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Casi todos los alimentos que se venden con fama de ser "sanos" son tan insalubres como los demás

Casi todos los alimentos que se venden con fama de ser "sanos" son tan insalubres como los demás
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La industria tenía un serio problema y lo sabía: si tenía que retirar toda la grasa incorporada a sus alimentos, tal y como rezaba la nueva legislación impuesta por el Congreso estadounidense a principios de los ochenta, la mayor parte de sus alimentos no sabrían a nada. Tenían que solucionarlo de algún modo o se arriesgaban a un futuro incierto donde la estabilidad del mercado podría llevarse su negocio por delante.

¿Solución? Hacer de tu debilidad tu fortaleza. No sólo aceptaron la retirada de la grasa, sino que la interpretaron a su favor: bienvenido al mundo del 0% materia grasa.

A cambio, eso sí, la industria alimenticia tuvo que añadir algo para suplir tanto las calorías como el sabor de sus nuevos alimentos, a priori más saludables, menos perjudiciales para tu cuerpo gracias a la ausencia de grasa: el azúcar. Desde entonces, encontrar productos bio, para adelgazar, con el expreso propósito de ser sanos es sencillo. Lo que ninguno de ellos cuenta a primera vista, sin embargo, es su dependencia del azúcar.

Todo esto y mucho más lo sabemos ahora, tres décadas después, gracias a investigaciones de la prensa estadounidense y a nuevos estudios científicos (aquellos que decían que la grasa era perjudicial y que por tanto era preferible al azúcar, por cierto, fueron pagados por los propios grupos de interés de las grandes empresas alimenticias). Pero no lo sabemos del todo: todo producto con una etiqueta blanca, 0% materia grasa, bio o light siempre es más atractivo al ojo si estás preocupado por tu salud.

Lo explicamos en este vídeo:

Lo que no significa que sean ciertos. Como vimos en su momento, sólo un mero repaso a una veintena de productos clásicos de la sección "sana" del supermercado pueden ser desmontados a nada que nos fijemos en su etiqueta.

Por ejemplo: el yogur bio. En general, hay un problema con los yogures de carácter industrial, y es que son demasiado dulces. El sabor natural del yogur es de carácter agrio, pero no es tan amable al paladar como para resultar un éxito instantáneo a cualquier boca infantil o adulta. De ahí la enorme proliferación de yougres bio o 0% materia grasa... repletos de sabores e incluso añadidos de todo tipo, como frutos secos o fresas. ¿Su azúcar? Disparado. ¿Los problemas de salud del azúcar? Muy numerosos.

Lo vimos hace poco también con los zumos y los azúcares libres: aunque un zumo "100% natural" y sin azúcares añadidos sólo incluya naranjas o pomelos exprimidos, el resultado siempre será un número amplio de azúcares libres, naturales pero sin el componente de fibra que hace a las piezas de fruta tan saludables, un chute de azúcar inmediato. Y similar al de un producto procesado con azúcar artificial.

En el fondo, el empaquetado y el mensaje de un producto puede decir poco sobre su contenido real. Lo vimos, por ejemplo, con el ejercicio de "empaquetados honestos" de diversos productos que contenían poca proporción del su ingrediente principal, y de su reclamo visual preferido. Con los productos light o "saludables" sucede algo parecido, sólo que no solemos verlo. Con este vídeo, sin embargo, queda más claro.

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