La Gen Z se ha obsesionado con una tecnología que creíamos enterrada para siempre: los teléfonos concha

La Gen Z se ha obsesionado con una tecnología que creíamos enterrada para siempre: los teléfonos concha
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"Soy del team flip phone". No lo decía cualquiera, no. Lo tuiteaba estos días Camila Cabello, la cantante que se ha contagiado de una moda nostálgica, virual y sorprendente: la de volver a los viejos teléfonos de concha (flip phones). Los motivos son dispares... y ya veremos si duraderos.

Vuelven los plegables de antes. Las pantallas plegables nos han devuelto aquel concepto del teléfono concha modernizado y convertido en móvil de gama alta, pero esto es otra cosa. La "Gen-Z" está obsesionada no con esos modelos de última generación, sino con los antiguos teléfonos de concha que, ojo, siguen vendiéndose en ese formato básico y muy barato.

De los abuelos a los nietos. Los móviles sencillos ("feature phones") y los de concha con el mismo formato que tenían a principios de los 2000 siguen vendiéndose de forma muy decente, pero lo hacen con un público objetivo muy distinto: la gente mayor, que evita así complicaciones de productos más modernos. A los nietos de esa generación parece atraerles ahora este tipo de dispositivos, y lo hace por varias razones.

Desconexión (parcial). Además de Camila Cabello, otras actrices como Dove Cameron también admitieron usar un teléfono de concha básico. La razón en su caso era huir un poco de las redes sociales, algo que puede llegar a generar estrés, ansiedad y depresión. El móvil de concha se convierte así en una forma de "desconectar".

Las imágenes cutres molan. Estos teléfonos son mucho más limitados que los smartphones convencionales, y eso se nota también en sus cámaras de fotos, que sacan fotos con mucho grano y que a menudo son borrosas. Sammy Palazzolo. universitaria y tiktoker, explicaba que para ella eso "capta perfectamente el ambiente de salir en la universidad". De hecho, comenta entusiasmada, "las fotos de este dispositivo son fuego", refiriéndose a ese particular acabado.

Móviles para no estar disponible para todos. Al menos, en ciertos escenarios, explicaba Palazzolo, que argumentaba que cuando sales con un teléfono de concha básico tus amigos "están ahí, en el presente". Además con ellos evitas publicar en redes sociales de forma accidental o cuando has bebido, y facilitan no estar tan pendiente de otros, sobre todo en redes sociales.

Smartphone en casa, móvil de concha básico cuando sales. Estos usuarios conservan sus móviles modernos y los usan en casa, pero cuando salen dejan esos dispositivos allí y cogen los teléfonos de concha básico. "En las fiestas la gente dirá: 'Madre mía, ¿eso es un teléfono plegable?", comentaba Palazzolo. "Hablaremos con gente nueva, conoceremos a gente, y a todo el mundo le encanta...". El vídeo que esta usuaria publicó en TikTok recomendando los teléfonos de concha ya tienen 14,2 millones de reproducciones y 3,3 millones de "likes".

Ser cool es usar tecnología vintage. La nostalgia es un poderoso aliado para vender tecnología. Aplicaciones como Hipstamatic o Dazz Cam recrean el aspecto de las viejas fotos sacadas con cámaras analógicas, y el mercado de cámaras desechables está en pleno auge: se espera que llegue a tener ingresos de 1.230 millones de dólares en 2030. Nokia lleva tiempo aprovechando ese tirón para adaptar sus viejos móviles a los nuevos tiempos, y ese componente nostálgico es un poderoso combustible para las ventas de consolas retro en versión mini.

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