'God Save the Queen', la historia de la canción prohibida por la BBC en 1977 con la que hoy se ríe de un político pro-Brexit

'God Save the Queen', la historia de la canción prohibida por la BBC en 1977 con la que hoy se ríe de un político pro-Brexit
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La BBC es un ecosistema propio dentro del universo periodístico. Eminentemente británica, rigurosa por definición, neutral hasta extremos casi ridículos, tiene, al igual que el sector burgués y acomodado de la sociedad británica, un punto de humor inigualable cuando la ocasión lo requiere.

Sucedió este fin de semana cuando el brillante programa político Newsnight decidió gastar una broma a un parlamentario conservador en su despedida. Durante la semana anterior, Andrew Rosindell había solicitado en la Cámara de los Comunes que la BBC pinchara el himno nacional británico, el 'God Save the Queen', al cierre de la programación de cada día. En plena marea de sentimiento nacionalista tras el Brexit y sus múltiples bromas del destino, la petición de Rosindell podía resonar con el resto del país.

Pero no con la BBC. Con una visible sonrisa de satisfacción, la presentadora de Newsnight, Kirsty Wark, anunció que, en efecto, la BBC pincharía el 'God Save the Queen' para cerrar su programación aquella noche. Y sucedió esto:

No era el himno nacional británico, sino la canción con idéntico nombre que, en 1977, Sex Pistols habían publicado de forma sardónica y abiertamente ofensiva bajo el abrigo de Virgin. Una canción cuarenta años atrás escandalosa y ruidosa, plagada de escándalos en la pudorosa sociedad británica, y que hoy ya se había convertido en un símbolo desenfadado y abrazado por el establishment, en un running gag insertado en la cultura nacional inglesa, la misma que se había redefinido a través del pop.

La broma de Newsnight causó sensación en Twitter y alcanzó a medios tan variopintos como Pitchfork, biblia de la música independiente contemporánea, o el Daily Mail. Deja en buen lugar a la BBC. Pero no siempre fue así.

'God Save the Queen': historia de una censura

Primavera de 1977. Malcom McLaren, por aquel entonces mánager y mente publicitaria directora del gigantesco jaleo en forma de banda llamado Sex Pistols, logra encadenar varios contratos con diversas discográficas relevantes. Lo hace con el aval de 'Anarchy in the UK', el single que el año anterior coloca a Sex Pistols en el mapa del primitivo punk inglés, y con una nueva canción debajo del brazo: 'God Save the Queen'.

Primero firma con A&M Records, pero la calidad revolucionaria y destartalada de los miembros del grupo provoca que el contrato y el primer prensado del single, de una veintena de unidades, se vayan al garete. Y después con Virgin, el sello que finalmente logrará sacar a la luz tamaña pieza de orfebrería obscena y provocativa. Para finales de mayo, los Sex Pistols han logrado publicar su canción satírica y grotesca, en feliz coincidencia con el 25º aniversario del ascenso al trono de Isabel II, vigente reina de Inglaterra.

McLaren y Johnny Rotten habían logrado un escaparate publicitario perfecto: una canción que insulta a la reina, tótem sagrado en Reino Unido, y que se publica una semana antes de los fastos de celebración del jubileo de plata.

¿Pero por qué tanto escándalo? Primero, por el contenido de las letras. Un somero repaso a los versos más célebres de la canción ofrece algunas pistas: "Dios salve a la reina / El régimen fascista" o "Dios salve a la reina / Ella no es un ser humano / Y no hay futuro / En el sueño de Inglaterra" se dirigía al corazón del estado británico. Sacudía al muñeco de trapo de la reina y ponía música al estado decadente de la economía británica, resacosa tras la pérdida del imperio, en retroceso, decadente y con un alto desempleo.

Portada Del Single La portada del single que, en un principio, los obreros de la planta de vinilos se negaron a prensar.

A finales de los setenta, Reino Unido atravesaba un periodo convulso política y económicamente. El punk surgió como respuesta a las florituras musicales de la anterior generación y como forma de rebelión de una juventud que no observaba futuro. Y que se expresó, y los Sex Pistols son el ejemplo más catárquico de todo ello, de formas extravagantes, provocativas y confrontativas, sin ánimo de hacer prisioneros o de negociar.

El resultado fue la emblemática 'God Save the Queen', que usurpaba el nombre del himno (sacrilegio), que insultaba a la reina (criminal) y que se reía de la triste Inglaterra post-imperial. Demasiados consensos rotos.

Para la conservadora BBC de 1977, aquello era demasiado. La canción se publicó (tras una huelga de la fábrica que debía prensar los vinilos por el contenido y la portada del single) y fue un exitazo, una bomba que vendió 100.000 copias en una semana. Pero nadie la pinchó: ni las radios independientes ni la corporación pública, que la prohibió de forma explícita por su contenido ofensivo. Reventó los charts de ventas pero se quedó en el segundo escalón de la BBC, bajo sospechas de tongo para evitar un estrepitoso #1.

Sex Pistols Los Sex Pistols en una actuación de 1977.

Carentes de plataforma en las radios, censurados por la BBC que hoy se los toma a broma como símbolo de su propia independencia editorial, los Sex Pistols alquilaron un barco, pasearon por el Támesis y tocaron su canción frente a Westminster. El dantesco espectáculo terminó con la policía abordando la embarcación, apenas una semana antes de que la propia Isabel II desfilara por el mismo río en semejantes condiciones. Una parodia feliz del Reino Unido que en su día, antes que una broma, vio un insulto intolerable.

Cuarenta años después los Sex Pistols son un icono de Reino Unido, capaces de abrir la ceremonia de los Juegos Olímpicos y de servir de chiste icónico a Newsnight frente al severo nacionalismo de los tories. Pero en su día pasaron por parias del establishment, aún no colonizados. Su canción, manoseada, ha sobrevivido. Ellos, claro, terminaron como el rosario de la aurora.

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