Compartir
Publicidad
"Sólo deme la pena de muerte": así es vivir en prisión totalmente aislado del resto
En diez minutos

"Sólo deme la pena de muerte": así es vivir en prisión totalmente aislado del resto

Publicidad
Publicidad

Desde que las sociedades se formaron, han existido diversas formas de castigo, para todos aquellos que falten a las leyes constituidas para una convivencia en paz y armonía. Una de las más usadas es el encarcelamiento, pero aquí existe una dura variante que ahora está en el ojo del huracán, debido a que grupos en pro de los derechos humanos mencionan que ha dejado de ser castigo para convertirse en tortura.

El confinamiento en solitario es desde hace varios años una práctica dentro de las cárceles, que consiste, como su nombre lo indica, en privar al prisionero de cualquier interacción humana (excepto con sus propias guardias). Una práctica muy polémica que ha provocado que surjan enfermedades mentales y síntomas que los orillan al suicido una vez en libertad.

¿En qué consiste el confinamiento en solitario?

Gran parte de las prisiones poseen una sección dedicada al confinamiento en solitario, pensada en reos de alta peligrosidad, pero en los últimos años han surgido nuevas prisiones de super máxima seguridad, que en los Estados Unidos son conocidas como "supermax", donde la sección en solitario se ha vuelto un área de castigo y tortura, no sólo para reos peligrosos, sino para todos aquellos que demuestren signos de resistencia.

El confinamiento en solitario consiste, en estar al menos 22 horas al día apartados de cualquier contacto con el exterior, una celda reducida de entre 2,5 y 3,5 metros, que en ocasiones no posee ventanas ni luz natural y sólo se trata de cuatro paredes de concreto hormigón. En algunas prisiones, el par de horas que tienen para "salir" son únicamente para caminar dentro de los pasillos o ducharse, pero aún así se les prohibe el contacto humano.

Confinamiento Solitario 04

Al dia de hoy, se estima que entre 80.000 y 100.000 reos se encuentran bajo estas condiciones. El confinamiento en solitario está presente en 44 estados de la Unión Americana y en más de 100 países en el mundo.

Los "Tres de Angola" y sus más de 40 años de lucha

A pesar de que existen cerca de 100.000 reos en condiciones de confinamiento en solitario, son pocos los casos documentados y públicos, ya que en muchas ocasiones se busca proteger la identidad de los prisioneros, además de que los síntomas adquiridos por el confinamiento, provoca que no quieran hablar o evitan a toda costa el contacto humano.

Uno de los casos más sonados en los últimos años, ha sido el de los "Tres de Angola". La Penitenciaría Estatal de Luisiana es una de las más severas de los Estados Unidos, apodada "Angola" debido a que hace varios años, allí hubo una plantación con esclavos embarcados desde África.

Angola Three

Los "Tres de Angola" son Robert King, Herman Wallace y Albert Woodfox. Wallace y Woodfox fueron sentenciados por robo a mano armada en 1971. Durante ese año, se unen a un segmento político llamado las Panteras Negras, que entre sus tareas está pelear contra la segregación, las condiciones de trabajo inhumanas y la esclavitud sexual dentro de la penitenciaria.

Para 1972, Wallace y Woodfox son confinados en aislamiento por el supuesto asesinato de un guardia. Ese mismo año, Robert King es encarcelado en Angola, se une a las Panteras Negras y al poco tiempo también es confinado en aislamiento por un supuesto crimen.

Ya en 2001, Robert King sale del aislamiento después de 29 años y es puesto en libertad cuando su condena fue anulada por falta de pruebas.

"23 horas al día aislado en una celda pequeña, 4 pasos de largo por tres de ancho. Tres veces a la semana se les permite hacer ejercicio en una jaula al aire libre, si el tiempo lo permite, unas horas cada semana para ducharse o simplemente caminar. Muy raramente se les permite tener contacto humano fugaz con guardias de la prisión, no digamos ya con la familia. Ningún ser humano se merece esto."

En 2013, un juez federal ordena por tercera vez la liberación de Albert Woodfox, ya con 66 años, después de 41 años de confinamiento, pero sólo se logra que salga del encierro, no de la prisión, esto en lo que espera un nuevo juicio.

“Yo siempre creí y sigo creyendo que mi causa es noble. De modo que nunca podrán quebrantarme. Pueden hacer que me incline un poquito, pueden provocarme mucho dolor, e incluso pueden quitarme la vida, pero nunca podrán quebrantarme

Albert Woodfox

Para el caso de Herman Wallace, a inicios de 2013 y ya con 71 años de edad y 41 años de confinamiento en solitario, solicita libertad por cuestiones humanitarias, después de haber sido diagnosticado con cáncer de hígado y con pocas semanas de vida según los médicos, solicitud que no fue aprobada.

En un tercer intento, el 2 de octubre de 2013, Wallace finalmente es puesto en libertad, después de que Amnistía Internacional interviniera. El viernes 4 de octubre, a sólo dos días de haber sido liberado y con el título de la persona con más años en confinamiento en solitario, muere en su casa como un hombre libre.

El pasado mes de junio, finalmente Albert Woodfox, con 68 años, es puesto en libertad, después que un juez no autorizara que fuera juzgado por tercera vez. Entre estos tres presos, acumulan más de 100 años de confinamiento en solitario, la cifra más alta para un grupo de prisioneros en la historia.

Así como estos casos, existen miles que no reciben la cobertura mediática y que están a la espera ya sea de un nuevo juicio, o de una repuesta ante la solicitud de salida de la celda en solitario y aquí es donde Amnistía Internacional y otros grupos de apoyo a los Derechos Humanos están interviniendo.

¿Qué se está haciendo para combatirlo?

Actualmente, son varios grupos, sobre todo en los Estados Unidos, que luchan para que el confinamiento en solitario sea clasificado como tortura, ya que la idea de las prisiones es castigar al criminal y readaptarlo a la sociedad. El apartarlo del contacto humano va en contra de los principios de las prisiones.

Hace unos meses, la ONU dio a conocer su postura frente al confinamiento en solitario, mencionando que esta práctica es equiparable con la tortura, ya que se trata de un castigo cruel e inusual que debe ser abolido de una vez por todas. Muchos países afiliados a la ONU no están de acuerdo e inclusive no han querido tocar el tema, pero al menos en los Estados Unidos, el gobernador de Nueva York, Bill de Blasio, ha puesto fin al confinamiento solitario para los jóvenes de 16 y 17 años en la prisión de la isla Rikers, algo pequeño, pero al menos es un primer paso.

Confinamiento Solitario 05

Craig Haney, un psicólogo social, entrevistó en 1993 a un grupo de reos en confinamiento en solitario, esto con la intención de conocer los efectos psicológicos del aislamiento. Veinte años después, regresó para entrevistar a los mismo reos, y encontró un grave deterioro, con presencia de enfermedades mentales y unos síntomas incluso en reos que se mostraron psicológicamente fuertes.

En dicho estudio, menciona que la mayoría de las investigaciones se han realizado en reos con poco tiempo de aislamiento, nunca sobre presos aislados del contacto por un largo periodo de tiempo, lo que provoca lo que él llama "muerte social".

"Los presos relataron su lucha diaria para mantener la cordura. Hablaron de su anhelo de dar un vistazo a un árbol o un ave. Muchos respondieron a su aislamiento ocultando sus emociones y retrayéndose aún más, evitando incluso la poca conversación y compañía humana que les permitían."

Un preso con 20 años de confinamiento en solitario: “Si se pone a un perico en una jaula por años y se le saca, morirá, así que me quedo en mi jaula”.

Muchos de los reos entrevistados, hablaron melancólicamente de sus madres, esposas e hijos a quienes no habían tocado y con quienes no habían hablado en años. Los prisioneros en aislamiento no tienen permitidas llamadas telefónicas y tienen prohibido el contacto físico durante las visitas. Algunos no habían tenido un solo visitante durante sus años en confinamiento solitario, lo que provocó que algunos cuestionaran su propia existencia.

Es una realidad que el confinamiento en solitario afecta a los reos y la sociedad, pero mientras no existan leyes que lo prohiban poco se puede hacer, ya que aunque haya estudios, y movimientos que buscan abolirlo, la mayoría se enfocan en casos particulares, nunca a gran escala. En Estados Unidos ya se ha prohibido en algunos estados, no en todo el país, mientras que otros países se sigue negando su existencia.

Confinamiento Solitario 02

Paul Redd, de 58 años de edad y con 23 años de aislamiento en una prisión en California, mencionó:

“No he llegado al punto de querer suicidarme, pero, en ocasiones, estoy en el punto en que quisiera escribirle al juez y decirle: ‘Solo deme la pena de muerte. Solo máteme, por favor’.”

Vía | Solitary Watch | RNS | Democracy Now!

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio