España quiere ganar la carrera por los "nómadas digitales". Así que ya prepara un visado específico

España quiere ganar la carrera por los "nómadas digitales". Así que ya prepara un visado específico
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La pandemia impulsó el teletrabajo a niveles que nunca habíamos visto en el mundo laboral. De ahí surgió una figura que hasta entonces a penas conocíamos: el nómada digital. El trabajo en remoto abría un abanico de posibilidades para los trabajadores a la hora de elegir dónde establecerse, ahora desatados de las cadenas de la oficina. Estos teletrabajadores pueden vivir donde sea gracias a Internet, pero tienen que enfrentarse a muchos requisitos para poder normalizar su situación. Y bueno, mejor cerca de la playa que en una ciudad atestada y contaminada, ¿no?

No cabe duda de que España es un destino turístico inigualable. La pregunta ahora reside en si teletrabajar desde España es viable. Lo será: España planea un programa de visas para "nómadas digitales" para atraer a teletrabajadores extranjeros que incluye exenciones fiscales.

Un visado diferente. El Gobierno está desarrollando una nueva visa para nómadas digitales, un permiso de trabajo y residencia que autorizará a las personas a trabajar a distancia para empresas extranjeras y establecerse aquí sin necesidad de un visado de trabajo regular. Enmarcada en la "Ley de Startups", cuyo anteproyecto está a la espera de ser aprobado por el Parlamento, estas nuevas visas se ofrecerán a personas que obtengan al menos el 80% de sus ingresos de empresas extranjeras. Como aún no se ha aprobado, aún quedan detalles por definir, pero se espera que sea válida por un año y renovable hasta cinco en algunos casos.

¿Para quién? Si bien la visa para teletrabajadores de carácter internacional está abierta a todas las nacionalidades, existen ciertos requisitos para poder solicitarla: acreditar que ejercen una actividad laboral o profesional a distancia para empresas radicadas fuera de España; ser un profesional altamente cualificado (graduado o posgraduado universitario, con formación profesional y/o con certificados); tener una experiencia profesional mínima de 3 años.

Además, deben tener un contrato de trabajo o, si son autónomos, demostrar que han estado empleados regularmente por una empresa fuera de España. También probar que ganarán lo suficiente para ser autosuficientes y que tienen una dirección en España. Y también se indica que los postulantes deben demostrar que existe una actividad real y continuada de trabajo durante al menos un año. Aún no está claro si tendrán que someterse a una evaluación de antecedentes penales.

Beneficios fiscales. Tal y como hemos comentado previamente en este artículo de Xataka, uno de los puntos fuertes del visado reside en un régimen tributario específico para que estas personas se sometan al impuesto sobre la renta de no residentes (IRNR). Se trata de una tasa que grava la renta percibida en España por personas físicas y entidades no residentes en nuestro país. Es decir, que no permanezcan en suelo español durante más de 183 días al año. Actualmente, su tipo impositivo para personas con ingresos anuales de hasta 600.000€ es del 24%, pero con la ley, se reducirá hasta el 15% durante un periodo de 4 años.

En los casos de nómadas digitales que ganen más de 600.000€ brutos anuales, el gravamen permanecerá en el 47%. Para tributar de esta manera se rebajarán los requisitos, pasando de 10 a 5 años el periodo máximo para haber sido residente fiscal por última vez en nuestro país. También se ampliará el periodo de disfrute, de 5 años a 10.

La tendencia. En Europa, varios países disponen de leyes similares, que datan incluso de antes de la pandemia, como es el caso de Estonia. Se trataba de una forma de impulsar el sector de las startups y de los emprendedores digitales. Quienes, debido a podían trabajar a distancia, elegían su lugar de residencia física donde la burocracia fuese la mínima y los beneficios fiscales los mejores. En Magnet hemos hablado de las visas pioneras que establecieron Estonia y Croacia para nómadas digitales.

En el primero, el nómada digital debe costearse su propio seguro sanitario pero no cotiza o paga impuestos (IRPF). Eso sí, los solicitantes deben ganar al menos 3500€ al mes. En Croacia, 2300€ al mes. En otros países cambia la cosa: en Islandia 7100€ y en Portugal solo 700€. Se piensa que España fijará una renta mínima mensual de unos 2.000€. Grecia introdujo una ley de nómadas digitales en 2021, que ofrece residencia de uno a tres años con una renta mensual de 3.500€. Algunos países exigen que tengas efectivo en el banco (5.500€ en el caso de la República Checa), además de ingresos.

¿Por qué España? Para nosotros, el objetivo no es otro que atraer y retener talento. Y de esta manera, poder competir a nivel internacional con otros países. Para ellos, factores como el coste de vida barato, el clima de sol y playa, los bajos índices de criminalidad e incluso la velocidad de la banda ancha (se encuentra entre las más rápidas de Europa, con 148 Mbps, casi el doble que la del del Reino Unido de 75 Mbps) son determinantes para elegir instalarse en nuestro país.

Sin embargo, la cosa no es de color de rosa para los residentes de ciudades como Madrid y Barcelona, ya que ​​un claro efecto negativo es que los nómadas elevan los alquileres: las personas que trabajan en remoto para empresas estadounidenses o británicas, por ejemplo, tienen salarios mucho más altos que los locales y pueden permitirse lo que otros no.

Imagen: Unsplash

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