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Un radar de ruido: la solución de París al creciente problema de la contaminación acústica

Un radar de ruido: la solución de París al creciente problema de la contaminación acústica
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Las políticas de movilidad ciudadana que se están implementando en ciudades como Londres, Madrid o Berlín buscan reducir el número de automóviles que hay en circulación para disminuir los niveles de contaminación. Ahora, París quiere seguir los pasos de ciudades como Ginebra y dar un paso más allá a la hora de reducir el ruido generado por el tráfico de la ciudad. ¿Cómo? Diseñando una nueva política en torno a la contaminación acústica.

Radar. Acuñado por la agencia que lo ha creado como "radar del ruido" este dispositivo colocado en las farolas pretende medir y geolocalizar la procedencia de todo aquellos sonidos que sobrepasen los decibelios catalogados como perjudiciales. Su diseño y funcionamiento está diseñado para capturar tanto el nivel de ruido como su procedencia y , así, poder identificar a los vehículos que incumplen la normativa.

¿Cómo funciona? El radar está formado por cuatro micrófonos que miden los decibelios cada décima de segundo y que después elabora un esquema donde refleja el rastro que ha ido dejando el ruido desde su procedencia. El principal objetivo de este sistema es facilitar la identificación de las infracciones: desde cuál es el límite sobrepasado hasta quién lo produjo y dónde. De llevarse a cabo en un futuro, el radar enviaría los datos recogidos a través de los micrófonos para que las autoridades locales los vinculasen con las cámaras de seguridad que tienen instaladas.

Aún es un borrador. Los dispositivos diseñados por la agencia de evaluación del ruido Bruitparif son los protagonistas de una propuesta que pretende convencer al ejecutivo francés este otoño. El radar instalado a 5 kilómetros del aeropuerto de Orly, en Villeneuve Le Roi, es uno de los que está recopilando datos para tratar de convencer al resto del país de la senda a seguir en política acústica. De hecho, la idea es que este mes de septiembre se instalen dos dispositivos más en el centro de París.

El alcalde de Villeneuve Le Roi, Didier Gonzales, ha calificado la contaminación acústica como "la ruina de la vida moderna" y un "importante problema de salud". Como responsable local de un área con tráfico concurrido y jefe de la agencia que diseña y comercializa estos radares, Gonzales no solo está a favor de implementarla, sino que está en contacto con el ministro de Transporte para tratar de aprobarla lo antes posible.

Contaminación acústica. Según el último estudio elaborado por DKV y GAES, este tipo de contaminación perjudica al 76% de los españoles. Teniendo en cuenta que el ruido es el cuarto factor en orden de importancia que más afecta a la salud de los ciudadanos, se trata de un dato que tener presente. Para hacernos una idea, Barcelona es la ciudad con mayor contaminación acústica de todo el país y la 7º a nivel mundial. Madrid por su parte ocupa el puesto 16º en la escala de "ruidosidad" global. 

Muertes prematuras. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, cada año, 16.600 personas mueren en Europa de forma prematura y a causa del ruido. Esta causa en España se lleva la vida de 1.100 personas. Y esto no quiere decir que el ruido cause una muerte repentina a aquellos que estén expuestos a elevados niveles, sino que su poder para incrementar la hormona del estrés y mantener alerta a nuestro sistema inmune es la causa de múltiples patologías como hipertensión o enfermedades cardíacas. 

Por todo ello y con el objetivo de reducir este tipo de problemas, la OMS establece los 40 decibelios como el límite máximo al que estar expuesto por la noche. Sin embargo, en España ese tope está cifrado en 65 db y Europa pretende que consigamos situarnos en torno a los 55db.

Imagen: StockSnap/Pixabay

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