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Cuando Europa era un infierno por el terrorismo... europeo

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Como bien se ha apuntado en varios medios, entre ellos Le Monde, el terrorismo en Europa vive horas bajas. Resulta paradójico decirlo unos días después de los atentados de París, pero si nos fijamos en el volumen de ataques y de víctimas provocadas por acciones terroristas, así es. De hecho, la violencia política en el seno del continente es, en gran medida, un hecho del pasado. Pero no del remoto. Hasta hace poco, el terrorismo era uno de los grandes problemas de todos los europeos.

Es algo que en España conocemos de primera mano, no sólo por ETA, sino por otras organizaciones que surgieron entre el final de la dictadura y el inicio de la democracia. Pese a que el caso español es singular, otros países también sufrieron numerosos atentados, y un volumen significativo de violencia política entre los '70 y los '80. Italia, Alemania o Francia, por citar algunos países, lucharon contra varios grupos armados al mismo tiempo, organizaciones de inspiración nacionalista, fascista o marxista que amenazaban la vida diaria de sus ciudadanos de formas que hoy resultan muy lejanas.

Veamos quiénes eran.

1. Ordine Nuovo, Ordine Nero

Ordine Nuovo
Banca Nazionale dell'Agricoltura, edificio milanés donde Ordino Nuovo cometió su atentado más sangriento (en 1969).

Tras la Segunda Guerra Mundial, los estados europeos no recuperaron una normalidad inmediata. No lo hizo Alemania (dividida en dos mitades), no lo hizo Francia (cuya IV República duró poco), y, por supuesto, no lo hizo Italia. El post-fascismo, movimiento aún vigente a nivel político en la república transalpina, ha tomado formas violentas a lo largo de su historia en numerosas ocasiones. Uno de los primeros grupos terroristas surgidos del fascismo de posguerra fue Ordine Nuovo (y su continuación, Ordine Nero). Cometió atentados tan sangrientos en los '70 como el de la Piazza Fontana en Milán.

2. Fracción del Ejército Rojo

Sin duda, el grupo terrorista más significativo de la República Federal Alemana. La Fracción del Ejército Rojo (RAF por sus siglas en alemán: Rote Armee Fraktion) desarrolló actividades criminales a lo largo del país germano (y de otros vecinos) entre 1970 y 1994, llegando a asesinar a 34 personas. También es conocida como la banda de Baader-Meinhof, por sus dos miembros más representativos. Su pico de actividad se alcanzó en los '70, con dos atentados/sucesos significativos: el asalto a la embajada alemana en Suecia (dos víctimas) y el Otoño Alemán (secuestros varios).

3. IRA

Ira
La violencia política tanto en Reino Unido como en Irlanda fue alta durante los '60, los '70 y los '80.

La historia del Ejército Republicano Irlandés es, con seguridad, la más larga, violenta y convulsa de tantas cuantas se citan en este artículo. Primero las fuerzas armadas legítimas del movimiento independentista irlandés, después desligado del tratado que reconocía la independencia, pervivió como resistencia armada y grupo terrorista tras la Segunda Guerra Mundial, dividido en facciones de diverso calado, todas ellas muy activas hasta principios del siglo XXI.

Hoy, el conflicto violento entre Reino Unido y el IRA ha terminado, pese a supuestos resurgimientos del IRA Provisional. Su resolución ha sido complejísima, y ha llevado casi un siglo.

4. Brigadas Rojas

De nuevo Italia. La inestabilidad política del país no sólo tuvo manifestación en diversos grupos paramilitares fascistas, sino también en otro abultado número de organizaciones terroristas comunistas. La más célebre de todas ellas fueron las Brigadas Rojas, que consumaron el secuestro y el posterior asesinato de Aldo Moro, primer ministro en 1978 y figura clave de la democracia italiana de posguerra, habiendo ostentado el cargo con anterioridad en los '60 (durante más de un lustro).

Ya en el siglo XXI, años después del fin de la actividad del grupo, otra organización llamada Nuevas Brigadas Rojas cometió varios atentados y asesinatos entre 2002 y 2003.

5. Action Directe

Tras el fin del conflicto argelino, que ocasionó numerosas acciones violentas en territorio francés a cargo de grupos como Organisation de l'armée secrète, el terrorismo continuó siendo una constante en Francia. En ocasiones motivado por cuestiones ajenas al país (la Guerra Civil del Líbano, Palestina, Armenia), en otras, en clave política interna. Es el caso de las diversas acciones ejecutadas por Action Directe, pequeño grupo terrorista que, pese a lo por lo general menor de sus atentados, asesinó al entonces presidente de Renault, Georges Besse, en 1986.

Action Directe surgió como resultado de diversos grupos anteriores de orientación revolucionaria y marxista, y reivindicaron un largo número de atentados mortales tanto dentro como fuera de Francia.

6. Nuclei Armati Rivoluzionari

Bolonia
El atentado en la estación de Bolonia costó la vida a más de 80 personas.

Si hubo un atentado que causó auténtica conmoción no sólo en Italia, sino en todo el continente europeo, ese fue el de la estación de trenes de Bolonia, en 1980. La masacre acabó con la vida de 85 personas e hirió a más de 200. En ella estuvieron envueltos, en teoría, algunos miembros del NAR (Nuclei Armati Rivoluzionari), otro grupo armado neofascista que había cometido otros actos violentos con anterioridad. Sin embargo, la autoría nunca se ha llegado a clarificar del todo.

7. Cellules Communistes Combattantes

De nuevo enmarcadas dentro del contexto de la Guerra Fría y de las múltiples organizaciones revolucionarias comunistas de Europa, las Células Combatientes Comunistas belgas llevaron a cabo diversas acciones terroristas y de sabotaje, fundamentalmente enfocadas a causas daños materiales en el país belga. En cualquier caso, sus actos acabaron con la vida de dos personas (dos bomberos) tras un ataque a la sede de la federación de empresas belgas (su particular CEOE).

8. ASALA

Asala Mapa
Territorio reclamado por ASALA para Armenia. El grupo atentó a lo largo y ancho de toda Europa contra objetivos turcos.

Entre 1975 y 1987, Ejército Secreto Armenio para la Liberación de Armenia (ASALA, por sus siglas en inglés) asesinó a más de cuarenta personas en diversos países, la mayor parte de ellos europeos. Austria, Francia, España u Holanda observaron como la organización, de raíz nacionalista y que exigía la soberanía del estado armenio sobre territorios que reclamaba históricos, atentaba contra cargos, ciudadanos y autoridades turcas, tanto en embajadas como en lugares públicos.

¿Por qué contra Turquía? Por la compleja relación entre ambos países. Antaño parte del Imperio Otomano, Armenia sufrió un genocidio a manos de las autoridades turcas durante la Primera Guerra Mundial, aún no reconocido ni por Turquía ni por parte de la comunidad internacional.

9. 17N

La inclusión de Grecia en el bloque Occidental tras la Segunda Guerra Mundial se realizó a la fuerza, tras vencer a la resistencia comunista, de largo apoyo en el interior del país, durante una Guerra Civil sangrienta y una represión posterior igualmente violenta. Como consecuencia, Grecia vivió numerosos episodios de inestabilidad política, y varios grupos armados actuaron entre los '70 y los '80. Uno de ellos fue la Organización Revolucionaria 17 de Noviembre, marxista, que secuestró y asesinó a numerosas personalidades tanto griegas como de los Estados Unidos.

Europa: un continente más seguro hoy

La lista no es exhaustiva, y deja a un lado muchos otros atentados cometidos por grupos terroristas no europeos que también actuaban en diversos países del continente. Por supuesto, deja a un lado a España: no sólo ETA actuó durante décadas asesinando tanto a objetivos individuales como masacrando a población civil de forma indiscriminada, sino también fuerzas revolucionarias como el GRAPO, escuadrones de la muerte como el Batallón Vasco Español o grupos armados financiados por el estado como los Grupos Antiterroristas de Liberación.

Gran parte de los grupos terroristas que actuaron en Europa surgieron como consecuencia del tenso ambiente político posterior a la Segunda Guerra Mundial. Ya hemos visto como la brecha social abierta en el conflicto provocó no sólo el resurgimiento del fascismo en Italia, sino también la aparición de grupos marxistas que enmarcaban su lucha dentro del contexto de la Guerra Fría. La idea de una revolución comunista durante las década de los '70 y los '80 no era tan lejana como lo es hoy.

Tendencia
Ataques terroristas, incluyendo los no exitosos, entre 2006 y 2015. El cuadro general, desde los '80, es idéntico.

La caída del Muro de Berlín y el desmoronamiento de la Unión Soviética apagó la llama de parte de las organizaciones, además de la lucha de los estados contra las mismas. Entrado en siglo XXI, los atentados y los grupos terroristas sólo pervivían allí donde el conflicto permanecía latente (de índole territorial y nacionalista: Euskadi e Irlanda). Cuando el terrorismo yihadista cometió el atentado más sangriento de la historia del continente (Atocha), los niveles de violencia eran bajos.

Hoy, son aún más bajos, tras el fin de ETA y del IRA. La amenaza islamista radical es latente, y París la ha sufrido en dos ocasiones en un sólo año, como la sufrió Londres un año después de haberla experimentado Madrid. Sus atentados, por volumen de víctimas y magnitud, son más relevantes y mortíferos que los de los años negros del terrorismo en Europa. Sin embargo, son excepcionales dentro de un contexto cada vez más pacífico para los ciudadanos europeos. Hoy, el continente, que afronta enormes retos de seguridad, es más seguro de lo que ha sido nunca.

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