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Los tres encendidos debates que la foto de un camarero ha despertado en Twitter

Los tres encendidos debates que la foto de un camarero ha despertado en Twitter
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¿Es legal que alguien suba una foto tuya durante tu jornada laboral denunciando un comportamiento inadecuado? ¿Deberían los trabajadores del sector servicios en Cataluña hablar obligatoriamente catalán? ¿Están las redes sociales revolucionando (para bien y para mal) la comunicación corporativa de las grandes empresas? Tres preguntas de compleja respuesta y, al inicio de todo, la foto de un camarero de Baleària, compañía de turismo marítimo, subida por una antigua estrella del pop en castellano. ¿Qué ha pasado hoy con Quimi Portet y por qué anda Twitter tan revolucionado a su cuenta?

Trending Topic desde primera hora de la mañana, Portet es un reputado compositor e intérprete musical que, entre otros hechos notables, ascendió a la fama gracias al éxito inicial de El Último de la Fila, donde formó un tándem gratamente recordado junto a Manolo García. No es por su música por lo que Portet es noticia hoy, sino por esto:

Portet viajaba en un barco de Baleària, una conocida empresa valenciana de cruceros, cuando, siempre según su versión, uno de los camareros optó por no atenderle. ¿El motivo? Había realizado su petición ("café amb llet", café con leche en castellano) en catalán, idioma que el trabajador afirmaba (de nuevo, según Portet) no conocer. A partir de aquí, se han disparado tres debates distintos: por un lado, la legalidad o ilegalidad de la acción de Portet (subir una foto de un tercero a Internet); por otro, el catalán como lengua obligatoria en el sector servicios; y, por último, la reacción de Baleària en redes sociales.

1. ¿Pueden subir una foto sin tu permiso a Twitter?

Aquí la respuesta es sencilla: no.

Lo explicaba Borja Adsuara el pasado mes de octubre en El Confidencial. El artículo 7.5 de la Ley Orgánica 1/1982 es bastante claro al respecto: "Tendrán la consideración de intromisiones ilegítimas: La captación, reproducción o publicación por fotografía, filme, o cualquier otro procedimiento, de la imagen de una persona en lugares o momentos de su vida privada o fuera de ellos". La imagen de cada uno de nosotros, ya sea en espacios públicos o privados, está protegida por ley. Desde este punto de vista, tienen razón quienes acusan a Portet de cometer una ilegalidad subiendo la foto del camarero anónimo a Twitter:

Hay excepciones a lo que dice la ley. Como explicaron hace tiempo nuestros compañeros de Xataka Foto, la toma y difusión de imágenes de personalidades públicas o que merezcan interés público, además del interés informativo que pueda tener la fotografía en cuestión o del propósito de parodia (siempre y cuando hablemos de personajes de amplia proyección social), permite esquivar las "intromisiones ilegítimas" de las que hablábamos más arriba.

2. ¿Debería un trabajador saber catalán?

O mejor dicho, ¿debería estar obligado a saberlo?

La situación de las otras lenguas españolas es particular, y distinta a la de la única lengua oficial en todo el territorio estatal, el español. El catalán es co-oficial en Cataluña, pero también tiene la particularidad de ser "lengua propia". ¿Qué quiere decir esto? Lo explica la propia Generalitat de Catalunya aquí, y queda recogido en el Código de consumo de Cataluña, en la Ley 1 / 1998, de 7 de enero, de Política Lingüística, y en el Estatuto de Autonomía. Grosso modo, significa que todo catalán está en su libre derecho de dirigirse a cualquier comerciante o proveedor de servicios en catalán, debiendo "ser entendido".

Según la ley catalana, todas las personas tienen la libertad de pedir un servicio en castellano o en catalán. En ambos casos, la persona al otro lado de la barra, no puede obligar a su interlocutor a cambiar de idioma. Es decir: "Dicho en otras palabras, ser atendido en catalán quiere decir que la persona consumidora debe ser entendida cuando se exprese en catalán sin que se la pueda forzar a expresarse en otra lengua. Sin embargo, el interlocutor podrá dar respuesta a la persona consumidora en catalán o en castellano".

Balearia

La ley aplica al polémico caso de los rótulos de forma obligatoria al menos en catalán (ningún establecimiento puede rotular sólo en castellano, dado que la legislación estipula que todos los catalanes deben poder interpretar una señal o un letrero al menos en catalán), a la administración pública o a la universidad (donde alumno y profesor pueden escoger la lengua oficial que deseen, provocando de forma práctica que todos los alumnos necesiten saber catalán). Es un hecho muy polémico, con encendidos argumentos a favor y en contra.

Un segundo, ¿pero el barco estaba en Cataluña? No, ofrecía servicio entre dos islas de Baleares (donde el catalán es co-oficial). Pero allí existe una norma idéntica, consagrada en la Llei de Normalització Lingüística de les Illes Balears de 1986. Como recuerda el Consell de Mallorca en su web, "los consumidores tienen derecho a ser atendido en alguna de las lenguas oficiales de las Islas Baleares, y no podrán ser discriminados o ser atendidos incorrectamente" en función de su idioma. Es decir, de ser cierto lo que cuenta Portet irregularmente, tendría razón.

3. ¿Ha actuado bien Baleària ante la polémica?

Es la parte final del debate, la actuación de la empresa para con su trabajador. Tras la denuncia de Portet, la empresa ha tuiteado esto:

A lo que han surgido miles de reacciones como esta:

Acto seguido, la empresa ha lanzado un breve comunicado oficial en Facebook:

La compañía esclarecerá los hechos sucedidos entre Quimi Portet y el trabajador de Baleària con la intención de evaluar el cumplimiento de los manuales de atención al cliente y otras normas internas para tomar las medidas necesarias para que estas situaciones no se repitan.

Baleària respeta y hará respetar los derechos de todos sus grupos de interés (trabajadores, clientes, proveedores, etc.) como viene explicitado en el Código de Conducta y Ética Empresarial y en su informe anual de Responsabilidad Social (se puede consultar en www.balearia.com) y velará siempre para garantizar el mejor servicio y respeto a todos sus clientes y trabajadores.

La naviera, que no considera aceptable que se instrumentalice la empresa ni ningún trabajador, seguirá escuchando activamente a todos sus grupos de interés para satisfacer sus expectativas legítimas con la máxima calidad.

Pero ha sido la primera reacción la que ha prendido la mecha en Twitter, colocando a la empresa en una posición complicada. Por un lado, al responder a Portet y asegurar que "tomarán las medidas oportunas" una parte de la comunidad lo ha interpretado como la declaración de culpabilidad del camarero antes de una investigación pertinente. Por otro, al tratarse de una empresa mediterránea, una reacción inexistente o laxa podría haber provocado el enfado de parte de su clientela cuya lengua materna es el catalán. Es una prueba más del difícil (y aún malinterpretado) papel de las redes sociales en la comunicación corporativa.

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