La crisis demográfica de China ha llegado a su culmen en 2022. Una década antes de lo previsto

La crisis demográfica de China ha llegado a su culmen en 2022. Una década antes de lo previsto
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En 2020, la tasa de fecundidad en Wuhu, una ciudad al este de China fue de 1,11, lo que significa que una mujer en edad fértil de entre 15 y 49 años tuvo una media de un hijo a lo largo de su vida. Los demógrafos dicen que para mantener una población del mismo tamaño entre generaciones, la tasa de fertilidad debe ser de al menos 2,1. Una vez que cae por debajo del 1,5, la población corre el riesgo de caer en una trampa en la que ya es difícil revertir la caída y su descalabro económico.

Aquellos datos, publicados por la oficina de estadística de la región, fueron eliminados de Internet rápidamente, aunque se difundieron antes en los medios. China tiene un problema que no puede ocultar: su población está disminuyendo a pasos agigantados.

Ha superado el precipicio demográfico. Su población ha comenzado a reducirse por primera vez después de cuatro décadas alucinantes en las que aumentó de 660 millones a 1.400 millones. Se preveía que la población de China empezaría a estancarse en 2026-2030, pero los datos de Naciones Unidas muestran que el punto de inflexión ha llegado ya, en la primera mitad de este año. Y esto es solo el comienzo de un cambio demográfico brutal: según los informes de la ONU, su población se reducirá casi a la mitad para 2100. En Magnet hemos contado en este artículo cómo India ya ha superado al país asiático como la nación más poblada del mundo.

Las cifras. Según los últimos datos de la Oficina Nacional de Estadísticas de China, la población del país creció de 1.412.120 millones a solo 1.412.600 millones en 2021, un aumento mínimo récord de solo 480.000. No es nada comparado con el crecimiento anual medio de 8 millone de hace una década. Incluso si la renuncia a tener hijos se acrecentó por las estrictas medidas contra el Covid, en realidad lleva ocurriendo muchos años. La tasa de fecundidad era de 2,6 en la década de los 80, muy por encima del 2,1 necesario para reemplazar las muertes. Ha estado entre 1,6 y 1,7 desde 1994, y cayó a 1,3 en 2020 y a 1,15 en 2021.

El envejecimiento. Hay que tener en cuenta que en 1978, la edad media de un ciudadano chino era de 21,5 años. En 2021 ya era de 38,4 (más que en EEUU). Y si China continúa esa trayectoria, su edad media podría aumentar a más de 50 años para 2050. Esto implica decenas de problemas a los que se tendrán que enfrentar los líderes: no sólo hablamos de un número cada vez menor de trabajadores jóvenes, sino de un sistema de pensiones mucho más inestable.

¿Por qué? No hay un motivo específico. Tal y comentamos en este otro artículo, se han sumado un cambio social y cultural no muy distinto al que se ha vivido en Occidente, con un cambio de prioridades y perspectivas vitales que ya no están basados en procrear o crear familias. Y hay que mencionar que estas tendencias han mantenido baja la tasa de natalidad , incluso después de que se levantara la "política de un sólo hijo" en 2015.

En una encuesta realizada por China Youth Daily, los millennials mencionaron la falta de opciones de cuidado infantil y las presiones financieras como las principales razones para no tener un segundo hijo. Es decir, la recesión económica actual es una causa importante.

Consecuencias. La población en edad laboral de China alcanzó su punto máximo en 2014 y se prevé que se reduzca a menos de un tercio de ese pico para 2100. Esto significa que, si bien actualmente hay 100 personas en edad laboral disponibles para apoyar a cada 20 ancianos, para el año 2100, 100 chinos en edad laboral tendrán que mantener hasta 120 ancianos.

Los expertos advierten de que el gobierno enfrentará una carga fiscal mucho mayor ya que el gasto en pensiones por sí solo podría consumir la mitad de los ingresos del gobierno. El Centro de Estudios de Políticas de la Universidad de Victoria sugiere en un estudio que, sin cambios en el sistema, sus pagos de pensiones se multiplicarán por cinco, del 4% del PIB en 2020 al 20% del PIB en 2100. Además, se harán necesarios muchos recursos para la prestación de servicios de salud, médicos y de atención a la tercera edad para satisfacer las demandas de una población más anciana.

Imagen: Flickr

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