Cómo China se ha convertido en el mayor socio comercial del planeta, en un gráfico

Cómo China se ha convertido en el mayor socio comercial del planeta, en un gráfico
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Hace tan solo tres años, el comercio representaba ya el 59% del PIB mundial, casi 1,5 veces más que en 1980. Durante este período, el comercio internacional se ha transformado significativamente, no solo en términos de volumen y composición, sino también en términos de los países en los que el resto del mundo se apoya para sus relaciones comerciales más importantes. Ahora, se está produciendo un cambio crítico en el panorama, y ​​puede que te sorprenda saber que China ya ha usurpado a EEUU el puesto como el socio comercial más dominante del mundo.

En realidad, China ha sido el mayor exportador de bienes del mundo desde 2009. Las estimaciones oficiales sugieren que las exportaciones totales del país ascendieron a 2.500 billones de euros en 2019. En 2013, China se convirtió en la nación comercial más grande del mundo. Pero esto no siempre fue así. Estados Unidos ocupó anteriormente esa posición.

De hecho, el título del mayor exportador de bienes del mundo ha cambiado varias veces en el pasado y probablemente volverá a cambiar. En el siglo XIX, Gran Bretaña era conocida como el "taller del mundo" y gobernaba un imperio global basado en el comercio. Más tarde, Francia y Alemania también representaron importantes posiciones. Para el siglo XXI, China se convirtió en "la fábrica del mundo". Sin embargo, la Ruta de la Seda y el tamaño de la economía de China sugieren que a menudo fue el mayor exportador de bienes en los siglos anteriores.

Con el tiempo, el dominio de China ha crecido dramáticamente. Por eso no es de extrañar que China y los EEUU tengan una relación comercial contenciosa, ya que ambas naciones luchan por el primer puesto. El usuario de Twitter Anders Sundell ha creado diferentes gráficos, usando datos del Fondo Monetario Internacional, que muestran la evolución de las relaciones comerciales (exportaciones e importaciones) entre países desde 1960 hasta la actualidad. Si os fijáis, China domina ahora, pero el panorama era muy diferente hace solo una década.

Evolución relaciones comerciales 2020.
Evolución relaciones comerciales 2010.
En 2010, Estados Unidos tenía la mayor cantidad de socios, a pesar de que China lo igualaba relativamente bien.
Evolución relaciones comerciales 2000.
Es sorprendente lo diferente que se ve el 2000 en comparación con el 2020. China está al nivel de Japón y Australia, y el bloque europeo parece más multipolar.
Evolución relaciones comerciales 1990.
En 1990, Francia y Alemania estaban igualadas. Aquí también podemos ver un pequeño bloque británico: crecerá a medida que retrocedamos.
Evolución relaciones comerciales 1980.
1980: El bloque europeo está dominado por tres iguales: el Reino Unido, Alemania y Francia.
Evolución relaciones comerciales 1970.
1970: el Reino Unido es un competidor global en un nivel que no se ve hoy.
Evolución relaciones comerciales 1960.
1960: Reino Unido solo superado por EE. UU.

Los resultados son claros: antes de 2000, EEUU estaba a la cabeza del comercio mundial, ya que más del 80% de los países comerciaban con él más que con China. Para 2018, ese número se había reducido drásticamente a solo el 30%, ya que China ocupó rápidamente la primera posición en 128 de 190 países. Los investigadores señalan la entrada de China en 2001 en la Organización Mundial del Comercio como un importante punto de inflexión en las relaciones comerciales internacionales.

El cambio que siguió se demuestra claramente en la visualización anterior: entre 2005 y 2010, varios países se inclinaron hacia la influencia china, especialmente en África y Asia.

La evolución comercial de China: cuándo, cómo y por qué

El crecimiento de China hasta convertirse en un gigante del comercio mundial fue excepcionalmente rápido. Durante varios siglos, el gobierno chino siguió políticas aislacionistas. Este aislamiento continuó bajo la presidencia de Mao Zedong, pero después de su muerte en 1976, hubo un nuevo enfoque en el comercio y la inversión extranjera. El crecimiento económico de China ha sido generalmente alto desde entonces.

Deng Xiaoping inició la apertura económica de China al mundo a fines de la década de 1970. El papel de las empresas estatales declinó a medida que China siguió el "camino capitalista". Entre 1983 y 2013, China promedió un crecimiento económico anual de alrededor del 10% anual. Siguió una estrategia de crecimiento impulsada por las exportaciones.

Las zonas económicas especiales (SEZ) en China desempeñaron un papel importante en el auge económico del país y el crecimiento de las exportaciones. Dentro de las ZEE, como Shenzhen, China ofreció incentivos fiscales a los inversores extranjeros. Estos incentivos incluían la posibilidad de importar equipos y tecnología libres de impuestos.

Xi Jinping intentó mantener alto el crecimiento anual de China mediante el aumento de la deuda, pero se enfrentó a varios desafíos. En primer lugar, el aumento del proteccionismo en EEUU y el superávit comercial persistentemente de China con EEUU provocaron una guerra comercial.

Desde 2018, ambas partes han enfrentado una relación tensa, imponiendo aranceles importantes a los bienes industriales y de consumo, y las represalias están alcanzando alturas cada vez mayores. China tenía una gran cantidad de industrias dominantes que creaban productos y materiales para la exportación. Los bienes más destacados: electrónicos de consumo, tecnologías de procesamiento de datos, prendas de vestir, otros textiles, equipos ópticos y equipos médicos.

China también tenía importantes relaciones comerciales con la Unión Europea, que se convirtió en el mayor socio comercial del país asiático a principios del siglo XXI. Sí, China parece tener un dedo en cada pastel. La nación está financiando ahora una ráfaga de megaproyectos en Asia y África, pero una iniciativa más amplia se destaca por encima del resto. La iniciativa "One Belt, One Road" (OBOR), prevista para completarse en 2049. Solo en 2019, las empresas chinas firmaron contratos por valor de hasta 128.000 millones de dólares para iniciar proyectos de infraestructura chinos a gran escala en varios países.

Si bien la construcción de nuevas carreteras y puertos en el extranjero es beneficiosa para los financieros chinos, OBOR también se trata de crear nuevos mercados y rutas comerciales para productos chinos en Asia. Y está claro que la nueva red de infraestructura ya está transformando el comercio mundial, posiblemente consolidando la posición de China como el principal socio comercial del mundo en los próximos años.

Gráficos: Anders Sundell (@sundellviz)

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