Liberland no está sola: las otras 11 micronaciones más surrealistas del planeta

Liberland no está sola: las otras 11 micronaciones más surrealistas del planeta
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Querido lector, le congratulará saber que nosotros, los europeos, contamos con un nuevo inquilino en el vecindario. Se llama Liberland, ocupa un pequeño meandro en la cuenca del Danubio, entre Croacia y Serbia, es una república libertaria y no, no tiene ningún tipo de reconocimiento internacional. Es el último grito entre las micronaciones y su presidente y fundador, un político checo, ya ha sido detenido por las autoridades croatas. ¡Bienvenida, Liberland, a este crisol de naciones y culturas que es el continente europeo!

Al igual que muchos otros proyectos entre megalómanos y surrealistas repartidos a lo largo y ancho del mundo, Liberland es fruto de la imaginación de un hombre convencido de que tiene la potestad de fundar un Estado allí donde lo desee. Su nombre es Vit Jedlicka. Vit, libertario encantado de conocerse a sí mismo como todo libertario que se precie, descubrió que Croacia y Serbia tenían una agria y alargada disputa fronteriza a lo largo del curso del Danubio. Y pensó que qué mejor modo de pasar una espléndida temporada en tan bellos países que creando uno nuevo.

El resultado es Liberland. Naturalmente ni en Croacia ni en Serbia la idea ha hecho mucha gracia. Tal es así que la policía croata detuvo a Jedlicka cuando intentó alcanzar el meandro del Danubio al que había bautizado como su pequeña criatura. El origen del problema es la indefinición fronteriza de ambos países: mientras Serbia opina que el límite debería ser el curso actual del Danubio, Croacia cree que debería quedar marcado por el cauce del río del siglo XIX. Cosas de los Balcanes.

Los fundamentos ideológicos de Liberland son los de cualquier libertario de pro: propiedad, libertad absoluta, oposición al Estado, ¡impuestos voluntarios!

Jedickla tomó nota y aprovechó la situación para montar una estupenda página web. Y poco más. Desde Liberland han afirmado haber recibido cientos de miles de solicitudes de ciudadanía. El presidente checo tenía la intención de celebrar una fiesta de bienvenida internacional este fin de semana. Dado que Croacia no tiene la más mínima intención de permitirlo, de momento el proyecto de Liberland se antoja en punto muerto, aunque ya tiene bandera, lema e himno.

Los fundamentos ideológicos de Liberland son los de cualquier libertario de pro: propiedad, libertad absoluta, oposición al Estado, ¡impuestos voluntarios! Suena muy bonito, pero tiene pocos visos de convertirse en real, dado que ambos estados balcánicos son capaces de hacer cumplir su soberanía (por más disputa fronteriza que haya). De modo que Liberland pasa a engrosar la lista de micronaciones demenciales proclamadas por todo el mundo, casi siempre de la mano de visionarios lo bastante locos como para montarse sus propios Estados de la nada.

Liberland Map

No son microestados, sino micronaciones. Un microestado es Mónaco: existe. Una micronación es Liberland: tiene más de sueño utópico que de real. Merece la pena, por tanto, repasar las 11 micronaciones más surrealistas del planeta. Liberland no está sola, y ni siquiera es la más divertida.

11. The Aerican Empire

The Aerican Empire

Qué mejor modo de iniciar este repaso a las mejores micronaciones que por una que ni siquiera cuenta con posesión alguna. Al contrario que Liberland, las reclamaciones territoriales del Imperio Aerica son muy diversas: desde el hemiferio norte de Marte hasta un pequeño rincón de Melbourne, Australia. Fue fundado en 1987 por Eric Lis, un psiquiatra canadiense que ejerce de "Emperador Supremo". Su bandera es la de Canadá, pero con un smiley. Se toman muy en serio a sí mismos.

10. República Glaciar

Republica Glaciar Bandera

En marzo de 2014 un grupo de activistas de Greenpeace proclamó La República Glaciar al sur de Chile, en algunos de sus más preciados glaciares. El objetivo de la nueva micronación, con más de 167.000 solicitudes de ciudadanía y embajadas repartidas por todo el mundo, es frenar los proyectos de minería previstos tanto por el Gobierno de Chile como por empresas privadas en un espacio tan delicado a nivel medioambiental. Es la micronación más reivindicativa y útil hasta la fecha.

9. República de Minerva

Minerva Flag

Liberland no es el único proyecto nacional libertario. Ya en 1972, el multimillonario norteamericano Michael Oliver pasó de fantasear con una tierra libre de impuestos y restricciones a hacer realidad su sueño. Investigó, encontró un pequeño arrecife del Pacífico Sur apto, creó dos nuevos atolones de forma artificial, colocó una bandera y declaró la República de Minerva. A Tonga no le hizo demasiada gracia y tomó el país por la fuerza, protegiéndolo después con el ejército.

8. Principado de Hutt River

Hutt River Bandera

El principado de Hutt River es aún hoy la micronación más antigua de Australia, tierra ideal para la fundación de proyectos nacionales estrambóticos. En esta ocasión, hablamos de un hombre, Leonard Casey, que fundó su micronación en respuesta a las, a su juicio, abusivas cuotas de producción de trigo del Gobierno de Australia. Data de 1970 y es de las más profesionalizadas: cuentan con moneda, familia real, y hasta cierto reconocimiento internacional.

7. Imperio Ruso

Imperio Ruso

Ehm, sí: el Imperio Ruso es hoy una micronación. Los antaños dominios de los Romanov han quedado reducidos a la impresionante imaginación de Anton Bakov, un empresario y político ruso de firmes convicciones monárquicas que quiere resucitar la época de los zares sobre fundamentos legales. Para ello, ha reclamado para el Imperio Ruso 17 islas y atolones inhabitados descubiertos por marineros rusos antes de 1917. Y ha comprado una pequeña superficie en Montenegro donde aspira a instalar la sede del imperio. Incluso ha devuelto la corona al actual sucesor de Nicolás II.

6. Imperio de Atlantium

Atlantium

No todas las micronaciones con motivaciones políticas del mundo tenían que ser libertarias o conservadoras. El Imperio de Atlantium es otra de las muchas micronaciones presentes en Australia, con una notoria particularidad: fue fundada en 1981 por un grupo de adolescentes de pensamiento progresista con la idea de crear un espacio de libertad y tolerancia. El aborto es libre, no hay restricción al movimiento de personas y pretenden reformar el calendario.

5. Principado de Seborga

Seborga Bandera

Situado en plena Liguria, la región costera al oeste de Italia, el Principado de Seborga es la micronación con mayor fundamento histórico, o al menos eso dicen sus fundadores, de cuantas existen. Originalmente fundada en el 954, es un pequeño y encantador pueblo cerca de San Remo, costero y entre suaves colinas mediterráneas. Afirman no haber estado jamás bajo la soberanía de Italia. en un ejercicio de historia-ficción tan encantador como su bandera.

4. Reino de Valaquia

Reino De Valaquia

Tomáš Harabiš creyó oportuno fundar una nueva nación en aras de atraer más turistas a Valaquia, una pequeña región de Moravia, el este de la República Checa, repleta de maravillas naturales por descubrir. Creó entonces el Reino de Wallachia, una micronación que, desde 1997, se las ha manejado para repartir 80.000 pasaportes, revitalizar la zona, acuñar su propia moneda e incluso sufrir su propia crisis constitucional tras el inesperado giro autoritario de su rey Boleslav I.

3. Reino de Talossa

Reino De Talossa

Responsable último de la fundación de una multitud de nuevas micronaciones, el Reino de Talossa saltó a la fama al ser la primera micronación en contar con página web. Un reportaje del New York Times a principios de la década pasada le situó en el mapa. Talossa se sitúa en Milwakee, tiene partidos políticos tan divertidos como el Partido Moderado Radical, cuenta con más de 30 años de historia, genealogía propia y, además, reclama parte de la Antártida. No tiene reconocimiento oficial.

2. La Ciudad Libre de Christiania

Christiania

El distrito de Christiania es una de las micronaciones más famosas del planeta, si no la que más: un pequeño vecindario de Copenhague que se ha convertido en su principal atracción turística, gracias a su espíritu hippie, fundamentos de libertad absoluta y orientación distendida y recreativa. Christiania recibe miles de visitantes al año y, pese a no estar reconocida por el Estado de Dinamarca, se ha institucionalizado como una de las señas de identidad de la capital danesa.

1. Sealand

Sealand Bandera

La joya de la corona. Sealand es un principado ubicado en pleno Canal de la Mancha, muy cerca de la costa inglesa. Se trata de una antigua fortificación marítima del ejército británico, construida durante la Segunda Guerra Mundial como medida defensiva ante una posible invasión alemana. En 1967, Paddy Roy Battes, un ciudadano inglés, decidió tomarla y construir sobre ella el Estado de Sealand, al considerarla una isla en aguas internacionales. El asunto llegó a la ONU: finalmente, se determinó que una construcción humana no era una "isla", y que por tanto no podía reclamar soberanía alguna.

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