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Vivo gracias una GoPro: cuando llevar una cámara atada al cuerpo te salva de la muerte en Irak

Vivo gracias una GoPro: cuando llevar una cámara atada al cuerpo te salva de la muerte en Irak
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Ser periodista en Irak es una de las profesiones más arriesgadas que hay: el país lleva sumido en una permanente guerra civil desde la invasión de Estados Unidos, y los periodistas, a menudo empotrados en cuerpos militares que se adentran en ciudades enemigas, ponen en riesgo sus vidas para contar la batalla.

Ammar Alwaely es uno de los muchos periodistas iraquíes que se juegan el pellejo a diario con el objeto de obtener el mejor plano o la historia más emocionante. Como muchos otros profesionales sobre el terreno, Alwaely vive adosado a una GoPro. Y lo que en un principio parecía una estupenda idea para dejar constancia de sus andanzas con los soldados iraquíes y para no perder hasta el más mínimo detalle de la vida en el frente también ha resultado ser una forma perfecta de salvar la vida.

Dentro vídeo:

Alwaely es el hombre de pie frente a la camioneta. La acción es muy rápida: tres hombres charlan entre ellos durante los primeros segundos del vídeo y de repente el silbar de una bala y el humo indican que un disparo se ha cruzado en su camino. Los hombres se esconden ante la evidente presencia de un francotirador y salvan la vida con bastante suerte. A priori, nada extraordinario, cosa que cambia por completo cuando reproducimos el vídeo a cámara lenta.

Es ahí donde se aprecia la inmensa suerte de Alwaely: la bala se había dirigido exactamente a su corazón, pero la presencia de su imperecedera GoPro en la misma posición del cuerpo le había salvado de una muerte instantánea. En la repetición se aprecia cómo en un abrir y cerrar de ojos allí donde antes había una GoPro tan sólo hay humo a continuación.

No Esta Está.
Esta No está.

La escena fue grabada por Owen Holdaway, periodista de The Sun, y contaba así a su propio periódico lo sucedido: "La explosión destrozó la cámara, disparando plástico hacia su cara y cortando su labio. Supe inmediatamente que de no haber golpeado la cámara, o de haber estado unos pocos centímetros a la derecha, le habría entrado en el corazón", causándole una muerte certera. Alwaely sólo requirió de breves curaciones en el labio y de algo de rehidratación.

Vivió gracias a una GoPro.

Los dos periodistas se encontraban en Mosul, donde las tropas iraquíes, en las que ambos fotoperiodistas estaban empotrados, continúan batallando de forma incesante con ISIS para tomar la segunda ciudad más grande de Irak. Las operaciones se iniciaron el otoño pasado y probablemente se extiendan hasta el final del verano. Mosul ha sido el bastión más importante de ISIS desde que surgiera en Irak, y hoy es la última ciudad que controla. Su expulsión de la gigantesca urbe implicaría su derrota casi definitiva en Irak, antaño un país que controlaban prácticamente hasta Bagdad.

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