Sí, efectivamente, la vida pasa ante nuestros ojos cuando morimos (o algo parecido), según la ciencia

Sí, efectivamente, la vida pasa ante nuestros ojos cuando morimos (o algo parecido), según la ciencia
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La experiencia de la vida pasando ante nuestros ojos ha sido reportada durante más de un siglo. En 1892, un geólogo suizo llamado Albert Heim cayó de un precipicio mientras escalaba una montaña. En su relato de la caída, escribió que fue "como si estuviera en un escenario lejano y toda mi vida se desarrollaba en numerosas escenas".

Más recientemente, en julio de 2005, una joven llamada Gill Hicks estaba sentada cerca de una de las bombas que estallaron en el metro de Londres. En los minutos posteriores al accidente, estuvo al borde de la muerte donde, como ella lo describe: "Mi vida pasaba ante mis ojos, parpadeando a través de cada escena, cada momento feliz y triste, todo lo que he hecho, dicho o experimentado".

Aunque nunca se ha podido probar, las personas que han sobrevivido a experiencias cercanas a la muerte afirman que estas vivencias son ciertas. Y ahora los científicos les han dado la razón.

El estudio. Un equipo de científicos se dispuso a medir las ondas cerebrales de un paciente de 87 años que había desarrollado epilepsia. Pero durante la grabación neurológica, sufrió un infarto fatal, ofreciendo una grabación inesperada de un cerebro moribundo. Reveló que en los 30 segundos anteriores y posteriores, las ondas cerebrales del hombre siguieron los mismos patrones que los sueños o los recuerdos. La actividad cerebral de este tipo podría sugerir que un "recuerdo de la vida" final puede ocurrir en los últimos momentos de una persona.

Entonces, ¿podremos echar un vistazo al pasado con nuestros seres queridos y otros recuerdos felices? El Dr. Ajmal Zemmar, coautor del estudio publicado en Frontiers in Aging Neuroscience, explicaba que era imposible saberlo."Si tuviera que saltar al ámbito filosófico, especularía que si el cerebro hiciera un flashback, probablemente le gustaría recordarle las cosas buenas, en lugar de las malas. Pero lo que es memorable sería diferente para cada persona", decía.

Como al soñar o recordar. En los 30 segundos antes de que el corazón del paciente dejara de suministrar sangre al cerebro, sus ondas cerebrales siguieron los mismos patrones que cuando llevamos a cabo tareas exigentes de alto nivel cognitivo, como concentrarse, soñar o recordando.

Continuó así 30 segundos después de que el corazón del paciente dejara de latir, el punto en el que generalmente se declara muerto a un paciente. "Este podría ser posiblemente el último recuerdo que hemos experimentado en la vida, y se repiten en nuestro cerebro en los últimos segundos".

¿Cuándo termina la vida? El estudio también plantea preguntas sobre cuándo, exactamente, termina la vida: cuando el corazón deja de latir o cuando el cerebro deja de funcionar. El Dr. Zemmar y su equipo advirtieron que no se pueden sacar conclusiones amplias de un estudio de una persona. El hecho de que el paciente fuera epiléptico, con el cerebro sangrando e hinchado, complica aún más las cosas.

Pero un estudio de 2013, realizado en ratas sanas, puede ofrecer una pista. En ese análisis, los investigadores estadounidenses informaron altos niveles de ondas cerebrales en el momento de la muerte hasta 30 segundos después de que los corazones de las ratas dejaran de latir, al igual que los hallazgos encontrados en el paciente epiléptico del Dr. Zemmar.

Otros estudios. La "experiencia de repasar la vida" ha sido muy poco estudiada. Se han presentado un puñado de teorías, pero son comprensiblemente tentativas y bastante vagas. Por ejemplo, un grupo de investigadores israelíes sugirió en 2017 que los eventos de nuestra vida pueden existir como un continuo en nuestras mentes y pueden pasar a primer plano en condiciones extremas de estrés psicológico y fisiológico.

Otra teoría es que, cuando estamos cerca de la muerte, nuestros recuerdos se "descargan" de repente, como si se tirara el contenido de un contenedor. Esto podría estar relacionado con la "desinhibición cortical", una ruptura de los procesos reguladores del cerebro, en situaciones altamente estresantes o peligrosas, lo que provoca una "cascada" de impresiones mentales.

Algo místico. Pero las experiencias reportadas por algunas personas suelen ser serenas y ordenadas, completamente diferente del tipo de cascada caótica de experiencias asociadas con la desinhibición cortical. Y ninguna de estas teorías explica cómo es posible que una cantidad tan grande de información, en muchos casos, todos los eventos de la vida de una persona, se manifiesten en un período de unos pocos segundos. "Creo que hay algo místico y espiritual en toda esta experiencia cercana a la muerte", decía el Dr. Zemmar.  "Y los científicos vivimos para descubrirlo".

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