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Por qué los mataderos son el nuevo epicentro mundial de contagios de coronavirus

Por qué los mataderos son el nuevo epicentro mundial de contagios de coronavirus
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¿Dónde corren libres los patógenos de la última crisis mundial? Hemos visto que en hospitales, colegios y residencias de ancianos, todo ello esperable tratándose de un virus con una gran capacidad de propagación, cantidad de asintomáticos y letalidad en los grupos de mayor edad. A todos estos focos hay que añadir uno no tan obvio: los mataderos.

Caos en todo el mundo: en el último mes se han detectado brotes en al menos 180 plantas de procesamiento alimentario y cárnico de Irlanda, Australia, Alemania, Brasil, Canadá, Reino Unido, Estados Unidos y España. Es decir, del mundo entero. Se han producido prácticamente allá donde hubiera algún matadero masivo, en sintonía con el modelo extensivo y ultra optimizado que estaba subyugando al resto de la industria.

El ejemplo de Binéfar: en Huesca. Sus trabajadores, en su mayoría precarios y migrantes, no han dejado de ir a las instalaciones desde el principio de la pandemia. Los empleados que literalmente caían enfermos en su puesto de trabajo sucedían, las bajas (cosa rara entre estos empleados) empezaron a acumularse, y los vecinos del pueblo, donde el Covid apenas había hecho efecto, empezaron a protestar. El pasado día 25 de abril los responsables de Litera Meat hicieron pasar a 742 de sus empleados (la plantilla excede el millar, y sólo se analizó a los que no estaban ya de baja) un test. 178 de ellos dieron positivo. Son un 24%. Porcentajes muy similares a los que se han visto, por ejemplo, en decenas de plantas en Estados Unidos.

El cóctel perfecto: más allá del nivel de protección social de cada país, muy pocos han conseguido que los trabajadores dejen de tener que ir a sus puestos, menos entre los empleados que están al borde de la legalidad y la pobreza. Estos centros también han fallado a la hora de ofrecer unas condiciones sanitarias de suficiente protección, con empleados trabajando cuerpo a cuerpo en reducido espacio, con entornos que obligatoriamente han de estar a muy bajas temperaturas y con unos ritmos de producción que hacen difícil respetar protocolos como el mantener puesta la mascarilla o no resoplar con fuerza.

Mucho de su personal, además, vive de forma comunal, con lo que el recontagio es más probable. Si estas empresas no mantenían este ritmo de trabajo los agricultores podían verse en la necesidad de sacrificar a sus reses sin llegar a la cadena de procesado, con lo que no llegaría al puesto de venta.

Escasez de demanda: en algunas regiones de Estados Unidos ya cuentan con que las (ahora sí) nuevas imposiciones de salubridad en estas plantas, el cierre de decenas de ellas y la falta de personal por las bajas médicas van a provocar una subida del precio de la carne del 20%. En España el IPC también ha registrado un aumento de precio de la mayoría de productos alimenticios (y algunos farmacéuticos) de primera necesidad. Nada dice que, si el coronavirus sigue entre nosotros por meses o años, esa subida de precios tenga que mantenerse debido a esas restricciones.

El riesgo de no custodiar a los más desfavorecidos: de hoy mismo es también la noticia de que un trabajador de una fábrica de pescado en Ghana infectó a 533 personas, oficialmente el 11% de todos los contagiados del país africano. Singapur, El País que Mejor Había Controlado la Pandemia Hasta Ahora TM de la pasada edición de abril de Miss Covid, entró en confinamiento general después de que se descubriese una explosión de contagios por no haber hecho análisis entre el millón de trabajadores pobres dentro de su territorio. El lado contrario de la industria lo dan algunos sectores con mejores sueldos y mayor presencia sindical: en España, como en otros sitios, los empleados de la automoción consiguieron, huelga mediante, cerrar sus plantas.

Aunque hay compañeros de la profesión cárnica en todo el mundo que ya han muerto por coronavirus, esta es la opinión para ABC de Mohalabid, un joven sudanés de 25 años que trabaja en Binéfar: "Sí, hay coronavirus en el matadero, pero es mejor trabajar que estar en la calle".

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