Compartir
Publicidad

Uber ha hecho bajar los accidentes de tráfico en Nueva York. ¿La clave? Puede que los borrachos

Uber ha hecho bajar los accidentes de tráfico en Nueva York. ¿La clave? Puede que los borrachos
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Conocemos bien los problemas de Uber. Sus múltiples dificultades para ajustarse a la legalidad, su golpe crítico a uno de los sectores laborales más importantes de las economías locales, la feroz competitividad que propone y que precariza las condiciones de los empleados a cambio de que el usuario se ahorre un puñado de dólares. Sabemos, incluso, de los escándalos personales de los líderes de la compañía. Pero siete años después de su llegada al mercado también es justo hablar de las influencias positivas (que las tiene) de esta plataforma de transporte individual.

Uber salva vidas: o como mínimo, evita accidentes automovilísticos. Es la teoría de un estudio realizado por la Universidad de Nueva York, ciudad en la que este servicio está implantadísimo. Según sus estadísticas, y comparando la evolución de los siniestros de las grandes ciudades de distintos estados norteamericanos en los mismos períodos de tiempo, la llegada de Uber ha ido de la mano de una bajada de entre el 25 y el 35% de los accidentes de coche relacionados con la conducción bajo los efectos del alcohol.

O 43 accidentes menos al mes, según el paper de Jessica Lynn Peck. Con una media mayor a medida que la aplicación está más implementada entre la población, lo cual tiene sentido. También hizo pruebas de dónde se provocaban menos accidentes y es en aquellos sitios con mayor acceso a Uber, barrios como Queens o Manhattan veían bajar proporcionalmente sus accidentes en mayor medida que el Bronx.

¿Y por qué Uber es la app estrella de los borrachos? Aquí entramos en el terreno de la especulación, pero según los estadounidenses que han comentado en Reddit se puede deber a la diferencia de uso entre un Uber y un taxi. En Nueva York tú no puedes pedir un taxi de los amarillos de cualquier manera. Debes indicar una ubicación que no sea un cruce o una estación de transporte y hay zonas a las afueras del centro por donde los taxistas ni se acercan a recogerte, por su incomodidad para las siguientes carreras, cosa que con Uber no pasa. Es precisamente en esos trayectos de las afueras, en carreteras semi vacías, donde más conductores bebidos se la jugaban por no esperar horas a un taxi.

El servicio personalizado: ha sido siempre la gran baza de Uber. El sector del taxi ha sido siempre un monopolio poco simpático para el consumidor. El cambio de modelo y la llegada de la competitividad ha perjudicado al trabajador (las licencias de NY costaban 600.000 dólares hace diez años, en 2017 han bajado a 241.000), pero ha traído novedosas ventajas que de otra forma, en un mercado anquilosado, no se hubieran tenido que inventar y nunca hubiesen llegado al consumidor. Puede que a muchos les parezca ridículo esgrimir la superioridad de Uber por poder cargar el móvil en sus vehículos, pero poder ir más cómodamente a tu casa si estás borracho y evitar accidentes no es algo desdeñable.

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio