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Juicio en Lesbos: por qué tres bomberos españoles casi entran en prisión por rescatar refugiados

Juicio en Lesbos: por qué tres bomberos españoles casi entran en prisión por rescatar refugiados
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Diciembre de 2015: Europa sólo tiene ojos para la incipiente, escandalosa crisis de refugiados provenientes de Siria. La mayor parte de ellos se amontona en las costas turcas, tratando de llegar a las principales islas griegas al otro lado del mediterráneo. Las crudas imágenes y la exposición mediática llevan a miles de europeos a colaborar en el salvamento de migrantes. Tres de ellos son tres bomberos andaluces afiliados a la ONG Proem-AID, de reciente creación.

Mayo de 2018: los tres bomberos casi terminan en la cárcel.

¿Qué ha pasado? Las autoridades griegas ordenaron la detención del grupo de rescate en enero de 2016, acusados de tráfico de personas. Según la acusación, Proem-AID se dedicaba a traer a personas migrantes desde Turquía hasta la isla de Lesbos. El matiz es crucial: los bomberos argumentan que su objetivo era rescatar a personas en alta mar, no introducir inmigrantes en Grecia de forma ilegal. El juicio se ha celebrado hoy. Han sido absueltos de 10 años de prisión.

¿Estaban traficando? La crisis de refugiados provocó que miles de ONG se lanzaran sobre las costas del Mediterráneo para rescatar a migrantes, pero también ofreció un terreno fértil para las mafias. El gobierno griego lleva años combatiéndolas. La noche en la que fueron detenidos, los tres españoles acudieron a la llamada de emergencia de Team Humanity, una ONG danesa que acudía a un rescate en plena mar. Los guardacostas les interceptaron antes de recoger a nadie.

La sentencia ha dictaminado que, como defendían los acusados, no hubo tráfico de personas.

¿Qué quiere Grecia? El ejemplo de los tres bomberos pone de manifiesto los múltiples problemas de Grecia al albur de al crisis de refugiados. El país se vio totalmente superado durante los últimos meses de 2015 y los primeros de 2016. Tras el criticadísimo acuerdo de la Unión Europea con Turquía, Grecia optó por tomar una posición dura frente a los migrantes. El gobierno de Tsipras, presionado por una opinión pública hostil a los refugiados, decidió recrudecer su frontera marítima.

Las ONG en misión humanitaria acercaban a aún más refugiados al país. Para Grecia, la actividad de muchas de ellas implicaba circunvalar la política migratoria de la Unión Europea.

¿Y las mafias? El gobierno griego ampara su postura en el problema real de las mafias, entramados criminales que ofrecen financiación a familias desesperadas para trasladarlas desde Siria o Libia hasta Europa. Llevan décadas operando, a menudo provocando auténticos desastres humanos en el Mediterráneo. Las mafias aprovechan la labor de salvamento de las ONG en las costas para acercar a los migrantes. De ahí que la justicia griega acuse a los tres bomberos de "tráfico humano".

De Grecia a Italia. El acuerdo con Turquía cerró la frontera griega. Lo que abrió una nueva ruta: Libia. El país, otro polvorín, se ha convertido en el centro neurálgico de la actividad de las mafias. Decenas de miles de personas se abocan a un viaje mucho más arriesgado en condiciones precarias. El dilema de la UE es el mismo: rescatarlas genera un incentivo para las mafias. Pero no hacerlo, de la mano de Frontex o las ONG, implica dejar morir a personas en alta mar.

Es un problema sin solución perfecta. Europa lleva años encontrando sólo medias respuestas.

Imagen | ProemAID

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