Cada vez más pueblos de España ofrecen dinero para que te mudes allí: estos son y esto pagan

Cada vez más pueblos de España ofrecen dinero para que te mudes allí: estos son y esto pagan
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La despoblación de las zonas rurales es el gran problema al que se enfrentan decenas de países en la actualidad. En Magnet hace poco contábamos en este artículo como algunas regiones de Japón están ofreciendo pagar a parejas jóvenes por mudarse a ciudades envejecidas y "vacías". Nada menos que 2.000 euros por pareja. En Italia, el año pasado se llevó a cabo una campaña similar por parte del gobierno en la que 21 pueblos ofrecían casas a un 1 euro. También con el objetivo de frenar el éxodo rural al que se enfrentan.

Ahora le ha tocado el turno a España. Algunos pueblos de nuestro país también buscan soluciones desesperadas para atraer a población joven y repoblar las áreas rurales. Algunos ofrecen alquileres muy bajos. Otros incluso ayudas económicas sólo por mudarte allí.

La España vaciada es un fenómeno que empeora con los años. La despoblación es una realidad si atendemos a los datos: entre 1996 y 2020 la población en municipios rurales creció, de media, un 9,6%. Sin embargo, ese crecimiento se distribuyó de forma muy desigual. En Castilla y León, por ejemplo, cayó un 19,7%. Además, según el INE, la región se enfrenta a la pérdida de 240.000 habitantes en los próximos 15 años.

Las razones son múltiples y muy diferentes. Entre ellas se encuentra la brecha económica urbano-rural, que también es muy profunda. Los núcleos urbanos concentran casi el 65% del empleo y generan a su vez más del 66% del PIB. En el otro extremo, las áreas rurales sólo poseen el 2% del empleo. La brecha de ingresos también parece ser un fuerte incentivo a la atracción de talento joven. Los que están en las ciudades grandes ingresan casi 5.000 euros más al año que los de los municipios pequeños.

Los pueblos que pagan por irte a vivir allí

Y luego están estos lugares, merecedores de una medalla por el esfuerzo que han puesto en repoblarse de cara a un futuro cada vez más negro. Todo lo que comentábamos anteriormente nos lleva a un punto en el que adoptar medidas extremas para contener problemas igual de extremos es la solución más eficaz. Por eso varios pueblos de nuestro país han optado por subastar viviendas, ofrecer alquileres a precios muy bajos e incluso pagar a los ciudadanos por que vivan en su territorio. Todo tipo de facilidades para que vayas y te instales.

Es el caso de Olmeda de la Cuesta, en Cuenca. Este pueblo subasta terrenos entre 200 y 3.000 euros, dependiendo del tamaño. El único requisito para sumarse a los cerca de 20 habitantes actuales que tiene censados es el de construir una casa sobre el mismo en un plazo máximo de tres años. Una hazaña un tanto difícil, pero no imposible.

Más allá ha ido Griegos, en Teruel. Este pueblo ubicado en la Sierra de Albarracín con tan solo 130 habitantes ofrece a sus potenciales vecinos la posibilidad de acceder a un puesto de trabajo y tres meses de alquiler gratis. Después, el alquiler será de sólo 225 euros mensuales. Eso sí, darán ayudas a las familias: concretamente 50 euros por hijo en edad escolar.

Xesta, Pontevedra.
Xesta, Pontevedra.

En Castellón la estrategía también rondaba más el ámbito laboral y apuntaban a los desempleados. En 2018, el pueblo de Portell de solo 200 habitantes, en la comarca de Els Ports, lanzó un programa para atraer familias con hijos en edad escolar que quisiesen instalarse allí. Ofrecían un puesto de trabajo y un alquiler de solo 50 euros al mes. Más de 20 familias se presentaron y se tuvo que llevar a cabo un proceso de selección porque solo había tres viviendas y siete empleos ofertados.

El norte de España no se queda atrás. Galicia es la comunidad que más apuesta por estas medidas. Xesta, en Pontevedra solo tiene 50 habitantes. Para aumentar esa cifra ofrece alquileres a partir de 100 euros. Y Rubiá, en Orense, aunque aún conserva 1.400 habitantes, paga un bonus de 100 a 150 euros por cada persona que se mude allí. Ponga, en Asturias, se lleva la palma. Nada menos que 3.000 euros para las parejas que se instalen de forma definitiva y otros 3.000 para cada niño nacido en el pueblo.

La pandemia ha acelerado la tendencia en todo el mundo

La crisis del coronavirus ha creado una nueva normalidad en la que podemos residir desatados de la oficina. Y precisamente el fenómeno del teletrabajo y de los llamados nuevos nómadas digitales han hecho que muchas zonas rurales de Europa y EEUU contemplen la posibilidad de atraer a nuevos habitantes y salvar sus viejas calles. Es decir, en un contexto de creciente deslocalización laboral, las ciudades pequeñas han ganado. De hecho, tras la epidemia, mucha gente se replanteó un cambio de vida: alejarse a algún lugar remoto, alejado del ruido de la gran ciudad y de su elevado coste de vida.

Olmeda de la Cuesta, Cuenca.
Olmeda de la cuesta, Cuenca.

Las recompensas, como la ofertada por Tulsa, en Oklahoma (EEUU), ascienden a los 8.800 euros a quien se mude allí con los siguientes requisitos: tiene que vivir en Tusla durante al menos un año y ser emprendedor o trabajador de al menos 18 años. New Haven, en Connecticut, puede llegar a dar a los nuevos residentes hasta 72.600 euros a través del programa New Haven: 9.000 euros como entrada para la compra de una casa, 27.000 euros para las renovaciones de la vivienda y 36.000 euros para pagar las matrículas de los estudiantes.

En Canadá, más de lo mismo. En la ciudad de Saskatchewan se ofrece a través de su programa Graduate Retention Program Application hasta 18.000 euros a los estudiantes que se matriculen y consigan graduarse en los programas universitarios de la urbe.

Pero el caso más destacado lo tenemos aquí en Europa. Dos pueblecitos de Italia ofrecían dinero al contado para los teletrabajadores que se muden allí. Lo hemos contado en Xataka. Uno de ellos es Santa Fiora, en la región de la Toscana, una localidad con menos de 3.000 habitantes que da hasta 200 euros al mes a todo el que quiera trasladar su domicilio a una de sus casas de piedra tostada y tejas rojizas. Locana, en los alpes, anunció que pagará 9.000 euros en tres años a las familias que se muden allí para vivir, siempre y cuando tengan un hijo y un salario mínimo de 6.000 euros.

La realidad es esta. La gente ha decidido decir adiós al mundo rural. Pero quizás con un trabajo y un sobre de billetes decida pensárselo dos veces.

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