Corea es la nueva hegemonía cultural: los estudiantes de coreano en Duolingo crecen hasta un 76%

Corea es la nueva hegemonía cultural: los estudiantes de coreano en Duolingo crecen hasta un 76%
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Dos pilares han sostenido la hegemonía estadounidense durante más de medio siglo: su ejército, el más poderoso del planeta; y su industria cinematográfica, la más popular. Su dominio siempre se ha manifestado en el ascenso del inglés a lingua franca, aquella que aprendemos para ascender laboralmente y que utilizamos cuando hablamos con personas de otros puntos del globo. Nada exclama "hegemonía" como hacer de tu idioma un activo económico o cultural.

Pues bien. Partiendo de esta premisa, era cuestión de tiempo que Corea del Sur comenzara a exportar el coreano al resto del mundo. Lo cuenta Reuters: los estudiantes de coreano en Reino Unido y Estados Unidos han aumentado un 76% y un 40% desde la emisión de El Juego del Calamar en Netflix. Los datos provienen de Duolingo, la mayor plataforma de aprendizaje de idiomas en red. El número de usuarios activos en coreano ronda ya los 8.000.000. Sólo el hindú crece a mayor velocidad.

Al alza. Otros datos subrayan el creciente interés del público occidental en Corea. El Instituto King Sejong, el equivalente a nuestro Instituto Cervantes, contaba el año pasado a 76.000 alumnos en 82 países distintos. Una década atrás apenas sumaba 740 estudiantes en apenas tres países. Academias virtuales como TalkToMeInKorean ya registran más de un millón de usuarios. La ascendencia del coreano es tan insoslayable que hasta el Diccionario Oxford se ha visto obligado a introducir préstamos y extranjerismos coreanos en su última actualización.

Las causas. El fenómeno es singular. Corea del Sur tiene 50 millones de habitantes. No es una gran potencia demográfica o cultural. Hasta hace poco. Un responsable directo del interés en el coreano es Netflix: el Juego del Calamar ha sumado 111 millones de visionados durante las últimas dos semanas, un récord según los datos de la propia plataforma. Netflix se ha acostumbrado a popularizar series locales en todo el mundo. España bien lo sabe gracias a La Casa de Papel o Élite.

El listado. Pero hay más, claro. Parásitos se había convertido en un fenómeno de masas mucho antes de que la Academia de los Oscar le entregara el galardón a la mejor película. Minari se ha contado entre las películas mejor valoradas por la crítica de este año. Y por supuesto, BTS y la eclosión internacional del K-Pop han colocado a Corea en el centro de la cultura popular. Su proyección es tal han reventado los récord de visionado en YouTube, cotizan en bolsa y facturan unos €4.000 millones anuales. Tanto que han reventado las listas... Estadounidenses.

Todo esto cantando e interpretando en coreano.

A seguir trabajando. Para el gobierno coreano todo esto son grandes noticias. El país no es una potencia geopolítica, pero ahora ejerce un "poder suave" similar al que Estados Unidos ha irradiado durante décadas en el resto del mundo (aunque incomparable en escala). Hay quien sugiere incluso que el gran éxito del entretenimiento coreano puede ser trazado a una política de estado destinada a realzar la imagen de Corea en el mundo. Una imagen útil si pensamos en las muchas peleas geoestratégicas que afronta el país en Asia Oriental.

De ser así, el éxito es innegable. Hasta el punto de que el coreano es hoy la lengua más hot de las academias.

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