). En cambio los bonos se quedan en el 3,5%, el oro en el 0,5% y el dinero parado en el -1,4%. Todo esto descontando la inflación. Sí, es cierto que si se hubiera invertido en otras bolsas que no fueran la de EEUU los datos de bolsa hubieran sido seguramente peores, pero en la actualidad se puede invertir globalmente sin muchos problemas, diluyendo así el riesgo de países o sectores concretos.

Si las inversiones logran crecer a un moderado ritmo del 4% por encima de la inflación, por ejemplo, el camino es el correcto. Puede parecer poco, pero hay que tener en cuenta la magia del interés compuesto. Por ejemplo, ahorrando 10.000 euros al año durante 25 años sin invertir, al final se acumulan 250.000 euros. Si en cambio se logra tener un 4% de rentabilidad la cantidad final sería 459.000 euros, casi el doble. Si se añade la inflación, con el primer escenario se perdería dinero. Sin embargo, con el segundo (suponiendo que ese 4% sea por encima de la inflación) habría aún más capital acumulado.

El momento de retirarse

Después de llevar una vida de minimalismo y ahorro, controlando los gastos, puede que se llegue a una situación en la que se tenga suficiente capital para la jubilación. ¿Cuál es ese momento?

Lo fundamental es entender que ese capital no se puede gastar, ya que no es posible estimar los años que se va a vivir. El objetivo es que la rentabilidad de los ahorros sea suficiente para soportar el nivel de gastos de cada año. Y ahí es donde entra la regla del 4%. Varios estudios empíricos han determinado que si se fija un límite de retirada del 4% del capital acumulado cada año, el dinero no se agota nunca (ya que la inversión sigue rentando). Esta regla tiene sus matices, y para añadir seguridad se podría reducir este límite al 3%, por ejemplo.

Por tanto si los gastos anuales son de 20.000 euros, para cumplir la regla del 4% se necesitarían 500.000 euros acumulados. Si fuera del 3% entonces serían 666.667 euros. Cada uno tiene sus gastos y por tanto estos números son un simple ejemplo, puede que sea más y puede que sea menos, pero es importante que estos gastos no aumenten con el tiempo, ya que la inflación del estilo de vida aleja la posibilidad de alcanzar la jubilación temprana. Cuanto más controlados sean los gastos, más fácil es llegar al punto FIRE. Por eso antes he incidido tanto en esta forma de ahorrar, la importancia de mantener gastos reducidos como estrategia de ahorro.

¿Hemos conseguido tener el capital acumulado que queríamos para cubrir nuestros gastos anuales con la regla del 3-4%? Perfecto, ¡ya podemos dejar de trabajar y dedicarnos a lo que realmente queremos!

Algunas consideraciones a tener en cuenta

Hay algunos factores que hay que tener en cuenta al hacer los cálculos. Por ejemplo, gracias al interés compuesto cuanto antes se empiece a ahorrar, mejor. Pero también es cierto que normalmente al comienzo de la vida laboral se gana menos dinero y es más complicado.

También está la cuestión de la inflación del estilo de vida, que ya hemos comentado. Cuando crecen los ingresos se tiende a gastar más, ya que se tiene la creencia, a veces errónea, de que gastar más permite vivir más cómodo. Es el momento entonces de evaluar qué es mejor, comodidad actual o comodidad futura, con una jubilación temprana. Y también es cierto que hay veces que esta inflación en el estilo de vida es inevitable. Por ejemplo, al tener hijos aparecen muchos gastos inesperados que son difíciles de contener.

Dinero Hay que invertirlo bien. (Alexander Mills/Unsplash)

Otro punto importante es entender bien la legislación cuando decidimos jubilarnos sin una pensión pública. Por ejemplo, en 2012 hubo un cambio legislativo que impedía recibir atención sanitaria gratuita por parte del Sistema Nacional de Salud para aquellos que no trabajaban pero tenían unas rentas determinadas (por encima de 100.000 euros al año). Esta situación se corrigió vía sentencias del Tribunal Constitucional, pero también vía cambios legislativos en 2018. Ahora simplemente por ser español se tiene derecho a disfrutar del Sistema Nacional de Salud, aunque seguramente no proporcione cobertura fuera si no se es pensionista o se cotiza, por lo tanto para las visitas al extranjero habría que hacerse un seguro privado. Otros países seguro que tienen limitaciones similares.

Por último hay que tener en cuenta que no trabajar implica tener más tiempo libre y siempre está el riesgo de gastar más dinero. Los cálculos de cuánto hay que ahorrar para llegar al momento FIRE deben tener en cuenta esta situación.

Es importante también tener en cuenta que el movimiento FIRE no consiste en pasar privaciones hasta poder acumular el suficiente capital para empezar a disfrutar. Es una filosofía que permite llevar una vida plena y feliz con menos gasto y que, debido a esto, posibilita alcanzar un punto donde las obligaciones son menores sin cambiar el estilo de vida, teniendo así más tiempo libre para lo importante. Aunque parece que crea limitaciones artificiales realmente es un estilo de vida mucho más sano que lo que la sociedad considera estándar, y que en muchas ocasiones implica ser infeliz 220 días al año solo para ser capaces de cubrir un nivel de gasto impuesto desde fuera.

Imagen: Toomas Tardes/Unsplash

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