El motivo por el que España tiene poquísimos pueblos con el nombre repetido (al contrario que otros países)

El motivo por el que España tiene poquísimos pueblos con el nombre repetido (al contrario que otros países)
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Cuando hablamos de París, a todo el mundo le viene a la cabeza la ciudad de la Torre Eiffel, el Moulin Rouge, Édith Piaf y un señor con boina y baguette bajo el brazo. Casi nadie pensaría en un desierto árido de Texas, EEUU, donde precisamente también hay una ciudad llamada París, a 8.000 kilómetros de su hermana. Lo mismo ocurriría si mencionamos Menfis. Todos pensarán en la ciudad de la música de Tennessee que aparece en cientos de películas. Pero pocos pensarán en una ciudad egipcia fundada en el 3200 a. C.

También le sorprenderá a más de uno saber que hay 29 lugares llamados Londres en el mundo, incluido uno en el Pacífico Central. O que hay 100 lugares llamados Newcastle y equivalentes en idiomas extranjeros. Tenemos el Newcastle suizo en Neuchâtel, el eslovaco en Nové Zámky y el danés en Nyborg, por mencionar algunos. Hay incluso una cumbre de Newcastles del mundo en Japón. Pero si hay un nombre que se lleva la palma, este es sin duda San José, que es el más común de todos, con 1.716 localidades llamadas así en el mundo.

Más extraño es aún que este fenómeno suceda en un país en concreto. Es decir, que cierta nación albergue ciudades con el mismo nombre dentro de sus fronteras. Hace unos días, este tuit de un mapa de Ucrania nos hacía arquear las cejas por la cantidad de Mykhailivkas que hay en el territorio. El caso polaco es más sorprendente: en el país existen 588 pueblos llamados Stara Wies, 434 llamados Podlesie y 373 Piaskis. Esta curiosa página web te permite encontrar ciudades homónimas con su buscador.

¿Y en España? Aquí no tenemos ese problema, afortunadamente.

El motivo por el que España tiene poquísimos pueblos con el nombre repetido (al contrario que otros países) es que la Real Sociedad Geográfica propuso una reforma de la nomenclatura de municipios que se aprobó por Real Decreto en 1916. ¿Objetivo? Cambiar de nombre más de 1.020 municipios que tenían el mismo nombre entre los 9.266 que tiene el país. La razón no era otra que evitar confusiones y facilitar la burocracia cuando ambos lugares aparecían en documentos oficiales.

Cambiando el nombre de nuestros pueblos

Nada más la norma se puso en marcha, se ordenó el cambio de nombre de 573 ayuntamientos españoles. Veamos algunos ejemplos: Villanueva del Conde pasó a llamarse Villanueva de Teba añadiendo el nombre del Conde de Teba. Otro caso curioso fue el de Salinas de Leniz, que ahora se llama Leintz-Gatzaga en Guipúzcoa.

Pero surgía un problema que daba vida a varios conflictos: ¿Cómo se decidía cuál de las dos ciudades homónimas tenía que cambiar de nombre? Según la reforma, había que dejar el nombre de las poblaciones que contaban con mayor categoría administrativa, como capitales de provincia o ciudades más grandes. Y a la contraparte, al municipio que tenía menos población se le cambiaba el nombre. Eso sí, siempre intentando que no fuera un capricho de nadie. Es decir, teniendo en cuenta "la tradición, el uso o los afectos de cada localidad y los antecedentes históricos".

Eso se solucionaba muchas veces añadiendo nombres de ríos, montañas o áreas colindantes, así como el apellido si se trataba de un nombre propio,  como se cuenta en este reportaje de ABC. Por ejemplo. Roquetas pasó a ser "Roquetas del Mar". Buitrago añadió su apellido "del Lozoya" y San Fernando incluyó "de Henares".

Buitrago Del Lozoya.
Buitrago Del Lozoya.

Pese a la reforma, en España sigue habiendo algunos municipios repetidos. Hasta 34 se han contabilizado hoy en día. En Aragón, por ejemplo, la misma denominación sigue produciendo confusiones sorprendentes. Lo contaba el alcalde de Alberite, Alberto Lete, en este artículo del Heraldo. "En el correo, antes era muy habitual. Nos han llegado cartas al Ayuntamiento que hemos tenido que devolver", explicaba Lete refiriéndose al Alberite de La Rioja.

Zaragoza sigue teniendo muchos casos de homonimia: Alagón, Alcalá, Alhama, La Almunia o Aranda, por poner algunos ejemplos. Y claro, según un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid conducido por expertos como Antonio Vázquez Hoehne y Ayar Rodríguez de Castro, es necesario una nueva reforma de los nombres geográficos. Y más aún cuando hay pueblos que se repiten incluso tres veces en el territorio español. Arrieta, Fresnedo, Riaño o Villaverde, lo sentimos, pero solo puede quedar uno.

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