Solo un día después de la invasión de Ucrania los empresarios rusos ya han perdido €35.000 millones

Solo un día después de la invasión de Ucrania los empresarios rusos ya han perdido €35.000 millones
26 comentarios

El ataque de Rusia y la posterior invasión no sólo ha causado estragos en Ucrania, sino que ha desestabilizado los mercados de todo el mundo y golpeado las fortunas incluso de sus aliados más cercanos. Decenas de miles de millones de euros se han borrado de las fortunas de la élite multimillonaria de Rusia cuando el mercado de valores del país y el rublo se desplomaron después de que el presidente Vladimir Putin lanzara a sus tropas sobre Kiev.

Las personas más ricas de Rusia ya estaban sintiendo la presión de las crecientes tensiones entre la nación y Ucrania. Pero su patrimonio neto empeoró mucho con las acciones recientes. En menos de 24 horas, perdieron 35.000 millones de euros.

Caída en picado. El daño ha recaído en todas las clases de activos. El índice de referencia MOEX Russia cerró con una caída del 33% en Moscú, la quinta peor caída en la historia del mercado de valores en términos de moneda local. Ha sido la primera vez desde el colapso del Lunes Negro de 1987 que una caída de esa magnitud golpeaba un mercado valorado en más de €45.000 millones.

Mientras tanto, UBS Group AG activó llamadas de margen en algunos clientes de gestión de patrimonio que usan bonos rusos como garantía para sus carteras después de reducir a cero el valor de préstamo de parte de la deuda del país, según informaba Bloomberg.

Un mercado golpeado. Una de las peores crisis de seguridad en Europa desde la Segunda Guerra Mundial amenaza con profundizar la caída del mercado en la región, pero especialmente en Rusia, que ya ha sido golpeada con sanciones por parte de EEUU y el Reino Unido. Un puñado de multimillonarios, incluido Gennady Timchenko, también están sujetos a sanciones por sus vínculos con Putin.

"Hay mucha gente en Estados Unidos y Europa que quiere atacarlos directamente", explicaba Chris Miller, codirector del programa Rusia y Eurasia en la Escuela Fletcher de la Universidad de Tufts.

Con las manos atadas. Y la boca cerrada. Putin convocó hace unas horas a algunos de los líderes empresariales de la nación a una reunión en el Kremlin. En la reunión asistieron al menos 13 multimillonarios: Vagit Alekperov, Pyotr Aven, Andrei Bokarev, Andrei Guriev, Mikhail Gutseriev, Suleiman Kerimov, Andrey Melnichenko, Leonid Mikhelson, Alexey Mordashov, Vadim Moshkovich, Vladimir Potanin, Dmitry Pumpyansky y Vladimir Yevtushenkov.

"Lo que está pasando es una medida necesaria. Simplemente nos quedamos sin posibilidad de hacer lo contrario", les dijo. Aparentemente, ninguno de los multimillonarios ha comentado nada, algunos probablemente demasiado asustados de Putin para hablar en contra de la invasión. Pero no son inmunes. Los aproximadamente 116 multimillonarios de Rusia han perdido casi €80.000 millones desde el 16 de febrero, calcula Forbes.

Fortunas que se desvanecen. Vagit Alekperov, presidente de Lukoil, experimentó la caída más pronunciada en su patrimonio neto. Se redujo en casi un tercio en un día, cayendo alrededor de €6.200 millones a €13.000 millones, según el índice de multimillonarios de Bloomberg. Las acciones del productor de petróleo con sede en Moscú cayeron un 33% el jueves.

Alexey Mordashov, presidente de la siderúrgica Severstal, perdió €3.200 millones, elevando su fortuna a €20.000 millones de dólares. Vladimir Potanin, presidente de Norilsk Nickel y actualmente la persona más rica de Rusia, perdió €3.000 millones. Alekperov y Timchenko han perdido cada uno unos €10.000 millones este año, o más del 40% de sus fortunas.

Expulsados. El gobierno británico a principios de esta semana también sancionó a otros tres rusos millonarios, incluido el ex yerno de Putin Kirill Shamalov. Tras los ataques rusos a Ucrania, también anunció la congelación de activos de los bancos rusos y la prohibición a los ciudadanos rusos de tener más de €55.000 en una cuenta bancaria del Reino Unido.

El primer ministro Boris Johnson también ha presionado a los líderes occidentales para que vayan más allá y expulsen a Rusia del sistema de pagos internacionales SWIFT, uno de los principales conductos para las finanzas y la banca internacionales. El presidente checo, Milos Zeman, una vez uno de los más entusiastas partidarios de Putin en Europa, pidió que Rusia fuera eliminada de SWIFT por un "crimen contra la paz", a pesar de las dudas de algunos líderes europeos sobre las consecuencias económicas para todas las partes de bloquear las empresas y la energía rusas.

Temas
Inicio