Birdnesting, la tendencia de divorcio al alza en Europa y que consiste en turnarse la casa (no los hijos)

Birdnesting, la tendencia de divorcio al alza en Europa y que consiste en turnarse la casa (no los hijos)
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Cada vez hay más divorcios. Los datos están ahí. Y no importa cómo lo hagas, separarse es difícil, especialmente si tienes hijos y se ven atrapados en el proceso. Incluso si la decisión de separarse es claramente la mejor (o la única), la situación puede convertirse en un drama digno de Kramer contra Kramer. Y a nadie le apetece en estos casos convertirse en Maryl Streep o Dustin Hoffman. Muchos estudios a lo largo de los años hablan de los desastrosos efectos que puede tener el divorcio para los jóvenes.

Por eso, algunos padres están recurriendo a una solución innovadora que ya es tendencia en gran parte de Europa: el birdnesting.

De qué estamos hablando. Para muchos padres separados o divorciados anidar se ha convertido en la norma. Esto significa mantener la residencia familiar intacta como un hogar donde ambos padres rotan viviendo con sus hijos. Una forma de vida que permite a los niños permanecer en el hogar familiar y pasar tiempo con cada padre allí. Es decir, cada tutor legal permanece en la casa durante su tiempo de custodia acordado, luego en otro lugar cuando está "fuera de servicio".

Para muchos es una transición, pero algunos lo hacen durante años. El concepto motivador detrás del anidamiento es que hay poca interrupción para los niños. No les afecta —ambientalmente hablando— el hecho de que sus padres se estén separando.

Una tendencia en Europa. Aunque todavía es un concepto relativamente nuevo a nivel mundial, el birdnesting se ha puesto de moda en los países occidentales, principalmente entre las familias de clase media. Los abogados matrimoniales han informado de un aumento en el número de "nidos" en países como EEUU, Australia o Países Bajos. Un estudio reciente en Reino Unido sugería que el 11% de los padres divorciados o separados lo han probado. En Suecia, donde la custodia de los hijos compartida equitativamente ha sido un lugar común durante décadas, algunos padres llevan rotando sus hogares desde la década de 1970.

Y la difusión es enorme. Algunos programas de televisión como Splitting Up Together también pueden haber tenido cierto impacto. En él se muestra a una familia anidando utilizando un garaje como hogar "fuera de servicio" de los padres. También ha habido una trama similar en la serie Billions.

Los motivos reales. Y, por supuesto, están los motivos económicos. Para algunas parejas puede ser la solución más rentable, por ejemplo, al reducir las tarifas judiciales o retrasar los impuestos relacionados con la venta de viviendas, según explica Stephen Williams, experto en derecho de familia en este reportaje de BBC. Aunque él defiende que el principal impulsor sigue siendo un aumento general en la conciencia sobre la salud mental de los niños. Sin embargo, a medida que más familias comienzan a adoptar el concepto, los expertos se están dividiendo sobre su impacto.

Los pros. "Tener a los niños viviendo en la misma casa, que les es familiar, puede ser beneficioso porque es más fácil quedarse en la misma escuela y mantener el mismo grupo de amigos. A menudo, cuando los niños tienen que saltar de un hogar a otro, la ubicación afecta a su vida social", explica Celeste Viciere, experta en salud mental. Otra ventaja es que no tienen que cargar con sus pertenencias entre dos lugares. Les permite a los niños aceptar el divorcio sin estar separados de su entorno.

Los contras. Pero también puede tener un impacto psicológico negativo en los padres, al estancar su capacidad para superar la ruptura. "El impulso natural después de un divorcio como padre es crear su propia vida, hacer frente, seguir adelante", argumenta Malin Bergström, psicólogo infantil. Åse Levin, una diseñadora gráfica de Estocolmo de 50 años, relataba en el mismo artículo cómo ella y su marido tenían mucha ansiedad por estar en aquel apartamento sin tener sus cosas, sin ser un lugar acogedor al que ir.

Si bien "anidar" puede reducir los cambios en la vida de los niños, también crea nuevos desafíos logísticos para los adultos, desde descubrir nuevas rutinas para las tareas domésticas hasta navegar por lo que sucede si alguien comienza a hacer su vida. “Una clienta llegó a casa y encontró un condón usado en el dormitorio cuando llegó a su turno. Y claro, eso no salió tan bien”, contaba la doctora Ann Buscho, terapista de birdnesting. Aquí, como en todo, es necesario que haya acuerdos muy claros.

Imagen: Unsplash

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