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Costa Rica quiere ser el primer país 100% verde en 2021. Sin prohibir los combustibles fósiles

Costa Rica quiere ser el primer país 100% verde en 2021. Sin prohibir los combustibles fósiles
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Carrera abierta para alcanzar el objetivo del milenio: deshacerse por completo de los combustibles fósiles. ¿Qué estados llevan la delantera? Por sorprendente que parezca, Costa Rica. Su gobierno ha anunciado esta semana un nuevo y ambicioso plan para "descarbonizar" al país, para librarle de las emisiones de dióxido de carbono, para 2021, en plenos fastos por el segundo centenario de la independencia. Y lo ha planteado de forma peculiar: sin prohibir los combustibles fósiles.

¿Cómo? Hasta ahora la política climática se había centrado en medidas de carácter restrictivo. Sabemos que Países Bajos o Noruega han prohibido la utilización de los vehículos diésel en el corto plazo, y que otras ciudades como París, Madrid o Londres ya están estableciendo moratorias. Al mismo tiempo, las políticas medioambientales más avanzadas habían optado por restringir o prohibir la utilización del carbón o el gas natural en las centrales energéticas.

A la contra. Para Costa Rica, las opciones tradicionales parecen ser accesorias a su radical plan de descarbonización. Como explica en Vox un portavoz de la administración, el gobierno costarricense no ha introducido ninguna legislación restrictiva, lo que significa que las centrales térmicas hipotéticamente podrían continuar quemando carbón, y los ciudadanos de a pie desplazándose en sus vehículos propulsados con gasolina tanto como quisieran.

La cuestión es que, según el gobierno, no lo harán. Porque no tendrán necesidad.

La realidad. Si Costa Rica se puede permitir un plan semejante es porque su política energética ya es muy "verde". El año pasado sobrevivió más de 300 días sin consumir un gramo de electricidad que no proviniera de fuentes renovables. Durante los dos últimos años ha logrado producir el 98% y el 99% de su energía gracias a la copiosa infraestructura hidroeléctrica del país. Las particularidades físicas de su territorio (montañoso, muy húmedo) y una antiquísima política medioambiental hacen que Costa Rica tenga lleve recorrido un largo camino hacia la descarbonización.

¿Y los coches? Sin embargo, hay otros países que también están cerca de utilizar única y exclusivamente fuentes renovables para la generación de energía. ¿Qué hay de la movilidad? El año pasado el 70% de los costarricenses seguía moviéndose diariamente gracias a sus vehículos a motor, todos ellos dependientes de los combustibles fósiles. Costa Rica es hoy el segundo emisor por cuestiones de movilidad de todo Centro América. Es dependiente del diésel y de la gasolina.

Incentivos vs. prohibición. Para solucionarlo, el gobierno va a eliminar todos los impuestos asociados a los vehículos eléctricos (hasta ahora muy caros: tan sólo hay un centenar circulando por el país). También va a impulsar la creación de una infraestructura de estaciones de carga a lo largo y ancho del país, confiando en que el desarrollo de baterías más autónomas y baratas hagan el resto. Sus ciudadanos compran muchos coches: Costa Rica necesita cambiar qué tipo de coche compran.

Lo novedoso. Su caso es raro porque, hasta ahora, los países que deseaban reducir sus emisiones lo hacían poniendo trabas a la oferta. Hay numerosos teóricos y políticos que promueven limitar la utilización de combustibles fósiles a lo largo de un año, estableciendo cuotas que irremediablemente aumentarían su precio y que propulsarían alternativas más sostenibles. En esencia, los límites teóricos a las emisiones buscan transformar el modelo de movilidad/energético de un país.

Su funcionalidad, ya lo sabemos, es limitada. Costa Rica ha optado por centrarse directamente en la oferta de coches eléctricos, obviando cualquier prohibición que limitaría los generosos impuestos asociados a los combustibles fósiles (el 22% del presupuesto, nada menos). Es decir, su vía es una vía obligada políticamente: no se pueden permitir una cuota o una prohibición. Tiene cuatro años por delante para descubrir sus posibilidades o sus límites.

Imagen: Sam Beebe/Flickr

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