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Dos youtubers devuelven al hijo con autismo que habían adoptado. Gracias a él se lucraron durante años

Dos youtubers devuelven al hijo con autismo que habían adoptado. Gracias a él se lucraron durante años
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Dos youtubers estadounidenses de crianza y estilo de vida acaban de descender al infierno de la infamia influencer.

Sus vídeos suelen tener, a la semana de salir, entre 80.000 y 200.000 visualizaciones. “Actualización sobre nuestra familia”, de este martes, está casi en dos millones, y se han desactivado los votos y se percibe una intensa tarea de edición de los comentarios.

Myka y James Stauffer han contado cómo han “reubicado” a su hijo adoptivo, un niño de origen chino con un trastorno de espectro autista. Aunque han reconocido sentir que han fracasado como padres, no han dado muchas explicaciones sobre por qué se lo han entregado a una nueva familia después de que Huxley viviese con ellos y sus otros cuatro hijos biológicos por más de dos años.

“En las adopciones internacionales a veces hay incógnitas y cosas que no son transparentes”, ha dicho el padre segundos después de que la madre llorase ante la cámara diciendo que este ha sido uno de los vídeos más difíciles que han tenido que grabar. No cuentan nada más porque, dicen, se les ha asesorado en que tienen que respetar la privacidad del niño. Distintas autoridades les corroboraron que el huérfano “necesitaba un ajuste diferente y sus necesidades médicas, necesitaba más”.

 

El testimonio nace de la presión de las preguntas que sus seguidores les habían hecho en los últimos meses preguntando que por qué el pequeño Huxley había dejado de salir en los vídeos y retratos de familia, como por ejemplo, en la planificación del viaje de vacaciones a Bali que habían preparado para febrero.

No hace falta explicar por qué los stauffers se han vuelto ahora virales: según muchos internautas su actitud es de lo más censurable. Después de lucrarse durante años con el trastorno del niño y explotado su imagen comercialmente, después de haber generado para sí mismos un retrato de salvadores caritativos, en cuanto han llegado unos problemas que exceden a los beneficios… han abandonado al chico “como a un perro”.

¿Y cómo ha sido esa supuesta explotación comercial?

Es imposible de determinar, pero debe haber sido importante. Los stauffers cuentan con dos canales de YouTube, un par de cuentas de Instagram y un blog de maternidad. De entre todo ello la entrada con más visitas y mejor monetizada fue “Vídeo de adopción EMOCIONAL de Huxley!! RESUMEN de la adopción china”, con 5.5 millones de visualizaciones. “Este pequeñín nos robó el corazón en China”, decía Myka, quien también usaba el hashtag “#nocompresadopta”.

 

Según BBC, en julio de 2016 Myka y James adelantaron que estaban buscando expandir su familia adoptando algún bebé chino con necesidades especiales y que estaban también pensando en adoptar a un segundo niño de “Uganda o Etiopía”. Una vez descartaron la segunda parte del plan, le comentaron a sus seguidores que la monetización de sus vídeos iría a parar a los gastos de la adopción.

 

Desde entonces el dúo ha grabado y subido decenas de horas de contenido tanto del proceso de adopción como de la propia crianza de Huxley. Pronto el niño se convirtió en un reclamo para las marcas superior a los otros hijos de la pareja y Myka y James le utilizaron para campañas promocionales de marcas como el suavizante Dreft, la marca de ropa deportiva Fabletics o Starbucks.

En un hilo muy difundido una “ex seguidora” cuenta que el antes y el después de Huxley va asociado a un cambio de residencia por una mucho mejor. Los grandes cambios pueden suponer un gran estresante para los niños con TEA.

También en Twitter se ha discutido por el contenido de uno de sus vídeos pasados. En él se puede ver cómo los padres le han puesto cinta americana al pulgar del niño, de tres años, para que no se lo chupe, mientras que unos segundos antes se ve cómo a su hija de siete años no le afean esa misma conducta (observando el vídeo completo se ve que sólo le han cubierto el pulgar durante un pequeño tiempo, y los adoptantes parecen bastante desesperados por los erráticos comportamientos del niño que no son capaces de corregir).

Los posts de los influencers, especialmente aquellos en los que aparece el niño (y que aún no han borrado) están ahora llenos de comentarios en su mayoría desaprobatorios. Este será otro más de ese 5% de adopciones internacionales por parte de familias estadounidenses que acaba arrepintiéndose y revirtiendo el proceso, y por eso mismo hay quien demanda que YouTube desmonetice y cierre sus canales por ser, en su opinión, un ejemplo de peligrosa irresponsabilidad egoísta.

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