Compartir
Publicidad

Cao de Benós: quién es "el Julio Iglesias de Corea del Norte", cuál es su trabajo y por qué ha acabado detenido

Cao de Benós: quién es "el Julio Iglesias de Corea del Norte", cuál es su trabajo y por qué ha acabado detenido
5 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Ayer saltaba la noticia de la detención de Alejandro Cao de Benós dentro del marco de una operación contra el tráfico de armas. Cao de Benós se ha convertido en un rostro recurrente en los medios de comunicación, siempre en su papel de representante del régimen de Corea del Norte, pero ¿quién es en realidad Alejandro Cao de Benós y qué papel desarrolla dentro del gobierno norcoreano?

Sus primeros contactos con Corea del Norte

Alejandro Cao de Benós nació en Tarragona en 1974. Procedente de una familia aristocrática venida a menos (barones de Les, condes de Argelejo y marqueses de Rosalmonte), se trasladó con su familia a Granada cuando tenía 15 años. Él mismo declara que fue en ese momento cuando empezó a interesarse por la filosofía y la política, en concreto por el comunismo y, más en concreto, por el régimen de Corea del Norte.

En el año 2000, antes de entrar en contacto directo con el gobierno del país, funda la Asociación de Amistad con Corea, que afirma tener 15.000 miembros en 120 países. En su Twitter, Cao de Benós comparte a menudo imágenes del éxito de sus charlas en España. Sin embargo, parece también hay registro de los fracasos de la asociación, como las solo 20 personas que asistieron a una charla en Camden (Londres).

Su trabajo dentro del régimen norcoreano

Su formación académica y profesional es un misterio. Parece claro que ha trabajado en el campo de la informática, algunas fuentes dicen que como técnico en el Carrefour de Reus; él mismo habla de un pasado laboral como consultor informático en Palo Alto (California), donde el estilo de vida hizo que se acercara más al comunismo.

Caodebenos2

Cao de Benós siempre ha declarado que no recibe ninguna remuneración por su trabajo dentro del régimen de Corea del Norte. «No me puedo sentir bien si me pagan 200 euros al mes, porque con eso se pueden comprar muchos kilos de arroz», declaraba en 2011. Según sus propias palabras, su vía de ingresos continúa siendo la consultoría informática.

La indefinición rodea su trabajo dentro del organigrama del régimen norcoreano. Su título oficial es Delegado Especial Honorario del Comité para las Relaciones Culturales con Países Extranjeros. Un título demasiado largo para un puesto algo ambiguo. Mientras algunos periodistas afirman que su papel es simbólico y sus tareas se limitan a hacer de guía turístico de visitantes extranjeros, él se autodenomina representante diplomático.

Casi siempre vestido de uniforme y con su propio nombre en coreano (Cho Son Il, que significa «Corea es una»), no solo su puesto es ambiguo, sino también su relación con los líderes del régimen. Su cercanía al régimen quedó en entredicho cuando, en 2010, dirigió una carta al director de El Mundo desmintiendo que Kim Jong-un fuera a ser sucesor de Kim Jong-il. Se refería a quien se convertiría en líder de Corea del Norte apenas unos meses después con las siguientes palabras: «Kim Jong Un es un total desconocido tanto para la población como las autoridades de la RPD de Corea. En 18 años de trabajo, jamás he visto su foto o leído un libro sobre él. Si existiera, nunca sería aceptado por el pueblo o el ejército».

Caodebenos3

Tampoco él es claro en cuanto a su relación con el Querido Líder. Mientras que, en algunas declaraciones, afirma tener contacto regular con él («cuando tiene un minuto, siempre acude a saludarme»), en otras reconoce que no lo conoce personalmente.

Sus declaraciones más polémicas

  • «Un ataque hacia nuestros líderes supone un ataque a todo el pueblo de la RPDC. A los superhéroes americanos y los difamadores de la prensa capitalista se les llena la boca insultando a nuestros líderes desde el exterior, pero les invito a que lo hagan en público en Pyongyang y comprueben la reacción de la gente. Eso sí, les recomiendo seguro de vida y luego que no venga el ministro Margallo pidiendo que yo 'interceda'». Sobre el caso de Otto Frederick Warmbier, el estudiante norteamericano condenado a 15 años de trabajos forzados por robar propaganda del régimen en un hotel de Pyongjang. El artículo completo en el blog de Cao de Benós sobre el asunto no tiene desperdicio.

  • «Amnistía Internacional, al igual que la ONU, está al servicio de Estados Unidos». Sobre la negativa del gobierno norcoreano a permitir la entrada de Amnistía Internacional, en El País.

  • «Soy tan famoso que no me hace falta [hablar coreano]. Aparezco regularmente en prensa y en televisión. No sólo soy conocido por mis discursos, sino también como cantante. Soy el Julio Iglesias de Corea del Norte. Canto canciones patrióticas coreanas ante 15.000 personas en los teatros, después de mis discursos políticos. La gente aprecia también mi manera de pronunciar el idioma, que califican de casi perfecta. En Corea del Norte cualquiera daría la vida por salvarme ahora mismo». Sobre su importancia dentro de la sociedad norcoreana, en La Razón.

  • «Si Estados Unidos se atreve a tocar una sola pulgada de Corea del Norte, desataremos nuestra fuerza. Si disparas una sola bomba nuclear sobre territorio de Estados Unidos, es suficiente para destruir el país. Las personas empezarán a matarse unas a otras, porque todos tienen armas en sus casas. Será la vuelta al salvaje Oeste». Sobre la amenaza americana, en el Independent.

  • «Sí, [me gustaría presentarme algún día a las elecciones en España]. El día que la gente quiera un cambio de verdad, ese día yo estaré ahí». Sobre sus ambiciones políticas, en El Español.

  • «En Corea del Norte, a las 7 de la tarde, está todo el mundo tomándose una cerveza en un pub o practicando deporte». Sobre la vida cotidiana en Corea del Norte, en Vanity Fair.

  • «Sinceramente, tengo tanta rabia que cogería ahora mismo un fusil e iría a por los americanos». En el programa En tierra hostil, de Antena 3.

¿Su caída?

Cao de Benós fue detenido ayer, 14 de junio, en el marco de una operación contra el tráfico de armas. Según las primeras investigaciones, el cabecilla de la trama, detenido en Murcia, compraba armas detonadoras legales y las modificaba para convertirlas en armas de fuego real. Cao de Benós, al parecer, llegó a tener hasta tres de estas armas trucadas, aunque para su defensa personal y, en principio, no para comerciar con ellas ni para exportarlas a Corea del Norte. Hoy mismo ha salido en libertad, tras negarse a declarar, y ha afirmado que tiene en regla todos sus permisos de armas.

10264953 229042263956333 1504910064415488302 N
Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio