China es opaca sobre su brote de covid. Sus funerarias, no: sus acciones están creciendo hasta un 80%

China es opaca sobre su brote de covid. Sus funerarias, no: sus acciones están creciendo hasta un 80%
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Hace exactamente tres años Wuhan, una ciudad de más de once millones de habitantes acostada plácida y anónimamente en el interior de China, se convertía en el epicentro de una pandemia que habría de cambiar al mundo para siempre. Una pandemia que casi todos los países miran ya desde la lejanía. Entre las excepciones se cuenta la propia China, el país que durante mayor tiempo ha quedado ligado al virus. En gran medida por decisión propia.

Covid Zero. Como vimos en varias ocasiones, las autoridades chinas se colocaron a la cabeza de una estrategia radicalmente exitosa contra el coronavirus: Covid Zero. Al contrario que las naciones europeas, China no se permitió "convivir" con la enfermedad. Cuando sus equipos de rastreo identificaban un nuevo caso, barrios o ciudades enteras quedaban confinadas durante largas semanas. Una política drástica que mantuvo a raya al virus mientras Europa sufría una ola tras otra.

Al final de la escapada. La vacuna cambió las reglas del juego. Europa, más expuesta durante más tiempo, inmunizó muy rápidamente a amplias capas de su población. La inmunidad doble proporcionada por la circulación orgánica del virus y por la implementación de las vacunas hizo que la enfermedad se convirtiera en una de tantas durante la recta final de 2021. China, férreamente adscrita a Covid Zero, no cambió de rumbo. Al virus se le seguiría combatiendo con rastreo, confinamientos y restricciones.

Protestas, brote. Se trataba de una decisión política insostenible en el largo plazo, incluso para un gobierno tan autoritario y henchido de poder como el chino. El descontento de la ciudadanía estalló durante la segunda mitad de 2022, obligando a dar por muerta a Covid Zero. A principios de diciembre las autoridades levantaban los estrictos protocolos y las restricciones vigentes. Automáticamente, los casos comenzaron a crecer.

Nueva crisis. Hoy China revive las dramáticas escenas de 2020. El gobierno declara más de 250 millones de contagios desde el fin de los confinamientos, alrededor del 18% de la población. Muchos hospitales se encuentran colapsados, como ya sucediera hace tres años, y las perspectivas no son alentadoras: de nuevo en pleno invierno y de nuevo en plena temporada de viajes, China, cuya cobertura de vacunación entre ancianos ronda el 66%, ha vuelto a la casilla de salida.

Ganancia de pocos. Por el momento, las autoridades sólo han declarado un muerto a raíz de la nueva ola y han paralizado cualquier contabilidad sobre la pandemia. Algunas estimaciones independientes son menos optimistas y calculan una mortandad de 5.000 personas por cada millón de contagios. ¿Cuánta gente está muriendo? Una buena forma de intuirlo es acudiendo a la bolsa. Allí, en Hong Kong, uno de los intercambios más importantes del país, cotiza Fu Shou Yuan, la mayor funeraria china. Posee 14 cementerios en 16 ciudades y lleva liderando el sector desde 1994.

Las cifras. Desde que el gobierno anunciara el fin de Covid Zero los inversores han acudido a Fu Shou Yuan como valor refugio. Como cuenta Quartz, su cotización ha crecido un 80% durante los últimos dos meses, pasando de 3,89 dólares hongkoneses la acción a 7,04. Similar arco han dibujado varias empresas farmacéuticas chinas: en previsión de un rebrote de los casos y de las muertes, sus acciones se han convertido en elementos muy valiosos.

Qué esperar. El rendimiento bursátil de una funeraria es un proxy un tanto excéntrico para entender lo que realmente pueda pasar en China durante las próximas semanas. Pero es uno necesario. El gobierno ha sido deliberadamente opaco en el pasado sobre sus brotes y número de muertos, oscuras teorías sobre el origen del virus al margen. Ante todo, el crecimiento de Fu Shou Yuan revela un problema que gran parte del mundo creía olvidado: la pandemia. Uno que, como ya experimentamos en 2020, no tiene por qué necesariamente constreñirse a China.

Imagen: GTRES

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