Nocilla Dream: del sueño de publicar una novela a ser elegido libro del año en el Reino Unido

Nocilla Dream: del sueño de publicar una novela a ser elegido libro del año en el Reino Unido
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¿Un autor español menor de 50 años en la lista de los mejores libros del 2015 en Reino Unido de The Guardian? ¿En un mercado como el anglosajón, en el que apenas tienen peso los libros traducidos? Pese a la cercanía del día de los inocentes, no es ninguna broma, Agustín Fernández Mallo ha entrado en esa lista de privilegiados con su novela 'Nocilla Dream', recientemente traducida al inglés.

Puede que no consigamos aislar una causa, pero merecemos una explicación, una cinta que recorra la distancia entre este happy end y el I Have a Dream de aquel inédito novelista con un manuscrito aún caliente entre las manos. Rebobinemos.

Una novela deslocalizada

En 2006 Agustín Fernández Mallo, un físico que había publicado algún poemario en pequeñas editoriales independientes, publica la novela 'Nocilla Dream' en una pequeña editorial de cervantino título, Candaya. La novela nace en la periferia y parece formar el mapa de una deslocalización: obra de un coruñés afincado en Palma de Mallorca publicada en Barcelona y que recoge algunos de los lugares del más profundo paisaje norteamericano. La globalización era esto.

Si en los años 90 Pablo García Casado publicaba 'Las afueras' y triunfaba la Generación Kronen, encabezada por José Ángel Mañas y su novela del extrarradio madrileño, a mediados de los 2000 uno de los miembros más brillantes de esa supuesta generación, Juan Bonilla, prologaba Nocilla Dream, dando el relevo a una serie de voces centrífugas que, como Fernández Mallo, mezclaban el inglés con el producto local en sus títulos o recurrían a imaginería anglosajona. Para entonces García Casado ya había publicado 'El mapa de América'. El campo literario estaba extendiendo sus fronteras.

Las claves de un éxito excéntrico

Agustin Fernandez Mallo

Nocilla Dream es la primera novela de una trilogía proyectada y escrita antes de la publicación de esta primera. Junto con 'Nocilla Experience' y 'Nocilla Lab' forma el Proyecto Nocilla, que ha triunfado de manera un tanto inesperada en los últimos años. “Señoras que leen en secreto la trilogía de Agustín Fernández Mallo”, rezaba con humor un grupo de Facebook creado hace unos años.

En los Nocilla de Fernández Mallo caben lo mismo Morrissey y Wittgenstein, Belle & Sebastian y los manuales científicos

La unidad de sentido que le da la concepción como proyecto es una de las claves de su éxito. Cada novela es independiente, pero se inserta en un proyecto estético común, y está unida a las demás por líneas sutiles, igual que los fragmentos, escenas y personajes que van construyendo cada una de las novelas: no siguen una linealidad narrativa ni una acción única con unos mismos protagonistas en una cronología lógica, sino que se componen de esquirlas de historias más amplias, porciones textuales sacadas de contexto que cobran nuevos significados incluidas en la novela, pequeños mundos visitados desde la pantalla de una road movie.

Nevada Se ha hablado para describir su estructura de derivas, o de rizoma; pero nos puede servir también la imagen de ese árbol junto a la carretera US50 de Nevada, un lugar perdido en mitad del desierto donde encontramos decenas de zapatillas colgadas de las ramas, que unen, entre la madeja de cordones, a toda la gente que pasó por allí y dejó parte de su historia vinculada a la de todos esos desconocidos.

Descontextualización, extrañamiento, fragmentarismo, apropiacionismo. Pero también mezcla caótica de alta y baja cultura, de ficción y ciencia, de filosofía y música pop. En la narrativa de Fernández Mallo el azar pone en la misma ruleta a Wittgenstein y Morrisey, manuales científicos y una portada donde se cuela Belle & Sebastian, la tecnología y el paisaje desértico, porque todo ello representa la realidad para nosotros, y a través de todo ello se construye nuestra sensibilidad. Aristóteles, el inicio, nudo y desenlace, no nos representan.

La cabeza de la Generación Nocilla (o Afterpop o Mutante o...)

Afterpop

No cabe duda de que Nocilla Dream, al igual que el resto de la trilogía, tenían calidad y razones suficientes para triunfar en sí mismas, pero se dieron también una serie de factores que ayudaron a poner al Proyecto Nocilla en su lugar. En el momento de la publicación de la primera novela de Fernández Mallo un grupo de escritores coetáneos, cada uno desde su círculo, estaba escribiendo una literatura con puntos en común, que confluyó en una corriente estética variada pero reconocible.

La propuesta de todos estos autores era una narrativa diferente y novedosa respecto a lo que se estaba haciendo en España

Igual que Candaya publicó Nocilla Dream, otras obras fueron apareciendo en editoriales como Berenice o DVD, y revistas literarias como Quimera comenzaron a dar cabida a una nueva hornada de narradores.

Fernández Mallo, Vicente Luis Mora, Javier Calvo, Jordi Carrión, Juan Francisco Ferré, Eloy Fernández Porta, Manuel Vilas y otros autores de características muy diferentes confluyeron a un tiempo en una narrativa diferente y novedosa respecto a lo que se estaba haciendo en España, que seguía el hilo de la tradición más desconocida de nuestro país y miraba a los creadores jóvenes norteamericanos y al postmodernismo clásico del que también ellos bebían.

Esto dio pie a la crítica cultural española, ávida de etiquetas, agrupaciones y titulares, a establecerlos como un grupo y designarlos como “Generación Nocilla”, utilizando el título de la novela de Fernández Mallo. Fueron también llamados generación mutante o Afterpop, por el título de una antología con la obra de varios de ellos y el de un ensayo de Eloy Fernández Porta. No importó que la supuesta nueva generación tuviera miembros mayores que la generación Kronen anterior, o que las propuestas fueran en algunos casos divergentes, ni que algunos de sus miembros se desmarcaran públicamente del grupo.

Algunos eran amigos y compartían una misma concepción de un nuevo realismo, y sin duda ayudó en su éxito la vehemencia y eficacia con la que defendieron sus propuestas estéticas, publicando muchos de ellos ensayos, y convirtiéndose poco a poco en personajes protagonistas de la escena literaria española.

Por este camino y estas estrategias entre personales y grupales llegó el reconocimiento, la presencia omnipresente en los medios culturales, los fichajes por editoriales mayoritarias (Alfaguara en el caso de Fernández Mallo a partir de Nocilla Experience, Seix Barral o Mondadori para otros), le legitimación a través la conversión en objeto de estudio en congresos universitarios, libros, tesis doctorales, recopilatorios en servicios editoriales universitarios (lean Blog up. Ensayos de cultura y sociedad editado por la Universidad de Valladolid, no se arrepentirán). De la periferia al canon, o lo alternativo de moda.

Más allá del "es sólo un libro"

Antes de la proyección en el exterior, Agustín Fernández Mallo, con su perfil ecléctico y su curiosidad creadora, ha ido formando un proyecto creativo que excede los límites de la novela o la trilogía novelesca. El Proyecto Nocilla es también una película de producción propia que recoge ficción, reflexión, testimonios de artistas, dibujantes o escritores en torno a la propuesta creativa de Agustín Fernández Mallo, y que se ve en paralelo a las novelas y se desgaja de ellas.

Las ramificaciones son extensas:

  • 'Nocilla Experience', la segunda obra de la trilogía, se convirtió en novela gráfica a manos de Pere Joan.
  • Fernández Mallo y Fernández Porta se unieron en un vanguardista dúo de spoken word llamado Fernández & Fernández.
  • Fernández Mallo y Joan Feliu formaron la banda Frida Laponia, que en 2011 publicó el disco Pacas Go Downtown.
  • Fernández Mallo publicó los poemarios 'Carne de píxel' y 'Antobiótico',
  • Fue comisario artístico de la exposición Implosión (celular) en EsBaluard, el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Palma de Mallorca.

Si a todo esto le sumamos el Affaire Kodama, la publicación y posterior retirada del estupendo homenaje a Borges que suponía El hacedor (de Borges), Remake, que la viuda del escritor argentino no vio con buenos ojos, la atención mediática estaba asegurada.

El sueño de una noche de verano

Mientras Agustín Fernández Mallo ha continuado llevando a cabo sus proyectos creativos, como su novela 'Limbo', o la publicación de su último poemario, 'Ya nadie se llamará como yo,' acompañado de su poesía completa, su Nocilla Dream y el resto de su primer proyecto narrativo ha seguido su camino cosechando éxitos en el extranjero.

En el mercado anglosajón, sólo el 3% de los libros son traducciones, lo que hace aún más relevante el éxito de 'Nocilla Dream'

Hace años que es una referencia para muchos en Latinoamérica, sobre todo en México y Argentina. Sus traducciones también funcionaron muy bien, sobre todo en Francia y Brasil, donde se dijo que era sucesor de Roberto Bolaño. En noviembre de 2015 ha sido traducida al inglés por Thomas Bunstead para la editorial londinense Fitzcarraldo, y su acogida en Reino Unido y EE. UU. está siendo sorprendente.

En un mercado como el anglosajón donde sólo el 3% de los libros son traducciones, de cualquier idioma, la repercusión que está teniendo Nocilla Dream es todo un acontecimiento. Fernández Mallo nos describe así su reacción:

“La sensación es la de un hijo que ya tenías olvidado que de pronto regresa. Estoy muy contento y sorprendido, sí, pero por otra parte, si lo pienso fríamente, creo que lo que algún día fue un éxito en algún lugar no tiene porque no serlo en otro aunque sea otro ámbito lingüístico, al fin y al cabo, UK está muy cerca y respecto a algunas cuestiones que se abordan en el libro la sensibilidad humana es muy parecida aquí y allá”.

Portadaingles La sobria portada anglosajona de "uno de los 50 mejores libros de 2015"

Por otro lado, su éxito en el contexto anglosajón se entiende por la formación de un nuevo nicho que faltaba en este mercado literario, y que Nocilla Dream, desde la periferia lingüística y estética, atrevida y desprejuiciada, ha sabido llenar. El título, con la mezcla de lo ya traducido -Dream- y lo intraducible -Nocilla- es buena muestra de la globalidad de un mercado literario que es más universal que nunca, pero al que es difícil acceder desde obras con una ambición no globalizadora. Como nos dice Agustín Fernández Mallo:

“Nocilla Dream es un libro que encaja muy bien en cierta literatura que se está haciendo en el ámbito anglosajón, y en cierto modo es precursor”.

Repercute también en su éxito el prestigio de la editorial y su editor en determinados ambientes literarios alternativos, y las palabras que escritores y críticos de referencia en el ámbito anglosajón le han dedicado, como las del neoyorkino Ben Marcus, quien ha escrito que “hay algo profundamente extraño y en última instancia inescrutable en este libro, en el mejor sentido de la palabra. Un testimonio de la brillantez de Agustín Fernández Mallo”.

El próximo año se publicará la traducción al inglés de Nocilla Experience y más adelante la de Nocilla Lab. No es difícil aventurar un dulce final de ciclo.

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