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El increíblemente largo listado de causas judiciales que involucran al comisario Villarejo

El increíblemente largo listado de causas judiciales que involucran al comisario Villarejo
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Hay pocos personajes más turbios en la historia reciente de la democracia como José Manuel Villarejo, antaño comisario de la Policía Nacional y, según testimonios ajenos y propios, muñidor entre las sombras de la política que se ejecuta de puertas hacia adentro. Su entrevista en Salvados hace año y medio le proyectó hacia la opinión pública como el hombre de las mil caras, la personificación de aquel "perpetuare il male per garantire il bene" de Andreotti.

En la figura de Villarejo coinciden verdad y mentira del mismo modo que lo hacían en la de Francisco Paesa, aunque de forma ostensiblemente más chabacana, y siempre es difícil acotar la realidad a sus aires fantasmagóricos. De modo que el único modo de saber qué hizo Villarejo es acudiendo a las múltiples causas judiciales en las que está o ha estado involucrado. La última de todas le relaciona con el marido de Ana Rosa Quintana, ya detenido por chantaje.

Habría sido Villarejo el hombre oscuro y sin escrúpulos necesarios para tal chantaje, del mismo modo que lo habría sido, supuestamente, para identificar y lanzar acusaciones a determinados políticos catalanes con objeto de desestabilizar el proceso independentista. Villarejo se antoja como el conocedor definitivo de las cloacas del estado, aquel capaz de obtener información siempre donde y cuando sea necesario, por más que, a veces, los jueces hayan negado esta mitología.

De modo que, dada la cantidad de sospechas y certezas, indicios y causas judiciales que rodean al antaño comisario de la Policía, aquí va un breve listado de hechos en los que Villarejo tuvo algún tipo de relación.

1. El chantaje a Corinna Zu Sayn-Wittgenstein

Acompañante y amiga del rey emérito Juan Carlos I, Corinna Zu Sayn-Wittgenstein disponía de ciertas informaciones que interesaban al comisario Villarejo. Se reunió con ella en Londres, hace tres años, con objeto de sonsacarle información. Allí le grabó admitiendo que trabajaba como testaferro del monarca y que este contaba don diversas cuentas bancarias en paraísos fiscales, además de haber cobrado comisiones por las adjudicaciones del AVE a La Meca, en Arabia Saudí.

¿Cómo logró tan escandalosas declaraciones Villarejo? Haciéndose pasar por un agente del CNI y entregándole un documento en el que se detallaba un elaborado plan para detenerla y juzgarla. A cambio, le ofrecía su protección. Corinna había sufrido varios robos de documentación en sus despachos de Londres y Montecarlo y era proclive a pensar que el CNI andaba detrás de ella. No era así. La historia ha sido revelada esta semana por el propio director del CNI ante el Congreso.

2. El chantaje del marido de Ana Rosa Quintana

La noticia más reciente: Juan Muñoz, esposo de la muy célebre presentadora de televisión Ana Rosa Quintana, se valió de los servicios del comisario para un chantaje. Al parecer, tanto el empresario sevillano como su hermano como su abogado contrataron a las empresas de Villarejo, por aquel entocnes ya retirado, "para hacer seguimientos a una persona, cobrar una deuda y supuestamente protagonizar un chantaje, según fuentes de la investigación", como explican en El País.

El asunto se enmarca dentro del caso Tándem y de las investigaciones de Asuntos Internos sobre los tejemanejes de Villarejo, casualmente en una semana en la que el juez de la causa, Diego de Egea, archivara otras cinco piezas que incriminaban al ex-comisario (aún en prisión).

3. Injurias contra el director del CNI

En todo este proceso ha jugado un papel determinante la enemistad venial entre Villarejo y el actual director del Centro Nacional de Inteligencia, Félix Sanz Roldán. Originalmente, Villarejo denunció al CNI por supuesta asociación terrorista y por "poner en peligro su vida, espiar a políticos en prostíbulos, robar fondos reservados y amenazar de muerte en 2015 a Corinna zu Sayn-Wittgenstein por su conocimiento de presuntas irregularidades cometidas por este", según se enumera aquí.

La denuncia fue archivada, lo que terminó motivando que el propio Sanz se personara y presentara una denuncia por injurias contra el comisario Villarejo, además de tantear la posibilidad de añadir otra por acusación y denuncia falsa.

4. Trapos sucios en Guinea Ecuatorial

La actividad del entramado empresarial de Villarejo se extendía más allá de las fronteras españolas. En 2012, según se desveló en la Operación Tándem, Villarejo y sus socios fueron contratados por un anónimo alto cargo de Guinea Ecuatorial para recabar información delicada sobre uno de los hijos del presidente, Gabriel Mbaga Obiang Lima. Lo hicieron a través del Grupo Cenyt, con sede en Madrid, dedicada de puertas hacia afuera a la gestión de crisis y la investigación privada.

¿Con objeto de qué un mandamás guineano podría necesitar a Villarejo? Al parecer, los informes sobre Mbaga Obiang buscaban anularle en la competencia familiar y política interna dentro del régimen de su padre, Teodoro Obiang. Con el encargo, el alto cargo esperaría de Villarejo y sus empresas información delicada que desacreditara y pusiera en fuera de juego político a Mbaga. El informe, cobrado a 5 millones de euros, desveló el origen y la ubicación de su fortuna.

5. El caso del Pequeño Nicolás

Uno de los más alucinantes. A finales de 2014 el infaustamente célebre Francisco Nicolás Gómez Iglesias (conocido a nivel popular como "El Pequeño Nicolás") fue detenido por falsedad documental y estafa. Dos causas se cernían sobre él: por un lado, un psicodélico viaje a Ribadeo en el que, acompañado por dos policías locales, se hacía pasar por representante de la vicepresidenta del Gobierno y de la Casa Real. Por otro, una mediación (utilizando la misma identidad) en la venta de un inmueble en la provincia de Toledo. Hasta aquí, ni rastro de Villarejo.

El procesamiento de la segunda pieza pronto se vio empañado por la filtración de una grabación en la que el comisario de Asuntos Internos de la Policía Nacional, Marcelino Martín-Blas, y otros agentes del cuerpo y del CNI, tanteaban la posibilidad de pinchar el teléfono de Gómez Iglesias y fabricar pruebas contra él. En plena investigación de la causa, las grabaciones, realizadas de forma ilegal, resultaron una bomba. ¿Quién y por qué deseaba proteger al Pequeño Nicolás?

Pequeno Nicolas Tiene money, tiene cash. (Víctor J Blanco/GTRES)

Pues Adrián de la Joya, amigo íntimo del comisario Villarejo y co-administrador de la finca toledana junto a Javier Martínez de la Hidalga, ex-directivo del Banco Santander.

Este último mantuvo varias reuniones con el Pequeño Nicolás por sus fantasmagóricos contactos con altos cargos del Ministerio de Exteriores y del Banco de Guinea Ecuatorial. Al parecer, Martínez de la Hidalga acudió al Pequeño Nicolás o bien para solicitar un crédito de 20 millones a la entidad guineana o bien para sacar a la venta la finca en cuestión. Gómez Iglesias le estafó alrededor de 25.000 euros por sus gestiones (amparadas en documentación falsa de Hacienda y el CNI).

La investigación judicial colocó en el punto de mira a Martínez de la Hidalga, lo que inquietó a Adrián de la Joya. De la Joya se puso en contacto entonces con Villarejo y solicitó sus servicios: el ex-comisario, enrolado en una guerra interna antiquísima con Martín-Blas, se hizo con las grabaciones previas a la detención del Pequeño Nicolás y las filtró en los medios de comunicación. Los jueces, obligatoriamente, abrieron una investigación paralela para esclarecer el origen de la filtración.

Mario Conde En todos los fregados. (GTRES)

¿Pero qué interés tendría De la Joya en el Pequeño Nicolás? Uno instrumental. En un surreal giro de los acontecimientos, resulta que la finca fue adquirida en los noventa por Mario Conde con dinero proveniente del gigantesco desfalco de Banesto (más de 3.000 millones de euros que llevaron a la ruina a la entidad). Conde habría adquirido el inmueble con la finalidad de blanquear (y proteger) parte de su ilícito patrimonio. De la Joya y Martínez de la Hidalga servían como administradores pantalla a través de un complejo societario y financiero que protegía a Conde.

Cuando el asunto de la finca toledana comenzó a ser investigado por la justicia a cuenta del Pequeño Nicolás, De la Joya temió que se descubriera el pastel. Y de ahí la intervención de Villarejo.

6. Punta de lanza contra los Pujol

De forma paralela a sus negocios privados, a sus presiones a miembros destacados del organigrama político nacional y de sus favores a amigos íntimos, Villarejo también fue parte integrante de la espectral "brigada política" de la Policía Nacional detrás de la Operación Cataluña. Esta última, al parecer y según diversos testimonios, tenía como objetivo obtener información comprometedora sobre algunas de las figuras más determinantes del catalanismo político.

Según él, a operación habría contado con el respaldo de Interior, y habría buscado desacreditar a la cúpula de Convergència en plena catarsis del procés. De allí surgirían las acusaciones contra el alcalde Xavier Trias y el proceso judicial al que se enfrentó Jordi Pujol Ferrusola, iniciado tras las confesiones que su pareja sentimental le habría hecho al propio Villarejo. Confesó todo esto en la entrevista concedida a Jordi Évole en Salvados, en que se desveló algo más.

Évole incluyó un audio atribuido a Josep Pujol, otro descendiente de Jordi Pujol, en el que afirmaba que Villarejo ofreció a la familia "declararse en contra del independentismo" a cambio de frenar las investigaciones judiciales por corrupción. Algo, obviamente, lejos del alcance de sus posibilidades. Causa aún en los tribunales, Villarejo también ha afirmado que solicitó 50.000 euros de los fondos reservados para la Operación Cataluña, entre otras rimbombantes declaraciones.

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