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Te presentamos a Candida auris, la nueva epidemia mundial que nos asoma a las enfermedades del futuro

Te presentamos a Candida auris, la nueva epidemia mundial que nos asoma a las enfermedades del futuro
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Se crece en las unidades de cuidados intensivos y en las salas de reanimación y es que su medio 'natural' es el hospital donde se alimenta de pacientes polimedicados o recién operados y donde puede sobrevivir semanas inmune a los desinfectantes más usados en los centros sanitarios. Hablamos de la Candida auris, un hongo que no conocíamos hasta 2009, pero ya ha sido protagonista de numerosas alarmas sanitarias emitidas por agencias nacionales e internacionales.

El enemigo a las puertas. El Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC) lo ha dejado claro, la Candida auris es un enorme “motivo de preocupación” y va a ser muy “difícil de controlar” en el futuro. Según el ultimo informe del ECDC, en Europa se han encontrado 620 casos, de los que 388 han ocurrido en España. En el Hospital de La Fe de valencia, hemos sufrido uno de los mayores brotes en España

¿De dónde sale este bicho? Hasta principios de siglo, la Candida auris no había causa enfermedades en humanos (o si lo había hecho, lo desconocíamos). Fue en 2009, cuando se aisló en un análisis de una paciente japonesa que padecía de otitis. El nombre viene de ahí, de la palabra latina para oreja y oído, auris. Esto nos permitió identificar alumnos casos previos como un brote en Corea del Sur en 2008, pero sobre todo nos ayudó a detectar muchísimos brotes y ver cómo se expandía por todo el mundo.

No es una exageración: Corea del Sur en 2011; India y Pakistán en 2013; Sudáfrica, Kenia y Kuwait en 2014; Venezuela y Reino Unido en 2015; Colombia, España, Israel y Estados Unidos en 2016. Y todos aquellos que no habremos descubierto: la C. auris nos ha pillado a contra pie y (aunque hace unos días la FDA autorizó el primer test para detectarla) hasta ahora teníamos muchísimas dificultades para identificarla con la tecnología disponible en la gran mayoría de laboratorios hospitalarios. Era una enfermedad seria y fantasma.

Aunque vamos empezando a entenderla. Un estudio reciente, presentado en el ‘European Congress of Clinical Microbiology and Infectious Diseases’, ha puesto en el foco de atención a los termómetros. Al menos, en el brote de 66 personas que ocurrió en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital universitario de Oxford y que duró desde febrero de 2015 y agosto de 2017.

Tras un minucioso análisis, descubrieron que ciertos termómetros estaban relacionados con el 86 por ciento de los pacientes infectados con C. auris. Afortunadamente, ninguna de esas infecciones fue letal. Algo muy excepcional porque, al ser una enfermedad oportunista, la mortalidad es muy elevada y roza el 70 % en algunos de los brotes hospitalarios estudiados.

La primera de muchas: Es un estudio muy preliminar, aún. A día de hoy, ni siquiera se conoce el mecanismo exacto de transmisión. De lo que sí estamos seguros es de el riesgo que supone: en menos de una década este hongo mutirresistente y virulento ha traspasado fronteras y causado miles de infecciones. Las alarmas de las autoridades están más que justificadas; sobre todo, porque es la antesala de las enfermedades que vendrán.

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