La Policía de San Francisco ya puede matar a gente con robots. Y no está claro que sea la mejor solución

La Policía de San Francisco ya puede matar a gente con robots. Y no está claro que sea la mejor solución
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En 2016, la policía de Dallas se vio obligada a improvisar en una situación desesperada cuando un francotirador mató a cinco agentes y comenzó un enfrentamiento con las autoridades que duró más de una hora. Era imposible acercarse al tirador y los oficiales del cuerpo acabaron usando un robot con un brazo extendido para lanzar un explosivo C-4 hacia él y detonándolo para matar al tirador. Era el primer uso letal de la tecnología por parte de la policía y el incidente provocó un debate sobre si se debería permitir que los agentes del orden usaran robots para quitar vidas.

El debate parece estar llegando a su fin. San Francisco acaba de aprobar una ley por la que pueden usar robots para matar legalmente a personas.

Aprobado por mayoría. La Junta de Supervisores de San Francisco votó a favor (8 contra 3) de aprobar una política que permitiría a los oficiales usar robots terrestres para matar. Eso sí, solo "cuando el riesgo de pérdida de vida para miembros del público o oficiales sea inminente y los oficiales no puedan dominar la amenaza después de usar opciones de fuerza alternativas o tácticas de desescalada". Por ejemplo, en situaciones como cuando un tirador o un terrorista amenaza la vida de oficiales o civiles.

En realidad, ese estándar que califica la amenaza de "extremadamente alta", es el mismo que se tiene en cuenta cuando los oficiales humanos sacan su arma para disparar a una persona.

¿Por ejemplo? David Lazar, subjefe del Departamento de Policía de San Francisco, citó como ejemplo al hombre armado que abrió fuego desde su habitación de hotel en Las Vegas en 2017, matando a 60 personas en el tiroteo masivo más mortífero en la historia moderna de EEUU. "Está disparando, la gente está inmovilizada, la policía está inmovilizadaEntonces pensaríamos: 'Está bien, esta es una opción posible'", señalaba.

¿Cómo funciona? La política ya cuenca con una flota de robots terrestres para operaciones de reconocimiento, desactivación de bombas y rescate, incluidos robots de desactivación de bombas con ruedas y brazos extensibles similares al que usaron los oficiales de Dallas en 2016. Todos ellos no tripulados y pilotados a distancia. De momento, el portavoz de la policía, Robert Rueca, explicaba en este artículo del Washington Post que el departamento no planea equiparlos con armas de fuego. Pero dijo que se podrían agregar cargas explosivas a los robots para romper estructuras fortificadas, o que los robots podrían desplegarse para “contactar, incapacitar o desorientar” a un sospechoso.

También afirma que los robots serán operados de forma remota por oficiales con capacitación especializada y sólo con rango de subdirector, asistente del jefe o jefe de policía. Y según él "no son autónomos" ni "preprogramados".

Críticas. Algunos ven en este cambio una solución para darle un respiro a la policía tras varios tiroteos masivos en todo el país. Pero la Oficina del Defensor Público de San Francisco tiene otra opinión muy distinta. Según ellos, es una medida "deshumanizante y militarista" y alegan que sembraría desconfianza dentro de las comunidades y no necesariamente salvaría vidas. "La mayoría de las armas de aplicación de la ley se usan contra personas de color", decía el presidente de la junta, Shamann Walton.

Lo mismo opinaba Hillary Ronen, una supervisora ​​de la ciudad que votó en contra: "Los robots crean una distancia falsa que hace que matar al individuo sea más fácil. No queremos crear esa distancia y esa eliminación del impacto emocional de matar, de quitarle la vida a un individuo". Por su lado, Paul Scharre, vicepresidente del Center for a New American Security, explicaba en este artículo de The New York Times que "usar robots para aplicar fuerza letal es exactamente lo contrario de para lo que deberíamos usar robots. La ventaja de estos es que pueden crear distancia entre la policía y una amenaza potencial, dando a los agentes más tiempo para tomar decisiones sin ponerse en peligro. Precisamente porque un oficial de policía ya no está en riesgo, no hay que usar la fuerza letal".

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