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La visita de una profana a las instalaciones de la Agencia Espacial Europea
Así lo hemos vivido

La visita de una profana a las instalaciones de la Agencia Espacial Europea

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El pasado 5 de octubre se celebró el día de puertas abiertas del Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espacial (ESTEC), en Noordwijk, Holanda, y allí que nos fuimos para ver los entresijos de esta sede de la Agencia Espacial Europea. Yo soy de letras puras, licenciada en Historia del Arte, y mi novio es ingeniero aeronáutico: siempre que vamos de viaje le hago recorrer los museos de las distintas ciudades, así que esta vez me tocaba a mí ponerme en su lugar, y a Noordwijk que nos fuimos.

Personalmente, si me ha interesado la ciencia ha sido en temas aplicados por un lado a mis estudios universitarios (datación y restauración de obras mayoritariamente) o a la que es mi profesión ahora (estudios sobre fisiología humana, ya que soy entrenadora personal). Así que no sabía exactamente qué me podía encontrar al cruzar la puerta del ESTEC. Esta es la visión de una profana total en la Agencia Espacial.

Sorpresa al entrar por la puerta

De primeras, diría que el centro del ESTEC de Noordwijk se parece más a un campus universitario que a algo relacionado con ciencias espaciales, al menos desde fuera. Desde la puerta de entrada lo primero que nos encontramos es el edificio donde está el auditorio (pequeñito, cabrían unas 150 personas más o menos) y la cafetería, que dan la bienvenida a los trabajadores y, en días especiales, al público.

Repartidos por este peculiar "campus" hay distintos edificios, algunos con pequeñas salas donde se llevan a cabo experimentos e investigaciones, y otros con grandes hangares donde se encuentra la maquinaria que dentro de unos años estará surcando el espacio exterior.

A lo mejor he visto muchas películas, pero yo esperaba pasillos y salas de un blanco nuclear, donde podríamos ver a los científicos trabajando, vestidos con sus trajes de laboratorio. Pero oye, no: allí estaban, vestidos con vaqueros y explicándonos cara a cara los experimentos sobre los que estaban trabajando. Menos espectacular, quizás, pero mucho más cercano, dónde va a parar.

Proyectos que ni siquiera sabía que existían

La visita al ESTEC la hicimos a nuestro ritmo: allí eras libre de visitar las zonas habilitadas para el público (las plantas bajas de los edificios) como quisieras, organizando tú mismo la visita y combinándola con las diferentes charlas que se llevaban a cabo en el auditorio.

Comenzamos a caminar y encontramos proyectos muy interesantes que, sinceramente, no me podía ni imaginar que existían. Uno de los más curiosos era el de un software de inteligencia artificial que se está desarrollando para incluirlo en los robots destinados a misiones de exploración a Marte. El software de seguimiento visual o eye-tracking pretende que el robot sea capaz de reconocer las zonas más interesantes a explorar y fotografiar como si fuera un humano, y pudimos contribuir con nuestro granito de arena. Nos colocaron delante de una pantalla donde se mostraban diferentes fotografías, y debías ir mirando al lugar que te llamara más la atención. Con todas las pruebas que hicieron ese día, y con otras muchas que se recogen, se realizará una media para aplicar al software y así conseguir que el robot sea autónomo en ese sentido.

Eye-tracking-ESTEC

Inevitablemente, llegó la que fue la frase del día "¿y esto para qué vale? Pues no lo entiendo". Posiblemente la dije unas veinte veces, pero recuerdo que la primera de ellas fue cuando nos enseñaron una cámara de niebla: una placa cubierta con un tipo específico de alcohol en la que se podían ver las trazas cósmicas de las partículas ionizadas, con diferentes grosores para los distintos tipos de partículas. De este modo, podemos ver la radiación que hay entre nosotros.

Otro de los proyectos curiosos que vimos fue el de la aplicación de nanotecnología en magnetómetros: por lo visto los magnetómetros que se utilizan actualmente para medir los campos magnéticos de los diferentes planetas son bastante voluminosos, y no son muy prácticos. Con la aplicación de la nanotecnología, se podrán enviar magnetómetros mucho más pequeños que facilitan las labores de navegación y comunicación. Magnetómetros más pequeños implican satélites de menor tamaño y más baratos.

Nanotecnologia-magnetometros-ESTEC

BepiColombo: de viaje a Mercurio

Una de las cosas más impresionantes que pudimos ver fueron las naves que participarán en la misión BepiColombo, la primera misión europea enviada a Mercurio y que serán lanzadas en 2017. Las dos naves que pudimos ver fueron el MPO (Mercury Planetary Orbiter) y el MMO (Mercury Magnetospheric Orbiter). Su misión será la de estudiar Mercurio como planeta (la morfología y topografía de su superficie), estudiar el campo magnético de Mercurio (para lo que será útil la nanotecnología aplicada a los magnetómetros de la que hemos hablado antes) y probar la teoría de la relatividad de Einstein, entre otras cosas.

Bepicolombo-ESTEC

Las naves son enormes y en su interior llevarán 80 kilos de instrumentos para el estudio del planeta. En la sede de ESTEC se realizan diferentes pruebas previas al lanzamiento de las naves: se prueba cómo se comportarán en el vacío, se realiza también una simulación del sonido que se producirá durante el lanzamiento, ya que este puede llegar a destruir partes de la aeronave...

Allí solo pudimos ver las naves desde un cristal, pero a continuación os dejo un vídeo en el que se explica la misión de BepiColombo a Mercurio.

Charla de la astronauta Claudie Haigneré y otros proyectos interesantes

Durante todo el día pudimos ver un montón de proyectos interesantes: el desarrollo del sistema de navegación Galileo (es la alternativa europea al GPS americano, que se podrá usar a partir del próximo año), la enorme centrifugadora para experimentos científicos (capaz de llegar hasta los 20G, y la más grande de Europa), el proyecto Melissa (Micro-Ecological Life Support System Alternative) que pretende imitar el principio de un ecosistema acuático para poder cultivar alimentos en el espacio... Muchísimos proyectos que, en caso de no estar al día en estos temas, son muy sorprendentes.

También pasamos por la sala de exposición, donde se puede ver una maqueta del laboratorio Columbus, un módulo de la Estación Espacial Internacional, una de las mayores colaboraciones científicas de la historia ya que agrupa proyectos de la NASA, la ESA, Rusia, Japón y Canadá. El módulo, lanzado en 2008, alberga en su interior un completo laboratorio científico.

Colombus-ESTEC

También pudimos ver los robots que serán enviados a Marte en la misión Exomars para el reconocimiento del terreno en próximos años.

Exomars-ESTEC

Al final de la tarde pudimos disfrutar de una pequeña charla de la astronauta francesa Claudie Haigneré, quien nos habló brevemente sobre su experiencia en el espacio (formó parte de la misión Casiopea visitando la estación espacial MIR en 1996, y fue la primera mujer europea en visitar la Estación Espacial Internacional en 2001 como parte de la misión Andrómeda).

Si os interesa el tema espacial os recomiendo que reservéis los billetes para el próximo día de puertas abiertas del ESTEC en 2016: poder hablar cara a cara con los científicos que trabajan allí cada día es toda una experiencia, también para los que somos unos profanos en la materia.

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