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Por qué Amy Schumer es La Jefa

Por qué Amy Schumer es La Jefa
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La Amy irreverente en la pantalla de "Y de repente, tú", comedia que guioniza y protagoniza para Judd Apatow, es una cómica domesticada si la comparamos con la Amy de "Inside Amy Schumer", su salvaje programa en Comedy Central. O la Amy que decidió mearse en Disney con una sesión subida de tono para GQ. O la Amy que dijo que no a ser la sustituta de Jon Stewart en The Daily Show.

Schumer es una fuerza de la naturaleza, la principal representante de una generación de cómicas que aprovechan el camino pavimentado por Tina Fey, Amy Poehler o Sarah Silverman: uno en el que no existen tabúes sobre el escenario o delante de la cámara, ni tampoco a la hora de desafiar los convencionalismos de la industria para la que trabajan.

Y ojo, no es cosa nuestra decir que es La Jefa. La propia Tina Fey la presentó en la última entrega de los Premios Peabody con una definición que da una idea del impacto que ha supuesto Schumer en la comedia estadounidense reciente:

"en una cultura que espera de las jóvenes artistas que sean sexis sin resultar demasiado sexuales, la honestidad de Amy Schumer tiene cabreado a todo el mundo. Amy lo está petando. Es lo más en comedia ahora mismo".

Fey también dijo que quería hacer algo a lo Madonna con Britney, "alimentarme de su juventud y tal vez robar su alma con un beso lésbico preparado e incómodo. Pero cuando le propuse la idea a su gente, respondieron inemdiatamente 'SÍ' y me dio un poco de cosa. En su lugar, casi mejor que le demos un premio". Por supuesto Amy Schumer le plantó los morros nada más salir, cogió el premio y lo primero que soltó al coger el premio fue un "TINA MOTHERFUCKING FEY":

¿Quién es Amy Schumer?

Quién es Amy

Es neoyorquina, tiene 34 años y debutó como cómica de la manera más fresca posible: entró a preguntar en un garito de stand-up que cómo se subía uno al escenario. Le respondieron que esa noche había un hueco libre, pero que tenía que traer a cuatro personas como mínimo. Llamó a su madre.

Fue cómica jornalera durante años hasta que, en 2007, el reality "Last Comic Standing" [El Último Cómico en Pie] le hizo alcanzar "una cierta fama. Pasé de ser una desconocida a tener una base de fans". Fama que le sirvió para labrarse una carrera en todos los palos de la comedia en los últimos años: ha grabado desde stand-up con John Oliver, hasta capítulos en las series de Tina Fey, Larry David y Lena Dunham.

Pero para hacerse una idea de su humor en ese período, hasta 2013 más o menos, lo mejor es echar un vistazo a Mostly Sex Stuff ["Casi todo va de sexo"], su rutina más célebre:

Chistes sobre porno, sobre follar, soltados con un tono de hastío más cercano a "esto no es un chiste, es la vida real y nos pasa a todas" que al intento de complacer a la audiencia. Schumer comparte algo con los Larry David, Bill Hicks y Louis CK del mundo: la certeza de que la condición humana es horrible y más vale reírse de ello.

Durante ese show, Amy también reflexionaba sobre su papel en el escenario:

"He estado viajando mucho durante la gira y, en cada ciudad a la que voy me preguntan lo mismo, exactamente la misma pregunta: "¿Qué es lo más duro de ser una cómica femenina? ¿Qué es? Y yo en plan, ¿tú qué crees? Que te violen. No, pero en eserio, lo preguntan, creo que para ellos es una pregunta normal: "¿es más difícil para las cómicas femeninas?" Y no lo es. Se deben de pensar que nos subimos aquí y sangramos por todo el escenario, "oh, mis ovarios, cómo los tengo", y no, para nada es más duro. Lo que es más duro en general es ser tía, eso sí. Eso es una mierda. Eso no es divertido.

Dentro de Amy Schumer

El vídeo anterior, en el que los consejos sexuales de una de esas revistas femeninas acaban haciendo que un tipo tenga que mear el resto de su vida dentro de una bolsa, pertenece a Inside Amy Schumer.

Se trata del programa propio que consiguió en Comedy Central en 2013. Donde figura como creadora, directora, guionista, productora y actriz. El show, imprescindible en cada entrega, consiste en una serie de números -unidos por piezas de sus monólogos- en los que se parodia de todo, desde el cine clásico hasta los estereotipos de las mujeres de más de 30 años en el Hollywood actual.

The Last Fuckable Day [El último día follable] es un prodigio: Amy Schumer trota por el campo y se encuentra un picnic donde Tina Fey (45), Patricia Arquette (47) y Julia Louis-Dreyfuss (54) celebran un día especial, ese día "en la vida de cada actriz, en el que los medios creen que ya nadie puede querer follar contigo nunca más". Así, cada sketch es un bofetón a mano abierta contra el establishment, dentro de la trinchera de Comedy Central, en la que caben desde Jon Stewart hasta South Park.

El personaje alimenta a la artista y viceversa: fuera de las cámaras se mete de cabeza en todo tipo de polémicas, incluso voluntariamente. No tuvo reparos en acompañar a su primo, el senador neoyorquino Charles Schumer, defendiendo su plan para el control de armas después de un tiroteo en un cine de Louisiana donde proyectaban "Y de repente, tú". Con dos muertos, y nueve heridos.

En el mismo verano en el que se ha visto envuelta en acusaciones de racismo por sus chistes. Pero hábale de los límites del humor a una actriz que debutó en la escena off-Broadway haciendo chistes sobre el cáncer del mamá. Oh, y ha irritado a Disney por posar para GQ chupándole un dedo a C3PO. Todo en el mismo verano.

¿Su futuro? Una peli con su colega superestrella Jennifer Lawrence. Y una vía abierta más para la generación de cómicas dispuestas a reivindicar su edad y su talento frente a las presiones de Hollywood: Melissa McCarthy, Kristen Wiig, Katie Dippold, Amy Schumer...

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