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El shock de una era: así fue la turbia ruptura de los Beatles vista 50 años después

El shock de una era: así fue la turbia ruptura de los Beatles vista 50 años después
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Hace 50 años, cuando Paul McCartney anunció que dejaba los Beatles, la noticia truncó las esperanzas de millones de fans al mismo tiempo que alimentaba los falsos rumores de un reencuentro de la banda que persistieron hasta bien entrada la nueva década.

En una rueda de prensa el 10 de abril de 1970 durante la promoción de su primer disco en solitario, "McCartney", filtró sus intenciones de dejar la banda, conmocionando a sus tres compañeros.

Los Beatles habían sido un símbolo del gran espíritu colectivo de la era, ¿cómo era posible que pudieran disolverse?

Eran pocos los que en su día conocían los problemas que arrastraba la formación. Las luchas de poder internas en el grupo habían ido en aumento por lo menos desde que su manager, Brian Epstein, falleciera en agosto de 1967.

"Paul deja los Beatles"

¿Era oficial "comunicado" de McCartney? Su álbum se publicó el 17 de abril y entre el material promocional se incluía una entrevista pactada en la que a McCartney se le preguntaba si estaba planeando un nuevo álbum o sencillo con los Beatles.

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¿Su respuesta? "No."

Pero tampoco confirmaba si dicha separación iba a ser algo permanente. Sin embargo, The Daily Mirror no dudó en titular la noticia con un contundente "Paul deja los Beatles".

El resto de la banda se preocupaba por las posibles repercusiones en las ventas de discos y Ringo tomó el papel de reconciliador, acudiendo a la residencia de McCartney en Londres para convencerle de que no publicara su disco en solitario antes de que saliera "Let It Be", el disco y la película de la banda que estaban programados para salir en mayo de ese año. McCartney le gritó que se fuera desde la puerta de su casa, sin nadie de la prensa que fuera testigo de ese momento.

Lennon había permanecido en silencio

Lennon, que ya había estado haciendo cosas fuera de la banda durante meses, se sentía particularmente traicionado.

Durante el mes de septiembre del año anterior, poco después de la publicación de "Abbey Road", les había pedido a sus compañeros de grupo "el divorcio". Pero el resto de la banda le convenció para que no lo hiciera público, evitando trastornar unas delicadas negociaciones contractuales.

Sin embargo, la salida de Lennon del grupo parecía ser inminente: había tocado en el festival Rock 'n' Roll de Toronto con su grupo Plastic Ono Band en septiembre de 1969 y el 11 de febrero de 1970 cantó un nuevo tema en solitario, "Instant Karma", en el famoso programa de televisión británico "Top of the Pops". Yoko Ono estaba sentada detrás de él, tejiendo sentada y con una compresa cubriéndole los ojos.

De hecho, Lennon se comportaba cada vez más como un artista en solitario hasta que McCartney respondió con su propio álbum homónimo. McCartney quería publicar su debut en solitario a través de Apple junto con "Let It Be", el nuevo álbum de la banda, para dramatizar la separación.

Al adelantarse a Lennon, McCartney podía controlar la historia y el momento de la separación, así como quitarles la posibilidad a los otros tres de mantenerlo en secreto antes de que saliera el nuevo disco de la banda.

Ray Connolly, un reportero de The Daily Mail, conocía lo suficiente a Lennon como para llamarle y preguntarle al respecto. Cuando entrevisté a Connolly en 2008, me contó cómo fue esa conversación.

Lennon estaba atónito y furioso por la noticia. Le había contado a Connolly su secreto de dejar la banda en su encamada de Montreal en diciembre de 1969, pero le pidió que lo mantuviera en secreto. Ahora arremetía contra Connolly por no haberlo filtrado antes.

"¡Por qué no lo dijiste cuando te lo conté en Canadá por Navidad!" le espetó a Connolly, quien le recordó que había sido una conversación privada. "Tú eres el p*** periodista, Connolly, no yo", resopló Lennon.

"Todos nos sentíamos traicionados porque McCartney no nos contó sus planes", declararía Lennon posteriormente a la revista Rolling Stone. "¡Válgame Dios! ¡Él se lleva toda la atención! Tonto de mí por no hacer lo que hizo Paul: usarlo para vender más discos..."

Todo se acaba

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Pero estos trapos sucios habían estado burbujeando bajo la alegre superficie de la banda durante años. El tiempo y las ventas ocultaban discusiones más profundas sobre el control creativo y la vuelta a las giras de conciertos.

En enero de 1969, el grupo había empezado un proyecto de vuelta a sus raíces con el título provisional de "Get Back". Se trataba de unas grabaciones donde lo importante era volver a lo básico sin los artificios de los trucos del estudio. Sin embargo, todo el proyecto se canceló cuando un nuevo disco, "Abbey Road", tomó forma.

Cuando el proyecto "Get Back" acabó siendo resucitado, Lennon invitó al productor americano Phil Spector, conocido por haber trabajado en canciones de éxito para grupos femeninos, para que salvara el proyecto, todo esto a espaldas del grupo. Pero se suponía que iba a ser un álbum en el que solo participaría la banda, sin instrumentos o voces adicionales, y McCartney se enfadó cuando Spector añadió un coro femenino a su canción "The Long and Winding Road".

Sin embargo, el proyecto "Get Back" (renombrado posteriormente como "Let it Be") siguió adelante: Spector hizo las mezclas y para verano se realizó un corte de la película que lo acompañaría.

El anuncio de McCartney y el lanzamiento de su álbum en solitario acabó frustrando los planes. Cuando anunció que dejaba los Beatles, había aprovechado para empezar su carrera en solitario antes de que saliera "Let It Be" y nadie sabía hasta qué punto iba a afectar al proyecto oficial de los Beatles.

Durante el resto del año 1970, los fans vieron con incredulidad como la película "Let It Be" retrataba a sus sagrados Beatles sin ánimo de hacer música, discutiendo sobre los arreglos y matando el tiempo escuchando canciones antiguas. La película acababa con un triunfo irónico: la famosa actuación en directo en la azotea de la sede de Apple donde tocaron "Get Back", "Don't Let Me Down" y la alegre "One After 909".

(Los Beatles tocaron por última vez en directo en enero de 1969 en un concierto programado para el documental "Let It Be").

El álbum, publicado el 8 de mayo, tuvo buenas ventas y fue acompañado por dos singles de éxito: la canción que le da el título al disco y "The Long and Winding Road", pero el grupo nunca volvió a grabar como tal.

Contra toda esperanza, sus fans esperaban que llegaría el día en el que los cuatro miembros de los Beatles pudieran volver a la magia que había emocionado al público durante siete años. Los rumores parecían más alentadores cuando McCartney se juntó con Lennon para una sesión de grabación en Los Ángeles en 1974 con Stevie Wonder. Pero aunque todos llegaron a colaborar en las carreras en solitario del resto, los cuatro nunca volvieron a tocar juntos en una sesión.

A principios de 1970, el single "Come Together"/"Something" del disco "Abbey Road", que había sido lanzado en otoño del año anterior, aún rondaba por el top 20 de la lista Billboard. El álbum y la película "Let It Be" ayudaron a extender el fanatismo hacia los Beatles más allá de lo que la prensa quería hacer creer y durante mucho tiempo el mito de la banda perduró en las listas de éxito y en varios recopilatorios. Sin embargo, cuando John Lennon cantaba aquello de "The dream is over..." al final de su propio debut en solitario en 1970, "John Lennon/Plastic Ono Band", pocos comprendieron la verdadera realidad de la letra.

Tanto fans como la crítica esperaban ansiosos la llegada de los "próximos" Beatles, pero pocos grupos consiguieron recrear la magia de la banda. Hubo buenos intentos, primero con bandas como  Three Dog Night, The Flaming Groovies, Big Star y The Raspberries; más tarde con Cheap Trick, The Romantics y The Knack. Pero estos grupos sólo apuntaban a lograr lo mismo que los Beatles ya habían conseguido y ninguno tenía el rango, la capacidad de composición o la química inefable del cuarteto de Liverpool.

Desde entonces vivimos en un mundo sin los Beatles.

Fotos: Unimedia, Daily Mirror.

Autores: Tim Riley, profesor asociado y director del programa de posgrado de Periodismo por el Emerson College.

Este artículo ha sido publicado originalmente en The Conversation. Puedes leer el artículo original aquí.

Traducido por Silvestre Urbón.

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