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La huida hacia delante de Almeida: sus datos sobre Madrid Central confirman que ha funcionado

La huida hacia delante de Almeida: sus datos sobre Madrid Central confirman que ha funcionado
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En comparación con otras grandes ciudades desarrolladas, Madrid Central, la limitación del tráfico rodado de Madrid propuesta por el anterior Gobierno, era escasa, ocupaba una superficie mínima de la ciudad y sus políticas de desincentivo del uso del coche muy ligeras. 

Desde que se activó el protocolo por completo, ya con las multas, sólo ha estado activo dos meses, por lo que no ha habido apenas margen para analizar los efectos de la medida ni ha ayudado a mostrar una alternativa al modelo anterior en un espacio suficiente de tiempo (pensemos, por ejemplo, en cómo protestábamos los españoles ante la prohibición de fumar en bares y cómo ha cambiado la percepción social sobre ese mismo tema).

Pero las promesas son las promesas, y el Ayuntamiento ahora sostenido por el PP, Ciudadanos y Vox desactivó las multas el 1 de julio, haciendo efectivo de facto la moratoria de Madrid Central, una de sus propuestas estrella en campaña. Desde este lunes los coches podían acceder libremente como antes de la era Carmena, aunque de esa forma el Consistorio se expone a sanciones millonarias por parte de la Unión Europea.

La respuesta de la oposición ha sido la esperable: criticando el paso atrás, protestando en las calles y juzgados y poblando las redes sociales de sus artífices de atascos digitales. Lo que ya es más extraña es la manera en que Jose Luís Martínez-Almeida está justificando la moratoria: dando un discurso triunfalista sobre su gestión con datos que, en realidad, no le respaldan.

Con Madrid Central se ha contaminado un montón (aunque en la Comunidad se ha contaminado el doble)

El tuit de Almeida de respuesta a las críticas que más ha circulado estos días afirmaba que la contaminación había empeorado con Carmena, y que en el medio año en que estuvo implantado Madrid Central (sólo dos de ellos con las sanciones activadas) el aire había empeorado frente a las mismas fechas de 2018 según las estaciones de medición repartidas por el municipio. 

Con él la intención de Almeida es defender dos ideas. Por un lado, la baja efectividad de Madrid Central en el cuadro general, y por el otro la teoría de que la limitación del tráfico en la almendra interior sólo traslada el problema a la corona metropolitana, con lo que la contaminación y los atascos que se ahorran en el centro pasan a sufrirla los vecinos de fuera.

Lo primero que observamos es que Plaza del Cármen, la única estación en el interior de Madrid Central, se percibe que la contaminación ha caído. Por otra parte también puede verse cómo según las estaciones de la periferia la containación se ha doblado en el resto de la Comunidad, que no estaba gobernada por Más Madrid sino por el PP. 

Además, muchos de los puntos del gráfico en los que más aumenta la contaminación están fuera de la M-40, y buena parte de ese tráfico no tiene por qué tener como destino el centro de la capital.

El gráfico, que no tiene unidades de referencia,  se refiere a los porcentajes de variación de concentración de dióxido de nitrógeno entre el 30 de noviembre y el 18 de junio de la temporada 2017-2018 y 2018-2019. 

Es decir, de entre todos los períodos coge los más favorables para su discurso, sin relación con las circunstancias. Para empezar, porque excluye las mediciones de los meses en los que Madrid Central multaba. Y segundo, y más importante, porque la lluvia es fundamental para difuminar los efectos del NO2. Almeida está comparando un semestre en el que se juntaron tres de los meses con más precipitaciones de los años recientes y 2019, el tercer año más seco de la última década madrileña.

Y pese a todos estos factores en su contra, los niveles de contaminación de Madrid capital durante el período de plena vigencia de Madrid Central, esos mismos que vemos en el tuit, fueron los mejores en los últimos diez años. Pero eso no puede deducirse de su gráfica porque habla de porcentajes de variación entre esas dos fechas y no en la evolución dentro de la serie histórica.

No todo el mérito viene de la gestión de Más Madrid. Si nos fijamos en el reciente informe del impacto medioambiental de Madrid Central realizado por Ecologistas en acción, percibimos la complejidad para medir estos índices. 2019 fue menos contaminante que 2018, y 2018 que 2017, pese a que aumentó ligeramente el volúmen de tráfico rodado (la crisis hizo caer los traslados, y su salida lo ha hecho aumentar) justo antes del efecto de desincentivación de Madrid Central. 

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Vemos por ejemplo también cómo 2010 y 2011 fueron más contaminantes, y esto es porque los vehículos y sus niveles de emisiones han ido cambiando mucho en este tiempo.

Pero por si quedan algunas dudas, también tenemos las cifras de tráfico.

El tráfico ha caído muchísimo (quehayan empezado la vacaciones, ya tal)

Una nota de prensa de Diario de Madrid, el portal de comunicación que abrió Carmena y que ahora ostenta el nuevo gobierno municipal de Almeida, ha anunciado que la moratoria de Madrid Central ha traído un balance positivo: en cuatro días desde que anularon las multas el tráfico “se ha reducido entre un 2 y un 2.5% tanto en el anillo de la M-30, como en el interior y en el exterior de esta vía”. 

Pero sus resultados se basan en una comparación de los datos de esta semana laboral con respecto a la anterior, cuando en Madrid, con el inicio de julio, las vacaciones y el fin del curso escolar es normal que haya una caída generalizada del tráfico. 

La realidad es que, según las cifras del Centro de Gestión de la Movilidad (CGM) del Ayuntamiento de Madrid, si comparamos la circulación entre las 7 y las 10 de la mañana del viernes 28 de junio con la del 1 de julio (justo cuando entró en vigor la moratoria), el número de coches/hora creció entre 4 y un 9% dentro, alrededor y fuera de la M-30.

Así lo han atestiguado los activistas en favor de Madrid Central, pero también miles de vecinos de la zona no vinculados a este movimiento, que han empezado a poblar el hashtag #MadridCentralSeQueda con imágenes de los atascos en el centro de la capital. Si te interesa hacer una comparación con el antes y el después de la moratoria (para evitar culpar a la nueva gestión de zonas que ya estaban habitualmente congestionadas) puedes pasarte por este mapa con el tráfico previo que ha elaborado Nación Rotonda.

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