Presentarse a un examen contra 1,4 millones de personas: la locura por las oposiciones en China

Presentarse a un examen contra 1,4 millones de personas: la locura por las oposiciones en China
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En China, a los funcionarios se les apoda "tazones de hierro", una expresión que viene a significar que tienen la comida asegurada para toda la vida, frente a los "tazones de porcelana" (el resto de los trabajadores), cuyo medio de subsistencia puede "romperse" en cualquier momento. Ahora, tras una pandemia y el desempleo en aumento, lo tienen más claro que nunca. Y claro, todos quieren ser “tazones de hierro”.

Solo con conocer las cifras de cuántas personas se han presentado a las oposiciones estatañes de este año ya nos podemos hacer una idea del panorama. Más de 1,4 millones hicieron el examen en una ciudad.

A por el examen estatal. China tiene una larga trayectoria en la selección de funcionarios mediante pruebas, un método perfeccionado bajo el famoso sistema de examen imperial. En la actualidad, el examen de servicio civil, llamado guokao o examen nacional en chino, sigue siendo la forma predominante de nombrar trabajadores gubernamentales subalternos.

En una señal de la creciente dificultad de encontrar trabajo —el desempleo juvenil ha sido de dos dígitos desde antes de la pandemia—, un número récord de personas compiten por puestos en el gobierno. Más de 2,1 millones de solicitantes se inscribieron para el examen de este año, que se llevó a cabo hace dos días. A él se presentaron finalmente 1.4 millones, lo que significa que había 46 personas compitiendo por cada puesto gubernamental disponible. Un récord en el país asiático.

Una tendencia. El gobierno está contratando a personas para 31.200 puestos, alrededor de dos tercios de ellos reservados para recién graduados en una indicación del deseo del gobierno de "promover el empleo de graduados universitarios". El examen, establecido en la década de 1990, ha superado el millón de inscripciones cada año desde 2009.

En 2020, alrededor de 1,58 millones de personas se inscribieron para el guokao, mientras que la cifra fue de 1,44 millones para 2019, lo que muestra el creciente interés por los trabajos de la administración pública.

La lotería de trabajar en un servicio postal del Himalaya. Entre los puestos que se ofrecen en 75 agencias centrales y 23 instituciones subsidiarias, la competencia más feroz es por un trabajo en la oficina de correos en la prefectura de Ngari, región autónoma del Tíbet. Al puesto se presentaron casi 20.000 solicitantes. El trabajo no incluye requisitos de grado o experiencia, una rareza entre las publicaciones.

Durante la prueba, los candidatos pasaron dos horas por la mañana respondiendo preguntas relacionadas con matemáticas, lógica, análisis, comprensión y conocimiento común, y otras tres horas por la tarde escribiendo ensayos. "He hecho el examen de ingreso durante dos años consecutivos y veo que se está volviendo cada vez más difícil", comentaba un solicitante en este reporteje de China Daily.

Huyendo del desempleo. Un año después de la pandemia del coronavirus, los jóvenes de China todavía tienen dificultades para encontrar trabajo. Los brotes intermitentes del Covid han interrumpido la vida cotidiana y los negocios. Basta decir que la tasa de desempleo para las personas de 16 a 24 años era de 13,1% en febrero (la misma que en 2020 en plena pandemia), muy por encima de la tasa nacional de desempleo urbano de 5,5%, según la Oficina Nacional de Estadística.

Además de postularse para la administración pública, seguir estudiando también se ha convertido en una forma popular entre los graduados chinos de retrasar la búsqueda de un trabajo ante la creciente competencia en el mercado laboral. Además, es una forma de huir de la famosa jornada 966 propia de las empresas privadas en el país, donde se trabaja largas horas y se ha de cumplir con plazos estrictos, acabando en un agotamiento extremo. Lo hemos contado en Magnet en varias ocasiones.

La alta cifra de opositores significa, al final, un desafío continuo del subempleo y la presión en el mercado laboral. Con base en una contracción en las medidas laborales del gobierno y de terceros, las empresas no parecen ansiosas por llenar las vacantes a medida que el impulso de la recuperación económica se desacelera.

Imagen: GTRES

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