La última comidilla de los fanáticos de las criptomonedas son las carreras de caballos. Caballos digitales, claro

La última comidilla de los fanáticos de las criptomonedas son las carreras de caballos. Caballos digitales, claro
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En el "mundo real", las carreras de caballos son un deporte exclusivo. Requiere acceso a un establo, tiempo y esfuerzo para entrenar a uno de estos animales y, lo más importante, considerables recursos económicos. Pero en el mundo digital, muchas veces, la vida se simplifica. How Deep is Your Love es un ejemplo de ello. Este animal no come ni duerme, y no se le puede montar ni darle palmaditas. Se trata de un caballo de carreras digital, el último de una serie de extrañas locuras virtuales que parecen blandir el potencial de riqueza para el hombre común.

Sí. Las carreras de caballos digitales se han convertido en la última comidilla de los fanáticos de las criptomonedas. ¿Qué puede salir mal?

ZED RUN. Es la plataforma donde tiene lugar todo. Se describe a sí misma como "un juego de carreras de caballos digital (y justo) basado en tecnología blockchain". En esta extraña utopía es posible intercambiar caballos, competir con ellos para ganar premios en metálico y criarlos para crear otros nuevos. Pese a que el juego está despegando, ya hay más de 15.000 propietarios de establos, y algunos caballos se venden por 125.000 euros. Y sí, el dúo cómico Hamish y Andy, el rapero Ja Rule y el boxeador Mike Tyson se encuentran entre los que tienen un establo.

¿Cómo funciona? En Zed Run se llevan a cabo varios eventos de este tipo cada hora, los siete días de la semana. Los propietarios pagan tarifas de entrada modestas, generalmente entre 2 y 15 euros, para lanzar sus corceles contra otros por un goloso premio. La carrera, que tiene lugar en una pista de carreras oscura y futurista en algún lugar del metaverso, se desarrolla en diferentes etapas para todos los que quieran animarse a mirar. Los caballos son en realidad NFT, o "Tokens no Fungibles", lo que significa que existen solo como activos digitales.

Pero, a diferencia de la gran mayoría de NFT —GIFs, imágenes y videos— que se pueden guardar como objetos de colección o vender con fines de lucro, cada caballo digital constituye lo que los creadores llaman un "NFT respirable". ¿Qué es eso? “Aquel que tiene su propio ADN único", explicaba el director de Virtually Human, el estudio que creó Zed Run. “Puede reproducirse, tiene un linaje, tiene vida propia. Corre, tiene genes que transmite y vive en un algoritmo, por lo que no hay dos caballos iguales".

Todo un mercado en marcha. Los usuarios, la mayoría de ellos entusiastas de las criptomonedas, se han lanzado como locos a adquirir caballos digitales. Algunos de ellos han obtenido sumas más altas que lo que valen los corceles vivos. Un jugador vendió un establo lleno de caballos digitales por 250.000 euros. Hasta ahora, se han vendido más de 11.000 caballos digitales en la plataforma. Lo que promociona la empresa es el hecho de que los NFT los compras y las vendes, y así es como ganas dinero. Con Zed, puedes ganar dinero con tu NFT compitiendo o reproduciendo.

Y luego está la compra de caballos. Todo un viaje multicolor. Hay mucho más que considerar al comprar tu primer caballo digital que al comprar tu primera casa. ¿Puedes permitirte la exclusiva raza Nakamoto o simplemente el Buterin corriente? Y en cuanto al color, ¿te decantas por Celestial Blue? ¿O quizás un bonito tono de Atomic Tangerine?

Preparados, listos… Cada carrera tiene un límite de 12 caballos, cuyas alineaciones se basan en las cualidades y el desempeño pasado de cada uno. El sitio utiliza un algoritmo que ejecuta 10.000 resultados aleatorios y elige uno como condición de la carrera. Hay personas que se están convirtiendo en mini influencers en este ecosistema. Yair Altmark, un capitalista de riesgo en Nueva York se ha gastado más de 300.000 euros en caballos digitales. Y este mundillo está creciendo cada vez más en las plataformas de Twitch o Discord, donde se emiten muchas de las carreras.

El impacto real. Si bien es cierto que, al no tratarse de animales físicos, no se genera maltrato alguno, la huella de carbono de las NFT también es motivo de grave preocupación. Para comprar un caballo a veces hay que realizar una serie de transacciones impresionantemente seguras, pero que consumen mucha energía en la cadena de bloques Ethereum. Multiplica eso por las decenas de miles de caballos que están actualmente en ZED RUN.

A futuro. Los fanáticos de este mundillo a menudo hablan sobre el “metaverso”, un espacio compartido donde se encuentran la realidad física y virtual. "Mi opinión es que Zed Run será el primer deporte digital del metaverso", señalaba Austin Greenfeld, un inversor de esta tecnología, en este reportaje de The New York Times. “La gente va a apoyarlo. Hay caballos que ya son famosos en el ecosistema. Es global, no hay barreras idiomáticas y funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Se necesita lo mejor de las criptomonedas, las NFT, los deportes electrónicos y la transmisión".

Si observamos las últimas cifras, las NFT han caído durante los últimos meses. Incluso si este sistema ya no estuviera de moda, todo lo que está ocurriendo sigue siendo un collage de lo que le gusta a la gente (tecnología, criptomonedas, Internet) con algo puramente tradicional. Esta frase de un usuario lo resume todo: "Nunca antes hubiera visto una carrera de caballos real en YouTube, pero ahora he visto cinco por la idea de familiarizarme con el funcionamiento de esta tecnología”.

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