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Por qué Polonia puede ser el próximo país de la Unión Europea en saltar por los aires

Por qué Polonia puede ser el próximo país de la Unión Europea en saltar por los aires
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Si la Unión Europea atraviesa una etapa de extraordinaria fragilidad no se debe únicamente a su deficiente diseño original y a la crudeza de la crisis económica. También al volátil estadio político de muchos de sus estados miembros.

Primero fue la decisión del Reino Unido de salir de la unión, posteriormente la casi-victoria de la extrema derecha en las presidenciales austriacas, más tarde la enésima muestra de inestabilidad en Italia y, ahora, entre protestas callejeras y una preocupante deriva autoritaria, la delicada situación política de Polonia. El país, el más potente y poblado de cuantos se unieron al bloque comunitario desde Europa del Este, vive días convulsos, con la oposición acusando al gobierno de saltar por encima de la constitución del país.

Veamos qué está pasando en Polonia y de dónde surge la crisis.

¿Quién gobierna en Polonia?

Prawo i Sprawiedliwość, Ley y Justicia, el partido de Jarosław Kaczyński, ex-primer ministro del país entre 2006 y 2007 y hermano del difunto Lech Kaczyński, fallecido en un accidente de aviación cuando ostentaba el principal cargo político del país. Pese a que Kaczyński no ostenta ningún cargo, controla el gobierno.

Czarek Sokolowski Ap Photo Jarosław Kaczyński, líder del actual partido en el gobierno. (Czarek Sokolowski/AP Photo)

PiS es un partido de corte nacionalista y conservador. Desde la caída del comunismo, su gobierno, elegido el año pasado en las urnas, es el único que ha conseguido ponerse al frente de Polonia en solitario. Y desde entonces ha aplicado medidas de corte duro, elaborado una retórica muy dura contra la inmigración (pese a representar un porcentaje minúsculo de la demografía polaca) e implementado medidas de corte autoritario que han preocupado de forma notable a las instituciones comunitarias.

¿Qué está pasando en estos momentos?

De entre las muchas medidas polémicas adoptadas por PiS, la última ha deparado en protestas multitudinarias frente al parlamento, el reproche general de la oposición y la advertencia de uno de los magistrados del equivalente la Tribunal Constitucional sobre la deriva autoritaria del país.

¿Qué ha sucedido? Primero, que el gobierno pretende limitar cuando no vetar el acceso de la prensa a la cobertura parlamentaria. La pretensión provocó la crítica airada de algunos diputados de la oposición. Uno de ellos fue expulsado del parlamento cuando reprochó al gobierno sus intenciones. De forma paralela, el gobierno, que también controla el parlamento, llevó la votación de varios asuntos, entre ellos los presupuestos o la restricción del derecho a la reunión, fuera de la cámara principal, un procedimiento inconstitucional.

Czarek Sokolowski Ap Photp Miles de personas protestan contra la reforma del aborto impulsada por el gobierno. (Czarek Sokolowski/AP Photo)

Con motivo de ello, el viernes, miles de personas se congregaron alrededor del parlamento en señal de protesta. A consecuencia, las fuerzas de seguridad cargaron contra los críticos de forma abrupta cuando Kaczyński y la primera ministra, Beata Szydło, salían del edificio parlamentario en coche.

Durante todo el fin de semana, manifestaciones en favor y en contra del gobierno han tomado el país.

¿Qué está pasando con el Tribunal Constitucional?

Es una larga historia de confrontación entre las fuerzas de la oposición, tanto en el parlamento como en la calle, y PiS.

Desde su recuperación del poder, Kaczyński ha tratado de moldear la democracia polaca a su modo (esto es: catolicismo y conservadurismo nacionalista). Para ello ha declarado la guerra al actual Tribunal Constitucional: con el gobierno en su mano y con un presidente de la república afín, Andrzej Duda, PiS necesitaba ajustar la tercera pata de la balanza democrática, el Tribunal Constitucional.

Como se explica aquí, PiS ha aprobado medidas que limitan la independencia de la institución. Entre otras, exigir que las medidas adoptadas por la misma se aprueben por dos tercios y no por mayoría simple, la supresión de su independencia nominal del poder político o la creación de un sistema judicial "paralelo", en palabras de Andrzej Rzepliński, presidente saliente del TC polaco, que ahogue la capacidad de maniobra del tribunal.

Tribunkal El Tribunal Constitucional está en el punto de mira del gobierno. (Adrian Grycuk/Wikipedia)

Rzepliński abandona su cargo en las próximas semanas, lo que deja vía libre a PiS para elegir a un magistrado afín. Desde el año pasado, tanto el gobierno como el presidente Duda se han negado a refrendar decisiones o elecciones de jueces por parte del TC (una obligación constitucional), eligiendo a los suyos propios o tramitando legislación que ha dinamitado la independencia del tribunal. Para Rzepliński y los críticos, PiS quiere "desintegrar" el TC.

El propio Kaczyński ha mostrado su desprecio a la separación de poderes en varias ocasiones, llegando a afirmar que "si queremos tener un estado democrático, ninguna autoridad estatal, incluido el Tribunal Constitucional, puede rechazar la legislación" resultante del parlamento o del gobierno.

¿Qué otras leyes ha aprobado PiS?

En esencia, PiS se ha saltado la constitución. Su control sobre los órganos de gobierno ha permitido que no haya tenido consecuencias.

Pero hay más. También dentro del sistema judicial, el actual gobierno ha vuelto a poner a al Fiscalía al servicio y bajo el control del Ministerio de Justicia. En el apartado de medios de comunicación, la elección consensuada y democrática de los órganos directivos de la televisión y de la radio pública ha llegado a su punto final, y ahora corresponderá a un órgano discrecional controlado por el gobierno (el resto de medios siguen siendo independientes).

Wiktor Dabkowski Dpa Germany La oposición se ha movilizado activamente en las calles contra las medidas más polémicas del gobierno. (Wiktor Dabkowski/DPA Germany)

En el plano civil, PiS ha intentado restringir de forma casi total el aborto. Tras multitudinarias protestas organizadas por el Comité para la Defensa de la Democracia y por grupos para la defensa de los derechos de la mujer (en icónicos lunes negros), el parlamento tumbó el proyecto. Sin embargo, a finales de octubre, Kaczyński anunció una nueva ley que prohibiría el aborto en cualquier supuesto y castigaría tanto a los médicos como a las mujeres.

Dentro de la Unión Europea, Polonia se ha alineado en materia de inmigración y refugiados con los países de línea dura, como Hungría, gobierno al que Kaczyński se acerca. Su partido reivindica mayor efectividad y dureza de la justicia en el respeto a la ley y a la autoridad. Ello ha llevado a numerosos expertos a preguntarse si la democracia peligra en Polonia (al menos en su versión liberal).

¿Y qué está haciendo la oposición?

La situación general de Polonia, antaño niña bonita de la UE y su expansión hacia el este, provocó que las instituciones comunitarias advirtieran formalmente sobre la peligrosa deriva de Polonia y su obligación de ajustarse a la Constitución.

A nivel interno, los grupos opositores se están manifestando de forma frecuente en las calles. Los acontecimientos de este fin de semana son un ejemplo evidente de la polarización de la política en Polonia, pero también el movimiento cívico en contra de la restrictiva reforma del aborto de PiS. La oposición es de carácter europeísta (el partido de Kaczyński es euroescéptico) y liberal, frente a la visión más conservadora y tradicional de PiS. En juego está la democracia polaca, y su moldura más o menos autoritaria.

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