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Esta procesión bailando a Raphael es la mejor prueba de que en España no nos tomamos nada en serio

Esta procesión bailando a Raphael es la mejor prueba de que en España no nos tomamos nada en serio
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Si España ha pasado a ser uno de los países más religiosos de Europa a ser uno de los menos, es lógico que las festividades religiosas hayan adoptado un carácter más profano y social. Quizá no en misa, pero el fenómeno se aprecia de forma clara en torno a las fiestas populares (siempre de carácter y origen religioso) y en las procesiones. Y para muestra, esta procesión bailando a Raphael en pleno desfile.

El vídeo es una joya: un grupo de costaleros transporta a la figura de madera de Jesucristo de un lado para otro siguiendo los compases de 'Mi gran noche', el éxito de Raphael resucitado por las nuevas generaciones. No hay ningún tipo de ceremonia litúrgica, nada de sacrosanta tradición en el bailoteo, al contrario, todo rezuma una extraña modernidad impropia de algo tan clásico y atávico como una procesión.

Pero el asunto torna en puro surrealismo cuando se pasa de Raphael a Enrique Iglesias.

El lugar de tanta gloria responde al nombre de Benaocaz, en la provincia de Cádiz, Andalucía, y la festividad se celebra en honor a San San Blas. Pero aquí, el santo no se viste de profunda trascendencia ni adopta la tradicional liturgia sobria y casi tétrica de la mayor parte de procesiones españolas, sino de pura fiesta y club nocturno. Es la prueba definitiva de que en España no nos tomamos nada en serio.

Pero también de que los usos y costumbres religiosas se han relajado poco a poco. Si en España la identidad nacional va cada vez menos ligada a la religiosa, cosa hasta cierto punto excepcional en comparación al resto de países de nuestro entorno, las festividades litúrgicas han pervivido sólo como forma de socialización y no tanto como muestra de la devoción católica de sus gentes. Si las procesiones son antes fiestas donde se celebra a la comunidad y no a Dios, lo lógico es optar por 'Mi gran noche' de Raphael.

Ha llegado San Verbeno. Y puede que siempre estuviera aquí, aunque no nos diéramos cuenta.

Una versión anterior de este artículo identificaba erróneamente la localidad como Cazorla, en Jaén, y el santo como Isicio.

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