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El aborto no provoca que las mujeres tengan menos hijos, sólo retrasa la edad a la que los tienen

El aborto no provoca que las mujeres tengan menos hijos, sólo retrasa la edad a la que los tienen
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¿Vuelve el debate sobre el aborto? De ser así, lo desea encabezar Pablo Casado, dirigente del Partido Popular. En una entrevista a Efe, ha manifestado su interés en recuperar la ley aprobada por el gobierno de Felipe González en 1985. La actual, sancionada por el Congreso en 2010, causó gran controversia entre la oposición conservadora, pero se ha mantenido hasta hoy pese a seis años de gobierno popular.

¿Qué ha dicho? Casado ha especificado los motivos por los que desearía volver a la ley de 1985:

Creo que tenemos que hacer un análisis de qué sociedad estamos construyendo y, sobre todo, que eso a la izquierda se le da muy mal, si queremos financiar las pensiones y la salud debemos pensar en como tener mas niños y no en como los abortamos.

¿Qué ha pasado? Dos procesos. Por un lado, una interpretación algo torticera de sus declaraciones. Un tuit de La Sexta, muy compartido, decía lo siguiente: "Casado busca derogar la ley del aborto para volver a la de 1985: 'Si queremos pensiones, hay que pensar en tener más niños'". El líder conservador no establecía una causa-efecto directa, pero sí una falsa dicotomía en la que enfrentaba la natalidad y al aborto.

Por otro, la polémica: es el tema de conversación del día, y ha sido empleado por PSOE o Errejón para cargar contra Casado.

¿Lleva razón? Es cierto que la natalidad ha descendido durante las últimas décadas, pero es difícil atribuirlo al aborto. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Pompeu Fabra llegó a la conclusión de que el aborto sólo retrasaba la edad a la que las mujeres eran madres. Disminuía la fertilidad entre mujeres menores de 21 años (permitiéndoles desarrollar carreras profesionales), pero no entre aquellas más adultas.

No se detenía la natalidad. Simplemente se posponía.

Más datos. Otros estudios globales sostienen esta idea. En 2016, por ejemplo, The Lancet evidenciaba cómo el número de abortos en los países occidentales había descendido durante las últimas décadas (pese a leyes más permisivas). Trabajos específicos en regiones subdesarrolladas, como el África subsahariana, atribuían un rol marginal al aborto en el descenso de la fertilidad. ¿La clave? La introducción de métodos anticonceptivos.

Tendencia compleja. La natalidad está descendiendo con rapidez en todo el mundo. Sabemos que los países pobres han entrado en su particular revolución fértil, y que están dejando de tener hijos a mayor velocidad que en su día los occidentales. ¿Las causas? La incorporación de la mujer al mercado del trabajo, el desarrollo de la economía y la introducción de mayores medidas anticonceptivas.

Falso dilema. El aborto no es un factor determinante. El último INE ilustraba cómo numerosas mujeres desean tener hijos, pero no pueden por sus circunstancias sociales, laborales y económicas. Casado confronta dos ideas compatibles: España puede pensar en cómo impulsar su natalidad (otros países de nuestro entorno, como Francia, lo han logrado), y también pensar en el bienestar de las mujeres que deseen interrumpir su embarazo.

Imagen: Víctor J Blanco/GTRES

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