Publicidad

Para los científicos hay algo más interesante en la Luna que las piedras: los excrementos de astronautas

Para los científicos hay algo más interesante en la Luna que las piedras: los excrementos de astronautas
24 comentarios

Publicidad

Publicidad

El próximo 20 de julio se cumplirán 50 años de la llegada a la Luna. En este tiempo hemos enviado seis expediciones para 18 afortunados viajeros y 12 hombres que han conseguido pisar la superficie selenita entre 22 y 72 horas. Nos hemos traído 382 kilos de masa lunar. A cambio, hemos dejado aproximadamente 96 bolsas de basura llenas de residuos alimenticios, vómito, pis y caca.

La basura lunar: aunque no es ninguna novedad que tiramos desperdicios al espacio, el caso de las bolsas y pañales llenas de excrementos de la Luna (conocidas como Jettison Bag) son particulares. Los exploradores no tenían más remedio que dejarlo, o eso alegan, ya que el peso de las naves está racionalizado al milímetro y, dado que tenían que traer peso extra en forma de material extraterrestre, algo había que dejar por allí. Tampoco les preocupaba ya que suponían que las duras condiciones atmosféricas de la Luna terminarían por desintegrar los deshechos.

La excitante basura lunar: la administración de Trump ha informado que la NASA volverá a enviar a la Luna un equipo humano antes de 2024, y este anuncio da alas a una vía de investigación espacial no tan conocida, los científicos que analizan qué habrá sido de los excrementos que dejamos allí. La composición de un excremento humano húmedo se comprende en un 50% de bacterias y más de 1.000 especies distintas. Es por eso que, sin quererlo, los intestinos de los astronautas han dado inicio a un excepcional experimento.

¿Qué puede decirnos nuestra caca espacial? Primero, si la vida puede abrirse paso en condiciones tan extremas como la Luna, sin campo magnético o atmósfera como la que tiene la Tierra, aunque es algo poco probable. Segundo, cuánto tiempo tardan nuestras bacterias en morir en esos ambientes, una información importantísima para el futuro de la exploración. Tercero, cuál es el potencial humano para contaminar cuerpos celestes. Cuarto, qué efectos erosionantes ha provocado el clima de la Luna en aquellas bolsas… 

El resumen es que, independientemente de lo que haya ocurrido, los astrobiólogos consideran que esas bolsas de excrementos son de lo más valioso a nivel científico ahora mismo en la superficie lunar.

Estudiar estos restos para fabricar muchos más: otro motivo por el que la caca se va a convertir en un debate ineludible para el futuro espacial: la NASA ha ganado últimamente un impulso presupuestario para cotejar una posible estación de enlace, la Plataforma Orbital Lunar Gateway, para ayudar a los exploradores humanos que vayan a Marte. Eso quiere decir que habría gente que tendría que vivir más a largo plazo alrededor de la Luna. Esto es, más caca.

Ir a la Luna para traer de vuelta nuestra mierda: parte del problema de un posible viaje de exploración del Apolo 18 sería el de la imagen pública. ¿Qué político querría ser el que envía una nave al espacio para traerla con las cagadas que dejamos en el pasado? ¿Permitiría Trump dar rienda suelta a semejante cebo humorístico, metafórico y poético para sus adversarios sólo por el bien de la ciencia?

Temas

Publicidad

Comentarios cerrados

Publicidad

Publicidad

Inicio
Compartir