A tipo fijo era el camino: cómo la crisis de las hipotecas variables está disparando los préstamos fijos

A tipo fijo era el camino: cómo la crisis de las hipotecas variables está disparando los préstamos fijos
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El pasado 21 de julio, el Banco Central Europeo anunció una subida de tipos de interés del 0,5%, la primera desde 2011, a la que siguieron dos aumentos más: del 0,75% a principios de septiembre y del 0,75% a finales de octubre, hasta el 2%. El objetivo es atajar la inflación, que ya en Europa se sitúa en el 10,7% (7,3% en España), y para ello Christine Lagarde, presidenta del BCE, sugirió en una rueda de prensa que habría más subidas en el futuro.

Este incremento del precio del dinero ha provocado un aumento de los tipos de interés al que los bancos cobran  los préstamos y los créditos, así como un incremento de las tasas que las entidades financieras pagan a los clientes que tienen su dinero en cuentas remuneradas y depósitos.

Sube el euríbor. En España existen, según cálculos del Gobierno, 3,7 millones de hipotecas a tipo variable, es decir, cuyo cálculo depende del euríbor. Este término proviene de las siglas en inglés de Euro InterBank Offered Rate, y es el precio medio al que las entidades financieras de la UE, Liechtenstein, Islandia, Noruega y Suiza se prestan el dinero. Por lo tanto, si el euríbor aumenta, lo hacen también las hipotecas a tipo variable.

Se paga más a tipo variable. Eso es lo que, precisamente, ha ocurrido en el último año. En octubre de 2021, la tasa mensual se situaba en el -0,477%, mientras que en octubre de este año supera el 2,6%, según el portal Euribor Diario. Es decir, para una hipoteca media a tipo variable revisada en octubre de 145.000 euros en un plazo de 25 años, importe medio según el INE, y con un diferencial de 1% sobre el euríbor, el aumento de la cuota mensual será de 220 euros.

Hay un cambio. Esta situación ha provocado que cada vez más gente opte por las hipotecas a tipo fijo en nuestro país: según los últimos datos del INE, el 71,9% de las hipotecas sobre viviendas se constituyen a tipo fijo, y el 28,1% restante se constituye a tipo variable. Se trata de un cambio de tendencia, ya que, según el INE, en 2017 el 62,2% de las hipotecas eran a tipo variable, mientras que el 37,8% eran a tipo fijo.

Vistazo al pasado. Según el comparador Help My Cash, tener una hipoteca a tipo variable es conveniente si el indicador de referencia, el euríbor en la mayoría de los casos, cotiza a la baja. Atendiendo a os datos de Euríbor Diario, esta tasa llegó, en diciembre de 2017, al -0,190%, por lo que, en aquel momento, tenía sentido escoger el tipo variable y no seguir las recomendaciones de algunos asesores financieros que insistían en las ventajas del tipo fijo.

Atención. Ahora, el propio comparador recomienda las hipotecas a tipo fijo para no sufrir los cambios en el mercado, en caso de no poder pagar cuotas más caras. Sin embargo, como indica el Banco de España, los principales inconvenientes del tipo fijo son que los bancos suelen establecer un interés superior al de las hipotecas a tipo variable y que los plazos de amortización suelen ser más reducidos.

Era complicado. No obstante, si bien era muy difícil predecir la serie de elementos que han transformado el panorama económico actual y que han provocado la subida de tipos y, por lo tanto, el aumento del euríbor, las personas que contrataron una hipoteca a tipo fijo en 2017 no sufrirán ahora ninguna modificación en sus cuotas mensuales.

Buenas noticias para los depósitos. El tipo de interés al que el BCE determina la remuneración de los depósitos se denomina facilidad de depósito, y actualmente se sitúa en el 1,5%. Este aumento de la rentabilidad ha provocado que algunas entidades financieras estén ofreciendo, en nuestro país, depósitos a un interés superior al 2% TAE, como WiZink, EBN o Renault Bank. Otras entidades financieras más importantes, como BBVA y Santander, también están modificando su política vinculada a los depósitos de clientes institucionales y han comenzado a retribuirles tras años sin hacerlo.

Ayuda a las familias. Esta semana el Gobierno anunció una serie de medidas, acordadas con las entidades financieras, para ayudar a más de un millón de hogares que tienen hipoteca a tipo variable y que han sufrido las consecuencias del aumento del euríbor. Según Nadia Calviño, vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, estas medidas proporcionarán más “certidumbre” a los ciudadanos sobre su nivel de gastos a medio y largo plazo.

Nuevo aumento a la vista. A corto plazo, en diciembre, se puede producir una nueva subida de los tipos de interés, tal y como afirmó Joachim Nagel, presidente del Bundesbank, la semana pasada, lo cual aumentaría la carga hipotecaria de muchas familias, y mermaría aún más su poder de compra.

La palabra de los agentes sociales. Los sindicatos, contrarios a la subida de los tipos de interés, creen que las medidas anunciadas por Calviño son limitadas y plantean, además, una subida de salarios, la cual no está en los planes de la patronal. De no producirse, avisan que habrá conflicto, por lo que el Gobierno trabaja para sacar adelante un acuerdo en este sentido. Veremos si el invierno en España no se hace más largo de lo normal.

Imagen: iStock

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