Compartir
Publicidad

El problema no es que Pablo Iglesias se compre un chalé. Es todo lo que ha dicho antes

El problema no es que Pablo Iglesias se compre un chalé. Es todo lo que ha dicho antes
115 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Pablo Iglesias e Irene Montero se mudan. En condiciones normales, sus elecciones residenciales tendrían poca trascendencia mediática. Las casas de la clase política tienden a considerarse cuestiones relativas a sus vidas privadas, exceptuando célebres pisos implicados en escandalosas tramas corruptas y frecuentadas por personajes de lo más excéntricos. Su caso, sin embargo, es distinto, y a esta hora lo sabemos todo, gracias a la difusión de casi todos los grandes medios, de su nueva casa.

¿Por qué? Puede que influya la naturaleza de la propiedad adquirida por Iglesias y Montero, pareja, futuros padres y corazón del Podemos surgido tras el segundo congreso de Vistalegre. Se trata de una vivienda grande (unos 286 metros cuadrados en una finca de más de 2.000, según relata Idealista) ubicada en Galapagar, en plena sierra madrileña, y valorada en más de 600.000 euros. Son números habituales en la zona, y no demasiado extraños si pensamos en sus sueldos.

La polémica ha surgido por otro lado. Fundamentalmente, por el carácter controvertido de Iglesias y por el relato muy afianzado en Podemos sobre "la casta". Catalizador de su discurso frente a la clase política tradicional, elemento que zurcía la dicotomía entre "los de abajo" y "los de arriba", el chalé adquirido por la pareja se parece demasiado a las viviendas en las que imaginamos "la casta". Y viniendo de Iglesias, una figura que ha hecho continua apología de la vida obrera y humilde, choca.

En especial cuando tiramos de hemeroteca. Nada de esto sería demasiado problemático, ni siquiera la aparente contradicción entre el tradicional discurso de Iglesias y Montero y sus peculiares preferencias residenciales, si no fuera por las innumerables citas en las que el líder de Podemos ha cargado contra los políticos con casas semejantes. Acusaciones de una vivencia "aislada" de la sociedad y de una desconexión total entre la gente normal y la élite política.

A esta hora, y tras la difusión de todos los medios de comunicación, ambos son Trending Topic en Twitter. La red social ha pasado toda la tarde recuperando frases, entrevistas y artículos en los que Iglesias cargaba contra lo que, en apariencia, ha terminado convirtiéndose. En ocasiones con citas literales que cuadran el valor de compra teórico de su nueva propiedad. Aquí va un pequeño repaso a todas las ocasiones en las que Iglesias criticó lo que finalmente, al parecer, ha hecho.

"¿Entregarías la política de un país a quien se gasta 600.000€ en una casa?"

La frase no la firma ningún tuitero enfurecido con Pablo Iglesias, sino el propio Pablo Iglesias en el ya lejanísimo 2012. Se refería a la inminente adquisición de Luis de Guindos, por aquel entonces ministro de Economía del primer gabinete de Rajoy, de una vivienda valorada en 600.000 euros. Iglesias añadiría: "Que la política económica la dirija un millonario es como entregar a un pirómano el Ministerio de Medio Ambiente". Obviamente el tuit ha sido reflotado hoy.

Por aquel entonces, Podemos estaba a dos años de su fundación y a tres de presentarse a sus primeras elecciones.

"Yo querría una sede en un edificio de un barrio popular"

Se lo contaba Iglesias a Carles A. Foguet y Jorge Galindo en una entrevista concedida a Jot Down, hace ya tres años. La cita completa: "Yo querría una sede en un edificio en un barrio popular, donde hubiera bares de viejos, un parque cerca donde jugaran los niños, poder aparcar… Pero las urgencias por abrir una oficina después de las elecciones europeas nos llevaron aquí, porque era muy barato". Iglesias hablaba de la elección del cuartel general de Podemos.

Es otro ejemplo de la continua fetichización mitológica que Iglesias ha dibujado de sus orígenes humildes y obreros, y que ahora contrasta con su teórica nueva vivienda.

Iglesias Chale Montero Iglesias y Montero, en un acto de 2015. (GTRES)

"A mí me molesta este rollo de políticos que viven en Somosaguas, en chalés"

La cita completa: "A mí me parece más peligroso, Ana Rosa, el rollo de aislar a alguien, porque entonces no saben lo que pasa fuera. Este rollo de los políticos que viven en Somosaguas, que viven en chalés, que no saben lo que es coger el transporte público (...)". Se lo relataba Iglesias a Ana Rosa mientras corrían por los alrededores de su barrio, en plena campaña electoral. El vídeo ha sido recuperado para la ocasión por el evidente carácter contradictorio con su nueva vivienda.

Iglesias dibujaba aquí una imagen muy común al relato de Podemos: la del político descastado que se marcha a espacios de lujo donde el precio de la vivienda está por las nubes y que sirven de pequeños centros de reclusión para las clases acomodadas. Desde allí, argumentaba el Iglesias del pasado, resulta imposible tener un pie en la calle y solucionar los problemas de quienes viven en barrios atetados y pisos diminutos. Como es obvio, un discurso que ahora choca.

"Vivo en el Puente de Vallecas en la Colonia Fontarrón"

Ejemplos del orgullo legítimo y más que evidente de Pablo Iglesias por el barrio en el que nació y se crió los hay a raudales, especialmente en sus innumerables intervenciones televisivas. En una de las más célebres, Iglesias despachaba así la crítica que Eduardo Inda le hacía sobre sus orígenes burgueses y su teórica intención de representar a la clase obrera española: "Vivo en el Puente de Vallecas, en la Colonia Fontarrón y gano menos de mil euros al mes"

Se puede apreciar a partir de minuto 06:15.

"No me veo viviendo en La Moncloa, preferiría seguir viviendo Vallecas"

Corría noviembre de 2015 y las encuestas parecían aceptarlo todo, incluso una posible alianza de gobierno que colocara a Podemos al frente del ejecutivo español. No sucedió, claro, pese al buen resultado de la formación morada (antes de la repetición de elecciones), y en algunas entrevistas surgió la posibilidad de que Iglesias se trasladara a Moncloa. Se lo preguntó Pablo Motos. Su respuesta: "Yo preferiría seguir viviendo en mi casa, en Vallecas, pero tampoco plantearía ningún problema a nadie. Pero si puedo elegir prefiero seguir viviendo en mi barrio".

El ejemplo, casi el paroxismo, del amor de Iglesias por su barrio, y del capital político que construyó con él.

Imagen | Víctor J Blanco/AP

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio