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Hasta Joan Jett piensa que merece la pena cantar con Miley Cyrus (por una buena causa)

Hasta Joan Jett piensa que merece la pena cantar con Miley Cyrus (por una buena causa)
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Si lo de Miley Cyrus es una campaña de relaciones públicas perpetua, hay que admitirle dos cosas: lo está haciendo mejor que la diva originaria, Madonna -capaz de traumatizar a Drake con un beso-; y está metiendo en su bando a gente tan insobornable como Joan Jett. Miley fue la madrina de Joan Jett en su entrada en el Salón de la Fama del Rock hace menos de un mes, y ése es el tiempo que han tardado en hacerse amigas y colaborar juntas en una versión de Different, de la líder de los Blackhearts. Jett ha sido, tanto con Blackhearts como con The Runaways y su Cherry Bomb (el temazo con el que Los Guardianes de la Galaxia planeaban el asalto final), la referencia para un par de generaciones de grupos de rockeras, desde Bikini Kill (cuya fundadora, Kathleen Hannah, es otra amdmiradora de Miley) o Hole hasta Yeah Yeah Yeahs.

La canción es la tarjeta de presentación de The Happy Hippie Foundation, una ONG fundada por Miley dedicada a prestar apoyo a jóvenes LGBT en riesgo de exclusión social. Y también la primera de una serie de colaboraciones de la cantante con otras artistas -la versión renovada de The Backyard Sessions, un viejo proyecto de cuando todavía era una princesa Disney-, destinadas a recaudar fondos para la fundación. Y que se estrenarán en Facebook, acompañados de un botón para donar. El compromiso social de Miley Cyrus no es nuevo: en octubre del año pasado se plantó en la ceremonia de los Video Music Awards de la MTV con Jesse Helt, un joven sin hogar, para promocionar My Friend's Place, otra ONG destinada a prestar apoyo a chavales en la situación de Helt. Ahora, Cyrus se atreve con su propia ONG y el inicio es perfecto: las autoras de I Love Rock & Roll y Wrecking Ball en una colaboración tan redonda como extraña. De paso, el manifiesto de la fundación indica que Miley y su labor benéfica comparten un objetivo común: "Hay que decirle al mundo que deje de juzgar sin sentido", algo que la cantante conoce bien desde que decidiera pegar un volantazo a su carrera y enterrar a Hannah Montana en su nuevo papel de diva polémica sin tapujos.

No es el primer guiño de Cyrus a las pioneras del rock femenino. Miley ya ha dedicado unos cuantos como sus posts en Instagram de Kathleen Hanna, fundadora de Bikini Kill y Le Tigre, y una de las figuras más importantes del feminismo musical, del que Miley se declara seguidora.

Kathleen Hanna en el Instagram de Miley

La respuesta de Hanna fue pedirle en Twitter que colaborase con ella "en un disco que sólo tú te atreverías a hacer.

Lo del disco todavía no está claro -Miley se saltó el Coachella para meterse en el estudio a grabar-, pero las Backyards Sessions y su labor benéfica parecen el caldo de cultivo perfecto para otra colaboración imposible.

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