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Miles de británicos se están nacionalizando en otros países para seguir en la Unión Europea

Miles de británicos se están nacionalizando en otros países para seguir en la Unión Europea
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En el plazo de un año, el Reino Unido habrá salido de la Unión Europea. Sea cual sea el estado de las negociaciones. Sin embargo, decenas de miles de británicos están luchando su particular batalla personal para que el dramático Brexit les afecte lo menos posible. Según los datos revelados hoy por Eurostat, el volumen de ciudadanos de las islas obteniendo la ciudadanía de otros países de la Unión Europea se multiplicó por cuatro sólo durante el año del referéndum.

De Londres a Berlín. Paradójicamente, el país que más peticiones de nacionalidad tramitó durante el periodo de tiempo analizado fue Alemania. Al menos 2.700 británicos accedieron a la ciudadanía alemana durante 2016, dulce ironía de la historia no tanto por los hechos de hace setenta años como por el claro liderazgo en el proyecto comunitario del país germano. Le siguió Suecia a considerable distancia (978 peticiones). Son cifras porcentualmente pequeñas, pero muy significativas.

Duplicando cifras. Pese a que Eurostat no desglosa cifras por meses, lo que hace imposible saber si las peticiones se produjeron antes o después del referéndum, sí compara el volumen de naturalizaciones con los años anteriores. Por ahí el caso británico es doblemente excepcional: en ningún otro país del planeta crecieron tanto (un 165%) las solicitudes de ciudadanía en estados miembros de la Unión. De 2.500 en todo 2015 a 6.500 apenas un año después.

Entre un año y otro media un anuncio de referéndum y un voto afirmativo por el Brexit. ¿Casualidad?

Las cifras ocultas. Hasta en tres países de la UE los británicos se cuentan ya entre los principales grupos migrantes que acceden a la naturalización. En 2016 fueron los terceros en Chipre, los segundos en Letonia y también los segundos en Malta, históricamente muy ligada a Reino Unido. Si miramos las cifras de solicitudes globales (aceptadas o no), la escala es aún más impresionante: según la BBC, en el año posterior al Brexit se triplicaron las peticiones de nacionalidad en Irlanda.

Un quebradero. Nadie podría culparles. Aún no está claro cuál será ni el estatus de los ciudadanos británicos en los países de la Unión Europea ni el de los ciudadanos comunitarios dentro del Reino Unido. Y ante la incertidumbre, cualquier salvoconducto es bueno. May no quiere que los residentes comunitarios en suelo británico mantengan un estatus especial tras la salida, lo que posiblemente pueda derivar en condiciones de residencia y trabajo más duras para los británicos en Europa.

Queda un año. Dentro de aproximadamente doce meses sabremos qué será de todos ellos. La pérdida de acceso al mercado común y a la libre circulación de personas fue uno de los puntos fuertes de la campaña del Remain, sin éxito. En un contexto de incertidumbre total en todas las áreas (acceso sanitario, escolarización, condiciones laborales y un largo etcétera), miles de británicos han optado por cuidarse las espaldas y mantener la ciudadanía europea. Aunque implique hacerse alemanes.

Imagen | Wenn/GTRES

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