I’m Not a Cat, o cómo un abogado que no sabía manejar filtros nos dio la llamada de Zoom perfecta

I’m Not a Cat, o cómo un abogado que no sabía manejar filtros nos dio la llamada de Zoom perfecta
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Dos segundos de videollamada y el juez Roy B. Ferguson, de la Corte 394 del Distrito Judicial en Texas, se tiene que poner las gafas y acercarse a la pantalla para comprobar que no le engañan sus ojos. Sí, en esta vista previa civil rutinaria ha entrado un gato. Vale, no es un gato, es una persona con un filtro facial de gato. “Señor Ponton, creo que tiene un filtro activado en la configuración de video”. El mínimo mira a la esquina de la pantalla y, con ese sencillo gesto, da vida a la mejor pieza cómica viral de lo que llevamos de 2021.

Judge Ferguson, consciente de su rol histórico, es el que dio en Twitter la pista a sus seguidores de dónde buscar el clip que estaba convenientemente subido a YouTube. Con la idea, eso sí, de que todos conozcan que estas situaciones no deberían ser usadas para burlarse de los profesionales de la justicia, sino para recordar los desahogos cómicos que a veces se producen por culpa de una dedicación incansable incluso en los tiempos más difíciles.

Duró menos de un minuto, pero ni un guionista de Parks and Recreation hubiese sido capaz de hacer un mejor sketch, con un timing cómico perfecto, de los avatares del trabajo público pandémico. “Augggh”, se lamenta el gatito, con una voz de doblaje de un señor mayor con un timbre lastimero. El gatito pone un mohín. “¿Puede oírme, juez?”. H. Gibbs Bauer, el otro abogado y testigo de parte, se recoloca en su asiento y atusa su corbata (quién sabe cómo o dónde acabará todo esto). "No sé cómo quitarlo”, dice el primo de Paddington, “tengo a mi asistente aquí y lo está intentando. Estoy listo para seguir con la vista”. Acuciado por una repentina angustia sartriana, apostilla de manera definitiva: “Estoy aquí conectado pero no… No soy un gato”. 43.000 retuiteados en poco más de doce horas, sabe Dios cuántas reproducciones habrá generado cada persona.

En un fenómeno muy similar al que ocurrió años atrás con el famoso padre de la BBC, Rod Portón confirma que han intentado contactar con él cientos de reporteros de todo el planeta en las últimas horas. “Si puedo hacer que la gente se ría un rato en estos tiempos difíciles por los que estamos pasando, me alegra dejar que lo hagan a mis expensas”, dijo en una entrevista telefónica con The New York Times. La audiencia 394 pudo reconducirse segundos después de lo que vimos sin mayores contratiempos, como llevan haciendo los jueces texanos y los del mundo entero desde hace ya casi un año.

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