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En tiempos de Trump, los anuncios de SuperBowl han decidido unir a todas las razas... en el consumismo

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Acaba de tener lugar el único evento de fútbol americano que le interesa a los no aficionados a este deporte (o a los reacios a los espectáculos deportivos en general). Aunque, un año más, esa final entre los Patrios y los Falcons ha vuelto a quedar eclipsada por la parafernalia publicitaria que deja cada año miles de millones de dólares en forma de ganancias (directas e indirectas) del evento.

Pero algo han tenido de especial los anuncios de este año uno de la nueva era Trump: el mensaje de buena parte de las compañías se ha centrado en responder al clima político imperante, y lo ha hecho reflejando unos mundos dentro de sus imágenes que defienden la tolerancia y el respeto mutuo antes que el patriotismo segregacionista que se ha vivido en el país en los últimos tiempos.

Esto ha quedado patente, por ejemplo, en el video de Michelin, que ha hecho hincapié en cómo personas de toda procedencia podrían terminar necesitando de sus neumáticos mientras suena de fondo una inspiradora canción de José González.

Más evidente es el crisol de culturas en el nuevo anuncio de Google. Gays, judíos, indios, hispanos… Todos tienen cabida en este spot de un minuto en el que cada uno de los grupos sociales ha necesitado de la ayuda de Google Home.

El mensaje del gigante de la tecnología podría pasar como un simple anuncio multiétnico exportable a cualquier contexto político. Pero otros anuncios han sido más directos. Budweiser, sin ir más lejos, adaptaba la historia del inmigrante alemán Adolphus Busch al llegar a Estados Unidos y luchar por la bandera de barras y estrellas mientras soportaba los gritos de “vuélvete a tu país” para después crear una de las compañías cerveceras más exitosas de Estados Unidos.

Esta fábula, por cierto, conecta con una reciente campaña de los demócratas en webs y redes sociales bajo etiquetas como #ImmigrantsMakeAmericaGreat por las que han querido exponer los beneficios de aceptar la entrada de inmigrantes en el país. “Einstein fue un inmigrante” es un ejemplo de los potenciales logros económicos o intelectuales que pueden lograrse al acoger a extranjeros.

Oh beautiful for spacious skies, por tus olas de granos de ambar

Aunque nada parece más patriótico, consumista y 100% norteamericano que el spot de Coca-Cola, subtitulado “Creemos que América es hermosa y que la Coca-Cola es para todo el mundo”. En él, una miríada de voces de distintas lenguas cantan el himno estadounidense y disfrutan de unos momentos propicios para la ingesta de soda azucarada, todo ello pasado por un filtro cromático azafranado. La visión de esta América plural suscitó algunas molestias entre los espectadores, que se organizaron en torno al hashtag #BoycottCoke para criticar a la empresa durante el partido.

Eso sí, la palma se la lleva AirBnB, que ha hecho el que probablemente sea el anuncio más obvio en sus pretensiones de denuncia política. La misma compañía que hace unos días le ofreció alojamiento gratuito a las víctimas de la nueva normativa antiinmigratoria cuenta también, recordemos, con un historial de problemas de gestión en su plataforma por el racismo que demostraban los anfitriones particulares a la hora de aceptar o no las reservas de personas negras.

Así, exhibiendo una declaración de intenciones al respecto de este tema, emitía AirBnB en la Super Bowl una especie de homenaje al Black or White de Michael Jackson por el que “el mundo es más hermoso cuanto más aceptas”.

Estos son los anuncios que más claramente han defendido una visión progresista, pero otros han querido ver también una tendencia al rechazo del nuevo presidente electo en otros videos. Arnold Schwarzenegger, uno de los enemigos públicos de Trump, soltaba un “Hasta la vista Baby” al tiempo que soltaba bombas contra el ejército enemigo del videojuego que estaba promocionando, cosa que para ciertos usuarios era un reclamo para ganarse las simpatías del público antriTrump.

Ni contra Trump ni contra el racismo: a favor del cliente

Pero este cúmulo de señales promigratorias son más bien fruto de la casualidad, o mejor dicho, de un objetivo de las compañías por crear una imagen cultural mixta independientemente de los actos del gobierno. Este tipo de anuncios, aunque cortos, llevan meses de preparación, y es posible que algunos de ellos se hicieran incluso antes de saber que fue Donald Trump y no Clinton a quien finalmente eligieron las urnas.

Es aún más cómico el caso del anuncio de Coca-Cola. El video que más críticas se ha ganado entre los espectadores es precisamente un spot realizado tres años atrás. Cuando se emitió entonces no despertó ningún sentimiento de rechazo entre su público.

Lo que sí podrían haber pensado los publicistas, aparte de la buena imagen que da el defender la concienciación social, es en las estadísticas de expectativas de crecimiento de población de Estados Unidos para los próximos años. Los blancos dejarán de ser la mayoría social en menos de dos generaciones (ahora mismo son el 52%), y las demografías de consumidores se diversificarán rápidamente, con lo que, si quieres que tu producto llegue al público general, ya está dejando de ser útil presentar a las personas blancas como comprador por defecto.

Y ahora, de manera totalmente gratuita y no relacionada con el artículo, dejamos el spot también emitido durante la Super Bowl del sexy, sexy Don Limpio.

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