Burger King acaba de descubrir dónde está el límite del humor en España: en la religión

Burger King acaba de descubrir dónde está el límite del humor en España: en la religión
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¿Falta de respeto a las comunidades religiosas o ingeniosidad al servicio del marketing? Si hay algo que sabemos hacer bien en España es ofendernos por casi todo. En Magnet hemos contado a lo largo de varios artículos y durante varios años cómo el humor más insurgente ha sido sepultado en casi todos los sectores y medios por los mismos detractores que hoy castigan la última campaña publicitaria de Burger King.

La polémica. "Tomad y comed todos de él. Que no lleva carne": no es otra cosa que el mensaje que reza uno de los carteles de la campaña publicitaria de la cadena de comida rápida, anunciando la hamburguesa vegetariana Big King Vegetal. Carteles que, por supuesto, han terminado retirando tras despertar una gran polémica en redes sociales durante este fin de semana en plena Semana Santa.

Otro cartel rezaba "Carne de mi carne", pero con la palabra 'carne' tachada y sustituida por 'vegetal'. ¿El resultado? El esperado. Horas después ya circulaba en Twitter el hashtag '#BoicotBurgerKing'.

Las críticas. La comunidad cristiana ha recibido esta campaña como una falta de respeto. "¿Se tienen que burlar de todo? ¿Todo vale con tal de vender?" o "No se puede permitir una ofensa como esta, contra el Cristianismo", escribían varios usuarios. "Sólo paso por aquí para deciros que, debido a vuestra campaña ofensiva contra el cristianismo, aconsejo a mis 35.000 seguidores que no vuelvan a ir nunca a un establecimiento vuestro. A ver si así aprendemos a respetar”, espetaba otro.

Por otro lado, algunos usuarios aplaudían el anuncio y su ingeniosidad: "Felicidades a los autores de la campaña, han conseguido estar en todas partes y casi gratis" o "Mis dieces al director de marketing".

La respuesta de Burger King. El domingo, la compañía nacida en Florida en 1953, difundía en Twitter un mensaje pidiendo disculpas y anunciando la retirada de la campaña. "Pedimos disculpas a todos aquellos que se hayan sentido ofendidos por nuestra campaña dirigida a promocionar nuestros productos vegetales en Semana Santa. "Nuestra intención nunca ha sido ofender a nadie y ya ha sido solicitada la retirada inmediata de la campaña", concluye el tuit de la cuenta oficial de la cadena de hamburgueserías", decía el mensaje.

"Con Mahoma no se atreven". La compañía ha hecho gala de su creatividad y humor negro a la hora de realizar multitud de campañas de publicidad a lo largo de los años. Desde el mítico "La Carne es débil" a "Belleza real, sabor real". Muchos usuarios confrontaban y retaban al Rey de las hamburguesas a hacer la misma broma con Mahoma o el Islam. “No tiene ninguna gracia. ¿A que no hay huevos para reíros de Mahoma?". Pero lo cierto es que ya lo hicieron en el pasado.

Saben perfectamente lo que hacen. A Burger King les va la marcha desde hace tiempo. Y por eso se meten en jardines a sabiendas del chaparrón que pueda caer. Lo importante es que hablen de ti, aunque sea mal. En el Día Internacional de la Mujer Burger King lanzó un tuit que le provocó una importante crisis de marca. Fue claramente una mala idea y la marca lo borró horas después y se disculpó por ello. La razón principal es que encaja con su estrategia de comunicación.

¿Qué estrategia? La de desarrollar una personalidad de marca opuesta: desafiante, irreverente, atrevida. Burger King se ha convertido, en definitiva, en el canon del rebelde con el objetivo de ser diferente. ¿Diferente de quién? De su competidor: McDonald's.

Poner un clavo en el ataúd del humor insurgente. En España hemos vivido un largo historial de denuncias similares, algunas que han llegado incluso a los tribunales. La que se lleva la palma fue la sentencia de los tribunales de Jaén contra un joven que hizo un montaje fotográfico en el que puso su cara en la de un Cristo, hechos que algunos juristas analizaron como maneras de amenazar la libertad de expresión, ya que, aunque en la mayoría de los casos las denuncias terminan siendo denegadas, se crea un clima de hostilidad discursiva hacia ciertas ideas.

Ni coño insumiso. Tres activistas feministas fueron juzgadas por lo Penal por una manifestación ‘performance’ denominada ‘El coño insumiso’ que llevaron a cabo durante la celebración del 1 de mayo de 2014 portando en andas una vagina de látex de grandes dimensiones, denominada "Procesión de la Archicofradía del Santísimo Coño Insumiso". Lo que pretendía ser un “aquelarre feminista” y de protesta festiva acabó, sin embargo, convertido en una causa judicial, a raíz de la denuncia presentada por la Asociación Española de Abogados Cristianos, que lo consideró un ataque a los símbolos de la religión católica.

En el ámbito de los monologuistas. La misma Asociación Española de Abogados Cristianos, que tiene como objetivo defender "en el ámbito jurídico los valores inspirados en el cristianismo", ha conseguido que se abriesen diligencias contra Willy Toledo por decir "Yo me cago en Dios y me sobra mierda para cagarme en el dogma de la santidad y virginidad de la Virgen María". También les admitieron la denuncia contra el humorista Carlos Santiago, que en un pregón habló de “los huevos del Apóstol” e hizo sugerencias sobre felaciones de la virgen del Pilar al santo. También se presentaron contra el cómico italiano Leo Bassi en el que se criticaba a el Papa y se denunciaban los abusos sexuales de la Iglesia.

Junto a ellos, la asociación franquista Amigos del Valle de los Caídos fue contra el cómico Dani Mateo y el showman Wyoming por decir "Franco quería que esa cruz se viera de lejos, normal porque quien va a querer ver esa mierda de cerca", declaraciones por las que también se admitió la querella interpuesta por ofensa al sentimiento religioso. Y más conocida fue la acción del Centro Jurídico Tomás Moro cuando denunciaron a Javier Krahe y Javier Seseña por el vídeo sobre “Cómo cocinar un Cristo”.

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