Agloe: la historia de cómo se introdujo en los mapas una ciudad que no existía hasta que Google la eliminó

Agloe: la historia de cómo se introdujo en los mapas una ciudad que no existía hasta que Google la eliminó
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Alguien puede perder el móvil, el bolso o el paraguas. ¿Pero perder una ciudad entera? Eso mismo sucedió en el norte del estado de Nueva York, EEUU, en 2014. Google hizo algo que casi nunca hace: borró una ciudad de sus mapas. Pero no los culpes. La procedencia de la ciudad era sospechosa. Y cómo aquella ciudad, Agloe, una mota de una aldea en el oeste de Catskills, terminó en los mapas hace 90 años sigue siendo un enigma cartográfico. Cómo perseveró es aún más inaudito.

Veamos qué sucedió en realidad. El pueblo fue inventado como un truco cartográfico en la década de 1930, pero de alguna manera terminó convirtiéndose en realidad. En aquellos años, no había ningún pueblo en ese tramo entre Rockland y la cercana Beaverkill, solo un camino de tierra.

¿Entonces? Por lo general, los cartógrafos no inventan pueblos enteros con papel y lápiz. Pero sí crean trampas más sutiles: callejones sin salida inexistentes o curvas de ríos falsas o elevaciones montañosas ajustadas. Los cartógrafos rara vez admiten oficialmente esas "calles trampa", pero es una práctica antigua para mantener a raya a los imitadores.

¿Por qué? Las empresas que crean mapas son víctimas de piratería todo el tiempo. Contratas a un dibujante, revisas la ortografía, trabajas los colores, colocas todas las ciudades en el lugar correcto, y aparece una compañía de gas, o una agencia de turismo que coge lo que has hecho y le pone su propio nombre. Les llevas a juicio y los infractores te dicen: "pruébalo". Debido a que existe un mundo real, obviamente, los mapas serán idénticos. Y los piratas se salen con la suya.

A menos que el cartógrafo ejecute una pequeña "estafa". Si resulta que un competidor tiene la misma ciudad falsa en su mapa, entonces prácticamente lo has atrapado con las manos en la masa.

Eso es lo que pensó Otto G. Lindberg de General Drafting Co. cuando vio a Agloe en el mapa de su competidor Rand McNally. Agloe fue invención de Lindberg y su asistente, Ernest Alpers; su propio nombre era una mezcla de sus iniciales (OGL y EA). Agloe no existía.

Rand McNally envió cartógrafos al norte del estado de Nueva York, y allí, donde Agloe estaba marcado en un mapa, había un edificio llamado Agloe General Store. Así es cómo una ciudad falsa se volvió real. Es decir, la misma trampa de derechos de autor cobró vida propia.

Agloe Google Maps.

Agloe sobrevivió en los mapas de carreteras de Esso y Exxon hasta fines del siglo XX e incluso el tiempo suficiente para evolucionar a una ciudad digital en sitios web como Google, donde hizo su debut en 2013. Incluso se mencionó en un diario de viaje de 1957 en The Times sobre "recorridos panorámicos", que hablaba con entusiasmo sobre "una carretera rural sin marcar que va hacia el norte a través de Rockland y Agloe".

En 2008 Agloe ganó notoriedad porque figuró en la novela para jóvenes de John Green, Paper Towns. ¿Por qué plantaron Agloe en el estado de Nueva York? Según el obituario del Sr. Lindberg, fue a pescar un día en 1923 y se perdió de regreso a casa. "Cartógrafo de profesión", decía el artículo, "se decidió a proporcionar mapas para prevenir tales situaciones".

Agloe postal.

Otras zonas "fantasma"

Argleton es una ciudad en el noreste de Inglaterra. Bueno, en realidad, es más un campo vacío en el noreste de Inglaterra. Sin embargo, durante un tiempo, Argleton existió en Google Maps y los sitios web enumeraban hoteles, negocios y apartamentos en alquiler en la ciudad. Los negocios eran reales, pero solo existían en otros pueblos cercanos. En 2009, Google borró Argleton de su mapa digital.

Se supone que Moat Lane es una carretera con curvas en Finchley, al norte de Londres, aunque la vista satelital de Google solo muestra árboles y jardines. Al igual que Argleton, Moat Lane probablemente se transfirió del directorio TeleAtlas, que formó la base inicial de Google Maps en Europa. Al igual que Argleton, desde entonces se ha borrado.

Argleton

El mapa de Bristol contiene una pequeña calle sin salida llamada Lye Close, que sobresale de Canynge Square. No está indexado en la lista de calles del mapa y está colocado de manera extraña. A veces no está tan claro si una calle inexistente fue deliberada o simplemente un error. Kemp Ave en Toronto, por ejemplo, es un carril sin marcar y sin pavimentar detrás de algunas casas. Se borró de Bing Maps, pero aún aparece en Google.

En la era digital de Google y compañía

Muchas de estas trampas de derechos de autor han terminado siendo borradas por Google o algún otro guardián del mapa digital. Con múltiples mapas del mundo a nuestro alcance, las calles trampa ya no son el secreto que alguna vez fueron. Muchas calles y pueblos trampa de los que se ha informado han desaparecido rápidamente del registro digital cuando alguien informó al respecto.

Pero eso no significa que los cartógrafos digitales todavía no tengan trucos bajo la manga. OpenStreetMap, que es un mapa de código abierto de estilo wiki editable por cualquier persona, advierte expresamente a los contribuyentes que no copien los archivos de mapas existentes.

Los proveedores de mapas digitales que no desean que se copien sus datos de mapas sin procesar (vectores) pueden implementar una clase de Easter Eggs. Los bits inferiores de las coordenadas geográficas se modifican de forma sistemática para que no resulte evidente para un usuario del mapa, pero se puedan utilizar en una prueba de derechos de autor para demostrar que los datos se han copiado.

Cuando Apple Maps usó los datos de OSM en una ocasión, la comunidad se dio cuenta de inmediato. Notaron, por ejemplo, que Apple Maps tenía exactamente las mismas calles y edificios etiquetados en Pakistán y notaron senderos sinuosos extrañamente mal caracterizados.

Un área similar de Norwich en Apple Maps (arriba) y OpenStreetMap (abajo). La forma de los senderos es la misma, pero están mal categorizados como caminos en Apple Maps.

Apple maps.
OMS

"La forma específica de las carreteras, las costas o los ríos son otros obsequios. Un mapa es como una enorme huella dactilar", decía Alex Barth, que trabaja para Mapbox y forma parte de la junta directiva de OpenStreetMap. Las calles trampa son más fáciles de detectar hoy en día, pero eso no significa que los mapas sean más fáciles de copiar a escondidas.

Estas calles falsas siempre fueron una especie de paradoja, ya que contradecían inherentemente el propósito de un mapa de reflejar con precisión la realidad. Ahí están Agloe y Argleton para recordárnoslo.

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