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Tras los coches, la movilidad se cobra una nueva víctima en Ámsterdam: los ciclomotores

Tras los coches, la movilidad se cobra una nueva víctima en Ámsterdam: los ciclomotores
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“Unos 50 ciclomotores causaron estragos en la ciudad. Se reunieron a las 3 de la tarde y luego se separaron en grupos más pequeños para dejar un rastro de destrucción tanto en el este como en el centro de la ciudad”. Así narra el medio neerlandés NU lo sucedido ayer en Ámsterdam. Bicis eléctricas, scooters y otros vehículos similares acabaron colándose en carriles bus y calzada mientras lanzaban botellas a los transeúntes y pintaban con esprays señales de tráfico.

La guerra contra el ciclo: es la respuesta a un nuevo reglamento local que ha entrado en vigor la semana pasada. Desde ese momento quedaba terminantemente prohibido que los ciclomotores circulasen por los carriles bici. Ahora deben incorporarse a las carreteras principales, ocupadas por los coches, y también tienen la obligación de llevar casco so multa de 95 euros. Desde que se dio a conocer 50.000 ciudadanos han firmado peticiones online para derogar la norma, medida que se suma a la contundente muestra de rechazo de ayer.

Un punto de inflexión: desde que entró al Gobierno de la capital el Partido Verde se ha puesto manos a la obra a profundizar, en la línea de los anteriores gobiernos, la transformación de la ciudad en un municipio libre de humos. Ámsterdam, que ya era la capital europea con mayor uso de bicis, se ha comprometido a eliminar los coches gasolina y diesel en 2030, irá eliminando plazas de aparcamiento y dará prioridad a los ciclistas, pero eso también significa desincentivar el uso de ciclomotores.

Espacio limitado: como protestaban las asociaciones ciclistas, los ciclos estaban abusando del espacio de las bicis, ya abarrotados, desde hacía décadas por una falta de iniciativa de las autoridades. Pero una nueva ley de 2017 estipula que estos vehículos no podrían ser expulsados de los carriles bici salvo que sean vías concurridas, pero ese es el caso que se da en el 80% de los carriles dentro del centro de la ciudad. 

La jungla cotidiana: si la norma es de 2017, ¿por qué nadie hacía nada? Según los cuerpos de seguridad, por la violencia de los conductores. La normativa que mueve a los ciclos a la carretera está en moratoria porque los agentes están amenazando con montar una huelga por su indefensión. Piden que se les permita llevar porra, spray de pimienta y cámara, así como más libertad de acción para hacer frente a la agresividad de los amsterdameses. 

El fietsfatsoen: palabra local que se traduce doblemente como “sillín” de bici y “cortesía”. Muchos vecinos están pidiendo un mayor entendimiento entre los conductores de todo tipo de vehículos.

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