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Tilos, la primera isla del Mediterráneo que funcionará exclusivamente con energías renovables

Tilos, la primera isla del Mediterráneo que funcionará exclusivamente con energías renovables
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Hablar de las islas griegas del Mediterráneo es hablar de un turismo desbordante: gran parte de la supervivencia de la economía griega depende de las ventajosas condiciones fiscales de sus archipiélagos, y del atractivo natural de sus montañas, sus playas y sus lujosos hoteles. En términos de sostenibilidad ejemplar, la intuición no suele terminar en el Egeo.

Y sin embargo, un pequeño islote de alrededor de 500 habitantes será el primero en todo el Mediterráneo en funcionar única y exclusivamente con energías renovables. Su nombre es Tilos y es, quizá, el ejemplo a seguir por todos.

Breve historia reciente de Tilos: arrebatada a los otomanos por el Reino de Italia antes de la Primera Guerra Mundial, la isla permaneció en manos transalpinas poco después de la Segunda Guerra Mundial (previo dominio alemán), cuando pasó a manos griegas (1948). La isla vivió sin pena ni gloria por los vaivenes de la historia hasta que en 2008 sucedió algo extraordinario: su alcalde, sempiterno en el cargo, aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo por primera vez en Grecia.

Desde entonces Tassos Aliferis, en el ayuntamiento desde 1993, ha permanecido la frente de gobierno de la isla, y lo ha hecho con un distinguido carácter conservacionista. Tilos cuenta con varias leyes que prohíben la caza, al contrario que en otros lugares de grecia, y con un montón de especies animales y florales protegidas (la isla es un vivero medioambiental).

Viento Tilos contará con un sólo generador de energía eólica. Más que suficiente. (Jackson Blackeye/Unsplash)

De modo que conscientes de su importancia como ecosistema singular dentro del Dodecaneso y sabedores de las limitaciones de la energía fósil en un espacio tan pequeño y apartado como el suyo, los habitantes de Tilos decidieron dar el paso definitivo: deshacerse por completo de las energías fósiles.

Adiós a depender de los demás

Hasta ahora, como se explica en The Guardian, la isla había funcionado gracias a la electricidad que su vecina Kos le enviaba regularmente, allí donde el fuel (!) se utilizaba con propósitso energéticos. A Tilos la electricidad le llegaba por un delicado cable submarino que por sus características inestables y complejas provocaba numerosos apagones y cortes de luz en el suministro de la isla. Así que en aras de preservar su ecosistema e independizarse energéticamente, Tilos acometió una revolución.

El gobierno de la isla aprobó la instalación tanto de un molino de vieno como de una gran placa fotovoltaica que pueda abastecer las necesidades básicas de su pequeña población (y turistas: al estar tan cerca de gigantes como Rodas cuenta con el habitual puñado de frecuentes visitantes, bastante fieles al espíritu algo hippie de la comunidad local). Con ayuda de la Unión Europa, de la que recibirá unos 15 millones de euros, Tilos se convertirá en la isla verde por excelencia.

Será en septiembre, cuando terminen las obras de instalación, iniciadas este mismo mes. El proyecto de Tilos se enmarca dentro de los European Union's Sustainable Energy Awards (EUSEW), un reconocimiento comunitario a proyectos singulares por la energía renovable en las cuatro esquinas del continente.

Tilos Buena La isla está repleta de rincones así. (Ayuntamiento de Tilos)

El objetivo a corto plazo es superar la prueba piloto y que Tilos se independice tanto de Kos como de los combustibles fósiles. Y a largo, que la energía excedente que la muy soleada isla mediterránea pueda generar sirva para repartir electricidad a otros vecinos cercanos, como la propia Kos. Entre tanto, la isla se habrá convertido en el primer reducto mediterráneo capaz de depender única y exclusivamente de energías verdes como la solar o la eólica. Premio más que merecido.

Naturalmente, el ejemplo de Tilos no es exportable al resto de Europa: tan sólo son 500 habitantes, una escala mucho menor a los 45 millones de habitantes de España, sin ir más lejos. Pero los pasos se han dado ya en otros países: Dinamarca y Suecia se han fijado fechas límites muy ambiciosas para quitarse del carbón o el gas, y países como Alemania, Portugal o Escocia ya han funcionado algunos días virtualmente sin energías no renovables.

Tarde o temprano, la intuición dicta que funcionaremos sólo con electricidad generada por renovables. Y cuando llegue el momento, la primera piedra en el camino será la de Tilos.

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